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DE LA CALLE MARGALLO (EN AQUELLOS TIEMPOS)

22 febrero 2017

La calle Moros, después Margallo, siempre fue un trasiego de gentes y establecimientos.

calle Margallo Cáceres historia(A Jesús Luis Blanco Morales, un emblema del deporte, con la emoción de las estampas y las páginas del Cáceres de Aquellos Tiempos)La calle Moros, posteriormente Margallo, se conformó como uno de los ejes viarios más señalados del Cáceres de siempre.

Una calle que contempló dicha denominación a la hora de acoger a los moriscos que el Rey Felipe II deportó desde Las Alpujarras.

Luego, un día de 1893, el entonces alcalde, José Trujillo Lanuza, que también fuera senador, decidió cambiar el nombre de la calle Moros y bautizarla con el rótulo de General Margallo. Esto es, Juan García Margallo, (1839-1893), natural de Montánchez, comandante general de Melilla, y que, en el transcurso de uno de los combates de la Guerra de Melilla, fue abatido de tres balazos cuando luchaba contra las tribus o cabilas que sitiaban un acuartelamiento de las tropas españolas. El general Margallo fue, por cierto, bisabuelo del ex ministro de Asuntos Exteriores, Juan Manuel García Margallo.

En la calle Margallo hubo dos colegios que impregnaron de vida a la ciudad, como el San Antonio, que arrancó en el curso escolar 1921-1922, y el Pauditerio, fundado por don Fernando Marcos Calleja y don Tomás Martín Gilel 1 de enero de 1935, estuvo el colegio de la Inmaculada, de don Juan Muriel Albarrán, un señalado docente, que también fue concejal, y cuyo colegio pasaría, posteriormente, a don Juan Checa Campos, que enseñaron y formaron a numerosas generaciones de estudiantes. En aquella calle se alzaron, en su día, los cuarteles de la Guardia Civil y de los Carabineros, estuvo instalada en la misma, allá por el año 1905, la sede de la Cofradía de la Santísima Virgen de la Montaña, lindando con el número 91, y, también, las Hermanas del Sagrado Corazón de Jesús, que se incorporaron a la calle en 1935 con su ámbito de obras de carácter social, docente y religioso.

historia de la calle Margallo CáceresUna calle en la que vivieron, a lo largo del tiempo, personalidades como Emilio Herreros Estevan, con uve, (1873-1960), abogado, diputado provincial, gobernador civil interino, que alcanzara la presidencia de la Diputación Provincial de Cáceres y que fallecería siendo presidente de la Comisión de Monumentos de Cáceres, como Valeriano Gutiérrez Macías, (1914-2006), primer teniente de alcalde, Vicepresidente de la Diputación, comprometido junto a otros señalados cacereños en la rehabilitación del Cáceres Antiguo, investigador, fundador de la cofradía del Cristo de las Batallas, autor de numerosas publicaciones entre las que podemos citar "Cáceres” o “Por la Geografía Cacereña. Fiestas Populares”, con calle en Cáceres, y Antonio Rubio Rojas, (1938-2011), historiador, Cronista Oficial de la ciudad, miembro fundador de la Real Academia de Extremadura de las Letras y las Artes, profesor en el Colegio San Antonio y en la Escuela de Formación del Profesorado, Hermano Mayor de la Cofradía Sacramental y Eucarística de la Sagrada Cena y Nuestra Señora del Rosario, que escribiera, entre otras, las publicaciones “Cáceres, Ciudad Histórico-Artística” y “La Guía Callejera de Cáceres”.

En aquella larga rúa cacerense también moraron el actor y director teatral Juan Margallo, (1940), natural de Montánchez, que iba para educando de Banda y acabó comprometido con el teatro social e independiente, llegando a ser uno de los ejes de dicho movimiento en España, Medalla de Extremadura y premio MAX al mejor actor, recibiendo su compañía la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes, entre otras distinciones. También habitaron en Margallo Juan Manuel Cuadrado Ceballos, (Garcíaz, 1935), rector del Seminario Mayor, director del Colegio Diocesano, párroco de la iglesia de Santiago, canónigo del Cabildo Catedralicio y Vicario de Pastoral, y Víctor Gerardo García del Camino, (1917-2007), catedrático de Lengua y Literatura Española, que impartiera clases en las Carmelitas, El Brocense, San Antonio y Magisterio, intelectual profundo y sencillo, autor, entre otras publicaciones, de “La poesía de Fernando Bravo: Estudio crítico”, director de la Biblioteca Pública, creador del Cine Club de la misma, en unos tiempos no fáciles, proyectando, incluso en el año 60, la película “Extasis”, que incluía un desnudo femenino.

Y en la misma calle Margallo, igualmente, nació ese ilustre cacereño que fuera Juan Ramón Marchena, (1918-2001). Jefe de Protocolo del Ayuntamiento ni más ni menos que con trece alcaldes, Medalla de Plata de la ciudad y autor del libro “Cáceres en el pasado. Una historia en imágenes. (1867-1983)”. Su Archivo Histórico, con documentos de extraordinario interés, fue adquirido por el Ayuntamiento de Cáceres el pasado 2006.

historia de la calle Margallo CáceresUna calle pletórica de gentes donde también vivió Antonio Moraleda Burillo, (1875-1933), Inspector Provincial de Higiene y Sanidad Pecuaria y primer presidente del Colegio Oficial de Veterinarios, con su domicilio, Margallo, 19, como primera sede de dicho colegio, luchando por la erradicación del intrusismo en la profesión veterinaria. También dirigió “Cáceres Pecuario. Boletín de la Asociación Provincial de Veterinarios”. Como nota de curiosidad señalemos que en su esquela de defunción figura, en primer lugar, el Excelentísimo Señor Gobernador Civil, que, en aquel entonces, lo era Angel Vera Coronel, de Izquierda Republicana.

Por aquellos pagos de la calle Moros/Margallo vivieron, igualmente, Manuel Rodríguez Montero, (1915-1999), que fuera coronel-jefe del CIR “Santa Ana”, Luis María Gil y Gil, otorrinolaringólogo, caballero legionario, Consejero Provincial del Movimiento, concejal en tiempos de Alfonso Díaz de Bustamante, el industrial Eleuterio Mendoza Moreno, propietario de Almacenes Mendoza, que empezara sus negocios en Arroyo de la Luz y los finalizara en la calle Pintores, cuando la misma tenía el rótulo oficial de Generalísimo Franco, el economista Francisco Fernández Marugán, (Cáceres 1946), que ocupara largo tiempo un escaño en el Congreso de los Diputados, ex tesorero del partido y que fuera primer adjunto al Defensor del Pueblo, el periodista Enrique Baltar Ruiz, el locutor y radiofonista Cayetano PoloPolito”, toda una institución en la ciudad, también con calle en Cáceres, y el músico Eduardo Castillo Duque, que dirigiera la edición del disco “Cantos de Extremadura”.

También vivió en Margallo el narrador, escritor inconformista, dramaturgo y profesor Jesús Alviz Arroyo, (1946-1998), calificado en su día por el académico y crítico literario extremeño Manuel Pecellín Lancharro como “el novelista extremeño más innovador, revulsivo, vocacional y valioso de las últimas décadas”, que nos dejó entre otras obras "Luego, ahora háblame de China", “He amado a Wagner”, "Inés María Calderón, virgen, mártir y ¿santa?", argumentada en el crimen acaecido en Don Benito, en 1902, o “Un solo con la danza” con la que obtuviera el premio “Calderón de la Barca”.

historia de la calle Margallo CáceresEn la calle Margallo también habitaron José Reveriego Pedrazo, (1926-2014), párroco de San Blas durante 39 años, con una significativa labor pastoral y social, que presta su nombre al callejero cacereño, y uno de los más cualificados dinamizadores de la fiesta de Las Candelas y San Blas con procesión, paseo arriba y abajo con las jóvenes luciendo el pañuelo conocido como de “mil colores” o de “sandía”, con bailes folklóricos, con mesa de ofrendas, con venta de cordones, chuletada y chocolatada, con espliego y con romero, con roscas de anís, Juanita Franco, (1931-2015), maestra, impulsora de la romería de Los Santos Mártires, San Fabián y San Sebastián, en el Paseo Alto, con misa, interpretaciones de la Banda Municipal de Música y exhibición del folklore regional con el sabor, al medio, de ricas patateras, roscas de anís, coquillos y vinos de la tierra y José Moreno Antequera, al frente de la Comandancia de la Guardia Civil.

Y en Margallo también habitaron profesores de la talla de Antonio Luceño Rubio, enseñante de Psicología en Magisterio, El Brocense y Licenciados Reunidos y, profesor emérito de la Universidad de Extremadura, Santos Nicolás Rodríguez, maestro y escritor, estudioso de la obra de Gabriel y Galán, autor del ensayo “Giros dialectales de la Extremadura Alta”, y que dirigiera la Escuela Unitaria de Guijo de Granadilla, Pepi Suárez, directora de los Coros y Danzas de la Sección Femenina y pregonando “El Redoble”, “La Jota del Candil”, “El Perantón”, “La Jota Cuadrada”, “La Carta”, y otras muchas danzas, y Antonio García Rodríguez, que sería Magistrado del Tribunal Supremo de Cataluña.

Y hubo sastrerías como la de Hinojal y la de Avelino Rojo, aunque ésta más especializada en uniformes militares, panaderías como La Madrileña, que regentaba la familia Romero, bares como el de la familia Almeida, que, posteriormente, fue Peromingo, practicantes como Saturnino Durán, carpinteros, como el caso de Pedro Agúndez, que lo era del Ayuntamiento, artistas polifacéticas como su hija Isabel, que pinta, canta y escribe libros, Guillermo Rey, que regentó el bar “La Cueva de Pernales”, como allí tuvo su primer taller de relojería Rosendo Nevado, que montó una gran empresa de relojería y joyería, salchicheros como Hipólito del Aguila, los militares Francisco Cerro Pérez, comandante, Primitivo Sarnago, que llegó tras ser comandante de la Legión, el capitán Romero, el capitán Cornejo, el teniente Maldonado o el sargento Moya.

historia de la calle Margallo CáceresPor 1887 el empresario Rafael Laso ya había instalado en el número 11 de la calle Moros un “Taller de Armería y Cerrajería”, en 1893 ya estaba instalado en la misma Pedro de la Peña con su “Agencia para la recepción de toda clase de mercancías en la estación de ferrocarriles, camiones y carros para mudanzas” y en el año 1904 Felipe Ramos ya tenía abiertas de par en par las puertas de su “Agencia General de Transportes, Comisiones y Consignaciones”, incluido Caballos de Alquiler.

Y en 1910 ya figuraba en la calle Margallo la “Posada de Inés Rodríguez”, con “amplias y ventiladas cuadras para acomodamiento de ganado”, en 1915 Eloy Moro Martín lucía en la puerta de su despacho el título de Procurador de Tribunales y por 1917 Ricardo Hernández se anunciaba como apoderado del diestro cacereño Angel Fernández Pedraza, “Angelete”.

Por aquellos rincones también hubo, en su día, un Centro Preparatorio Militar, dirigido por el Comandante y escritor Federico Reaño García, estuvo el Laboratorio Corrales, se anunciaba la sombrerería de señoras con el nombre de “Palais de la Mode” e impartía sus enseñanzas Francisco Campón Rico al tiempo que S. A. Mirat vendía los billetes del “Omnibus Cáceres-Trujillo-Madrid”…

Lo mismo que por allí, por aquella variopinta calle cacereña, había carbonerías, como la de Vivas, que luego se transformaría en la zapatería de Mateos, aceiteros como la familia de los Murillo, y dulcerías como la de Guardado, del mismo modo que había vaqueros como Pepe Luengo, taxistas como Saavedra, habilitados en clases pasivas como José Guillén, y tiendas de ultramarinos como las de Agustín Gutiérrez y Bernardo Cascos Paulín que despachaban la variedad de mercancías de sus respectivas tiendas de ultramarinos, a muy escasos metros de distancia, aunque en diferentes aceras, lo mismo que hacía Telesforo Pérez, vecino de la calle, en su comercio de la entonces calle José Antonio, hoy Barrio Nuevo…

historia de la calle Margallo CáceresUna calle, para que no se diga que no tenía gentes dispuestas a echarse a la mar, que también albergó entre sus vecinos, a todo un capitán de la Marina Mercante. Juan Manuel Romero Montesino-Espartero, hijo de Pedro Romero Mendoza, una eminencia cultural, y Eladia Montesino-Espartero y Averly, que surcó mares, océanos, olas, temporales, puertos, pero con la mirada, siempre, en aquel Cáceres de su alma donde le aguardaba su esposa, María Victoria Cerro Barbancho. Y, curiosamente, también de la calle Margallo.

Por cierto y como dato para la historia. Juan Manuel Romero Montesino-Espartero, es tataranieto del General Espartero, que fuera Regente de España entre 1840-1843, y tres veces presidente del Consejo de Ministros.

Y todo un mundo que hacía, sencillamente, camino al andar.

Allá por 1906 el ya citado Enrique Herreros Estevan, abría, en su casa de la calle Margallo, la sede del semanario demócrata “El Bloque”, lo mismo que años después, en el correr del año 1919, aparecería el semanario satírico “La Gripe”, domiciliado en la misma rúa, que se definía a sí mismo como “Verdadero defensor de la moral y de la justicia”.

historia de la calle Margallo CáceresY en aquella calle hubo hasta cinco jugadores, cinco, de baloncesto, que hubieran podido conformar un equipazo del deporte de la canasta. A saber: José Luis Pérez Cambero “Perche”, Luis Guillén Zancas, Bernardo Cascos, Esteban Ayúcar y Manuel Rodríguez, “Lete”.

También, en el recorrido de la calle Margallo, se encuentran palacetes como resulta el ejemplo de la Casa Higuero Viniegra

OPINIÓN DE NUESTROS LECTORES

Jose Marina Rojo Moreno 19:18 02 marzo 2017

Muy buen articulo lleno de recuerdos. Yo viv? en el 100 hasta pasados los 30 a?os. Mi vecino y amigo Juan Carlos Rubio. Esa categor?a de amigo no se pierde nunca, me lo ha enviado. Uno de los primeros traumas que tuve en mi vida fue cuando se fue tu hermano Vale con quien yo estaba jugando todo el d?a a los bolindres. Se fue muy pronto y nunca super? ese vac?o que me qued?. Esa p?rdida repentina. Mis recuerdos se van hacia ese peque?o hombre con el que pas? mis primeros juegos infantiles. Veo que mencionas a mi abuelo Avelino Rojo. Se llamaba como mi padre. Un saludo.

Rafael Rubio Luengo 21:20 28 febrero 2017

Muy bien Juan Soy Rafa Rubio tu vecino del 91A. Amigo de Carlos y compa?ero de preparaci?n de Jorge. Una vez interrump? las caricias de tu padre a "su viol?n de Ingres" en un descuido del Teniente GOMEZ, con un certero chut. Actualmente soy Coronel Retirado del Ejercito del Aire y vivo en Madrid

Juan Manuel 23:03 26 febrero 2017

Magn?fico art?culo siempre tan documentado como todo lo que sale de tu pluma y de la que estar?a orgulloso ese gran escritor que fue tu padre D.Valeriano. No cabe duda de que heredaste su inspiraci?n literaria

Lalyta Mateos S?nchez -Quitian 12:35 23 febrero 2017

Gracias!! Nac? 1952 y me cri? en Margallo n?90 (en el patio) he notado la falta de algunos vecinos ..claro!! Quiz?s no llegar?n a ser nunca nada m?s que vecinos .. Gracias por su trabajo magn?fico y lleno de a?oranzas ...Saludos respetuosos!!

ANGEL RUIZ CANO-CORT?S 23:49 22 febrero 2017

Enhorabuena, Juan de la Cruz, por tan bello y humano art?culo sobre una calle de C?ceres que siempre estuvo en mi coraz?n y mis sentimientos cuando tuve la dicha de vivir en esta amada ciudad donde nac?. Quiero dedicar en estas l?neas mi m?s c?lido y emotivo recuerdo a Don Valeriano Guti?rrez Mac?as, con cuya gran amistad y afecto fu? honrado hasta su muerte en 2.006.

Jos? Angel Sarnago Bull?n ( pepe ) 21:53 22 febrero 2017

Gracias Juan. Agradable y emotiva lectura, que ha tra?do a mi, los mejores recuerdos, de aquellos tiempos, con quienes compart? la calle, esa calle de juegos infantiles y de otras vivencias que a?o a a?o nos sobreven?an a todos como premios de una loter?a, que hoy a?oro pero que ya no volver?n. Desde Zaragoza, vecino, un fuerte abrazo y por este recordatori tan especial especial. pepe

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