Viajar por Europa también puede ser una forma de recorrer el firmamento. De las tierras salvajes del norte a las grandes cordilleras y las islas del Mediterráneo, el continente conserva enclaves donde la oscuridad nocturna permite contemplar la Vía Láctea, reconocer constelaciones y acercarse a algunos de sus principales observatorios astronómicos. Parques naturales, reservas de cielo oscuro y destinos de montaña ofrecen además experiencias que van desde la observación con telescopios hasta la astrofotografía. En este reportaje recorremos...
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