Salí de casa armado con una cámara y un teleobjetivo 50-400. Así, sin más. El previsible sigilo no me permitía trípode, ni mochila con más objetivos ni más artilugios. He alimentado la idea de hacer hoy un safari, (fotográfico por supuesto) por la posibilidad de ver grullas, muchas grullas, y el resultado, dos horas después, no puede ser más bonito y menos decepcionante.
A poco más de 30 km de Mérida llego al Embalse de los Canchales. Se construyó entre las poblaciones de La Nava de Santiago y La Garrovilla y aunque tiene una capacidad...
Ver noticia completa