Las vacaciones tienen sus propios rituales. Un baño nada más levantarse, una excursión hasta una cala escondida, una tarde de piscina, un paseo junto al mar cuando el calor empieza a aflojar o una buena cena sin mirar el reloj. En Camping Ribamar descubrimos que, cuando el Sol desaparece tras el horizonte, las vacaciones no terminan. Simplemente empiezan a vivirse de otra manera.
Desde Turismodeestrellas.com pasamos varios días alojados en uno de sus bungalows para conocer de cerca el proyecto que ha convertido a este camping familiar de Alcossebre...
Ver noticia completa