Cuando pensamos en África solemos imaginar safaris, grandes migraciones o paisajes salvajes. Pero no tantos viajeros saben que el continente alberga algunos de los cielos más oscuros de la Tierra.
La escasa densidad de población de muchas regiones, la ausencia de grandes núcleos urbanos y los extensos espacios protegidos convierten a numerosos rincones africanos en auténticos paraísos para la observación astronómica.
Mientras destinos como Atacama, La Palma o el desierto del Sáhara ya se han ganado una reputación internacional entre los...
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