El granito de Los Barruecos pierde sus colores mientras las primeras estrellas aparecen sobre las charcas. En Cheles, la última luz se alarga sobre el lago Alqueva. Más al norte, las montañas de Las Hurdes se convierten en siluetas de gigantes. Ver las estrellas en Extremadura permite recorrer un segundo paisaje, distinto del que hemos conocido durante el día: las distancias cambian, los sonidos se distinguen mejor y una piedra, una muralla o una orilla adquieren otro protagonismo.
En esta región del oeste de España, el astroturismo encuentra...
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