Tras la noche épica en Las Campanas, la expedición continúa hacia el norte en busca de un fenómeno tan improbable como fascinante: el desierto florido. En una de las regiones más áridas del planeta, la vida estalla en mil colores una vez cada varios años, transformando el paisaje mineral en un tapiz efímero.
El milagro biológico del desierto
Partimos desde el Observatorio Las Campanas con la luz aún baja sobre las montañas. El trayecto hacia el norte, tras cruzar Vallenar, nos condujo hacia uno de los fenómenos naturales más extraordinarios...
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