Si alguna vez has soñado con viajar al otro lado del mundo para contemplar un firmamento casi intacto, Nueva Zelanda es un destino que parece hecho a medida para el astroturismo. En estas islas del Pacífico Sur, donde la cultura maorí aún mira al cielo para orientarse y celebrar el cambio de ciclo con la constelación de Matariki, la protección de la oscuridad se ha convertido en un símbolo de identidad.
Además de la famosa Reserva Internacional de Cielo Oscuro Aoraki Mackenzie, el país cuenta con tres Parques Internacionales de Cielo Oscuro...
Ver noticia completa