Cáceres y Provincia

Dos detenidos cuando circulaban con 600 kilos de cobre robado en Hinojal

Una patrulla de la Guardia Civil detectó el cargamento oculto en el maletero de un turismo que circulaba con exceso de peso por la autovía A-66.

Agentes de la Guardia Civil ha detenido a dos hombres cuando circulaban por la A-66 con 600 kilos de cobre que habían robado en unas instalaciones de comunicación situadas en la localidad cacereña de Hinojal.

En concreto, los hechos ocurrieron la semana pasada, cuando una patrulla que realizaba labores de control de velocidad en la autovía A-66 dio el alto a un turismo por una infracción de exceso de velocidad, y al aproximarse al turismo, los agentes observaron signos evidentes de exceso de peso, lo que motivó la inspección del maletero.

Así pues, en su interior se destapó el cargamento masivo de cobre, compuesto por 16 rollos, que ya había sido pelado y limpiado para ser presuntamente introducido en el mercado negro, según informa la Guardia Civil en una nota de prensa.

Al tratarse de material susceptible de haber sido sustraído y, al no poder acreditar los ocupantes del vehículo su procedencia legal, los agentes iniciaron la práctica de gestiones con las que poder determinar su titularidad y procedencia.

Esa misma mañana, el responsable de una empresa de telecomunicaciones formalizó una denuncia ante la Guardia Civil, confirmando el robo de cableado durante la madrugada previa en el término municipal de Hinojal, tras lo que las comprobaciones técnicas posteriores verificaron la coincidencia exacta de los rollos incautados en el coche con los sustraídos a dicha empresa.

Como resultado de las actuaciones, el material fue incautado y los dos ocupantes del vehículo fueron detenidos por la supuesta comisión de un delito de robo con fuerza tras sustraer cerca de 600 kilos de cableado telefónico.

Tal y como detalla la Benemérita, este tipo de delitos no solo supone un perjuicio económico directo para las empresas afectadas, sino que "puede generar graves consecuencias en las infraestructuras críticas del país".

También apunta que el sabotaje y sustracción de cableado de telecomunicaciones interrumpe de forma inmediata servicios esenciales como la telefonía e internet, aislando a poblaciones enteras, paralizando la actividad comercial y comprometiendo gravemente el acceso a los servicios de emergencias.