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Extremadura perderá más de 74.000 personas en edad laboral, pero sumará 55.000 mayores de 64 años entre 2030 y 2040
La comunidad de Extremadura perderá 74.328 personas en edad laboral entre 2030 y 2040, mientras que la población mayor de 64 años aumentará en 55.111 personas, según las proyecciones del Instituto Nacional de Estadística (INE) recogidas en el análisis 'Inclusión y Empleo ante el reto demográfico' de la Fundación Adecco.
MADRID/MÉRIDA, 19 (EUROPA PRESS)
La comunidad de Extremadura perderá 74.328 personas en edad laboral entre 2030 y 2040, mientras que la población mayor de 64 años aumentará en 55.111 personas, según las proyecciones del Instituto Nacional de Estadística (INE) recogidas en el análisis 'Inclusión y Empleo ante el reto demográfico' de la Fundación Adecco.
Así, la población entre 16 y 64 años en Extremadura disminuirá de forma sostenida durante el periodo analizado, y pasará de 645.506 personas en 2030 a 571.178 en 2040, 74.328 menos (-12 por ciento).
En paralelo, la población mayor de 64 años aumentará desde aproximadamente 274.372 personas en 2030 hasta 329.483 en 2040, un crecimiento del 20 por ciento.
La reducción del 12% de la población en edad laboral entre 2030 y 2040 estrechará la base demográfica sobre la que se sostienen el empleo, la actividad económica y el sistema de protección social.
Incluso al margen de la prolongación de la vida laboral o de posibles cambios en la edad efectiva de jubilación, esta caída coincidirá con un fuerte aumento de la población mayor de 64 años, intensificando las dificultades para encontrar profesionales y cubrir vacantes, al tiempo que elevará la presión sobre la sostenibilidad financiera del sistema de pensiones.
TALENTO SÉNIOR
A su vez, el talento sénior mantendrá un peso estructural. Así, en Extremadura, el peso del tramo de 50-64 años aumentará desde el 37,2 por ciento de la población en edad laboral en 2026 hasta el 38,5 por ciento en 2035. En 2040 se mantendrá prácticamente estable, en el 38,4 por ciento.
Pese a ello, el talento sénior mantendrá un peso estructural y seguirá representando más de un tercio de la población potencialmente activa.
Así, incluso en 2040, más de una de cada tres personas potencialmente activas tendrá entre 50 y 64 años, ya que las generaciones que ocuparán entonces esta franja seguirán siendo más numerosas que las cohortes jóvenes que se incorporen al mercado laboral, condicionadas por la baja natalidad de las últimas décadas.
Actualmente, la población de 50 a 64 años es un 51,8 por ciento más numerosa que la de 20 a 34 años en Extremadura. Aunque la diferencia se reducirá hasta el 44,2 por ciento en 2040, el tramo sénior mantendrá su superioridad numérica durante todo el horizonte analizado.
Esta tendencia confirma que prescindir de la experiencia sénior supondría un contrasentido demográfico y económico.
En un contexto de menor disponibilidad de talento, retener a los profesionales de mayor edad - numéricamente más numerosos que la fuerza laboral joven- y facilitar su reincorporación será fundamental para cubrir necesidades de contratación, evitar la pérdida de conocimiento y sostener la actividad de las empresas.
DATOS NACIONALES
Por su parte, en el conjunto nacional, España perderá cerca de 1,8 millones de personas de entre 16 y 64 años entre 2030 y 2050, hasta situarse en torno a 31,6 millones, mientras que la población mayor de 64 años aumentará en 4,8 millones, hasta los 16,3 millones, según las proyecciones del Instituto Nacional de Estadística (INE) recogidas en el análisis 'Inclusión y Empleo ante el reto demográfico' de la Fundación Adecco.
La población en edad laboral alcanzará su máximo en 2033, con unos 33,7 millones de personas, y posteriormente iniciará un descenso. La Fundación Adecco advierte de que esta transformación supondrá una menor disponibilidad de profesionales, mayores dificultades para cubrir vacantes y un riesgo creciente de pérdida de conocimiento y experiencia a medida que se jubilen las generaciones más numerosas.
La reducción de la población en edad laboral se explica, en gran medida, por el tránsito hacia la jubilación de las generaciones numerosas nacidas desde la segunda mitad de los años sesenta y durante los setenta, mientras que las generaciones que se incorporen a los 16 años serán menos numerosas debido a la baja natalidad.
En este escenario, la Fundación Adecco considera que la inclusión será una herramienta imprescindible para responder al déficit de profesionales y reducir la desigualdad. Reclama reforzar la empleabilidad mediante orientación, formación, acompañamiento, accesibilidad, conciliación y adaptación de puestos, además de combatir los prejuicios y la discriminación que afectan a colectivos como las personas con discapacidad, cuya tasa de actividad se sitúa en el 35,4%, las mujeres en riesgo de exclusión social y los desempleados de larga duración.
Asimismo, destaca el peso que mantendrá el talento sénior. Las personas de 50 a 64 años representarán el 35,2% de la población en edad laboral en 2030 y el 32,7% en 2050, y seguirán siendo más numerosas que las de 20 a 34 años durante todo el periodo proyectado. La entidad considera fundamental combatir el edadismo, actualizar las competencias y facilitar que quienes quieran y puedan seguir trabajando encuentren oportunidades reales.
El director general de la Fundación Adecco y de sostenibilidad de The Adecco Group, Francisco Mesonero, señala que "el desafío demográfico exige ampliar la base de talento disponible y situar la inclusión en el centro de la respuesta" y defiende invertir en empleabilidad, orientación, formación, accesibilidad y acompañamiento, así como retener y actualizar el talento sénior, reducir el desajuste de competencias y articular una migración ordenada y conectada con las necesidades del mercado laboral.
La Fundación Adecco considera también que la migración será una "necesidad estructural" para amortiguar la reducción de la población en edad laboral y que será necesario cualificar y recualificar a la población activa para reducir el desajuste entre las competencias disponibles y las demandadas por las empresas.
Por otro lado, señala que la digitalización, la inteligencia artificial y la automatización de tareas repetitivas pueden elevar la productividad y mejorar la eficiencia, siempre acompañadas de formación, adaptación de puestos y criterios de uso responsable. Además, apunta que en 2025 la tasa media de absentismo alcanzó el 7,6 por ciento de las horas pactadas, su máximo histórico, según un informe de The Adecco Institute.