Portada

María Guardiola Martín: La igualdad es un deber democrático, 'no se suplica, se conquista'

Con motivo 8M, 'no vamos a normalizar el desprecio, la violencia machista o la desigualdad', apelando a hombres y mujeres, 'sin bandos sin trincheras'

Durante el acto institucional, con motivo del 8-M, Día Internacional de las Mujeres, en la Asamblea de Extremadura, la presidenta de la Junta en funciones, María Guardiola, ha defendido que "la igualdad es un deber democrático", recalcando que "hoy no vengo a celebrar, vengo a tomar partido. Porque esto no es un trámite. Porque el 8 de marzo no es una fecha neutral".

A este respecto, ha añadido que "es un recordatorio de que la igualdad entre mujeres y hombres son valores y avances que tenemos que defender con verdad, claridad y convicción", recalcando que "la igualdad no se suplica, se conquista. No se anuncia, se garantiza. No se discute como si fuera una opinión, porque lo justo no está sometido a debate. Los derechos no se negocian, no son un arma arrojadiza".

La jefa del Ejecutivo extremeño ha recordado a "las mujeres que nos precedieron y nos abrieron camino", que lograron "una libertad que hace unos años sería impensable".

Junto con ello, Guardiola se ha referido a "las mujeres de hoy", "las que sostienen esta tierra cada mañana: en los hogares, en los campos, en las empresas, en las aulas, en los hospitales, en los comercios, en la Administración", recordando que construyen "una Extremadura que cada día se levanta gracias a ellas".

Asimismo, ha recordado a "quienes han pagado el precio más alto por esta conquista", "esas mujeres que han vivido con miedo u opresión, que han sido humilladas, agredidas o que ya no están", asegurando que, a ellas, "les debemos algo más que palabras, algo más que minutos de silencio. Les debemos nuestra determinación. Les debemos hechos. Les debemos garantía de la protección a ellas y a sus hijas e hijos. Les debemos coraje institucional y unión".

Para Guardiola, "una sociedad decente se mide por cómo protege la libertad de las mujeres", reiterando que "la igualdad se construye todos los días del año, apelando a las mujeres y a los hombres, "sin bandos y sin trincheras".

Por eso, ha afirmado que "nuestro compromiso" se debe seguir construyendo "con hechos", "en las oportunidades de las mujeres, en la protección frente a la violencia machista, en la conciliación y en la sensibilización de nuestra sociedad".

En este sentido, ha destacado, dentro de las políticas de la Junta de Extremadura, las ayudas a la conciliación y el apoyo a las familias, "con la idea de que cuidar es una responsabilidad compartida", recordando  que "la libertad de las mujeres empieza por su seguridad, dentro de sus casas, en la calle y en cualquier espacio que ocupen. Donde hay miedo, no hay igualdad" y, que "hemos mejorado los recursos frente a la violencia machista: queremos que cualquier mujer que pida ayuda encuentre una respuesta rápida, cercana y eficaz".

También ha defendido la necesidad de "educar en igualdad" como forma de "enseñar respeto, dignidad y libertad"; junto con la necesidad de fomentar el "emprendimiento femenino", de apoyar a "las mujeres que lideran un negocio, una explotación agraria, un proyecto digital o una iniciativa cultural" pues, el objetivo es "que ninguna extremeña se quede atrás por falta de respaldo".

Guardiola se ha dirigido a "las mujeres de Extremadura, como presidenta y como mujer" para decirles que "no nacisteis para pedir permiso. Nacisteis para elegir, aspirar, liderar, equivocaros y levantaros", animando a la sociedad a seguir "construyendo igualdad con convicción y verdad", porque "la igualdad es justicia. Y cuando la justicia avanza, Extremadura avanza".

INTERVENCIÓN COMPLETA PRESIDENTA DE LA JUNTA ACTO INSTITUCIONAL 8M

Queridas extremeñas, queridos extremeños:

Hoy no vengo a celebrar, vengo a tomar partido. Porque esto no es un trámite. Porque el 8 de marzo no es una fecha neutral. Es un recordatorio de que la igualdad entre hombres y mujeres son valores, son avances que tenemos que defender con verdad, con claridad y con convicción. Y esto incomoda a quienes quieren que todo siga igual, y a quienes quieren, incluso, que retrocedamos.
La igualdad no se suplica, se conquista. No se anuncia, se garantiza. No se discute como si fuera una opinión, porque lo justo no está sometido a debate. Los derechos no se negocian. No son un arma arrojadiza ni un pretexto para enfrentarnos. La igualdad es un deber democrático.

Hoy pienso en las mujeres que nos precedieron y nos abrieron camino. Pienso en todo lo conseguido, en la libertad que hace unos años sería impensable. Libertad sobre nuestros cuerpos, sobre nuestras vidas, sobre nuestras decisiones. Pienso en los derechos conquistados.

Y también pienso en las mujeres de hoy. En las que sostienen esta tierra cada mañana: en los hogares, en los campos, en las empresas, en las aulas, en los hospitales, en los comercios, en las Administraciones. Construyendo una Extremadura que cada día se levanta gracias a ellas.

Y pienso, ahora más que nunca, en quienes han pagado un precio muy alto por esta conquista. En todas esas mujeres que han vivido con miedo u opresión, que han sido humilladas, agredidas o que ya no están.

A ellas, les debemos algo más que palabras, algo más que minutos de silencio. Les debemos nuestra determinación. Les debemos hechos. Les debemos la garantía de la protección a ellas y a sus hijas e hijos. Les debemos coraje institucional. Les debemos unión.

Porque una sociedad decente se mide por cómo protege la libertad de las mujeres. Y yo, como presidenta de la Junta, como mujer, como feminista, no voy a bajar la voz. Estoy aquí para dejar claro que en Extremadura no vamos a normalizar el desprecio, la violencia machista ni la desigualdad.

El 8 de marzo no va a quedarse en un aplauso, debe convertirse en un diálogo comprometido. Este día tiene que recordarnos que la igualdad se construye todos los días del año, con decisiones, con leyes bien hechas y, sobre todo, con cambios sociales e individuales.

Y eso apela a todas las personas, a las mujeres y a los hombres, sin bandos, sin trincheras. Hay que defender la igualdad más allá de las pancartas, sin caer en la división, llevando nuestras reivindicaciones a las instituciones de forma eficaz, porque esa es nuestra responsabilidad.

Por eso, desde la Junta de Extremadura queremos que nuestro compromiso se siga construyendo con hechos: en las oportunidades de las mujeres, en la protección frente a la violencia machista, en la conciliación y en la sensibilización de nuestra sociedad.

Sabemos que aún hay brechas que cerrar. Las mujeres seguimos teniendo dificultades para encontrar empleo o para promocionar en nuestra carrera profesional; y en determinados sectores seguimos infrarrepresentadas.

Dentro de casa, todavía somos nosotras quienes cargamos con la mayoría de los cuidados y con la organización familiar. Por eso impulsamos medidas de conciliación y corresponsabilidad. No queremos que ser madre sea un freno en la carrera de ninguna mujer, ni que cuidar de una persona mayor o dependiente obligue a dejar un empleo.

Desde la Junta, reforzamos las ayudas a la conciliación y el apoyo a las familias, con la idea de que cuidar es una responsabilidad compartida, con la idea de que cuidar de las familias también es una tarea institucional.

Y necesitamos que los hombres deis un paso al frente: en casa, en el trabajo y en la crianza de nuestros hijos, en la responsabilidad de atender a las personas mayores de la familia.

La libertad de las mujeres empieza por su seguridad, dentro de las casas, en la calle y en cualquier espacio que ocupen. Donde hay miedo, no hay igualdad. Ante la inseguridad, hay que dar una respuesta institucional firme, y por ello hemos mejorado los recursos frente a la violencia machista: queremos que cualquier mujer que pida ayuda encuentre una respuesta rápida, cercana y eficaz.

Queremos que, aquellas que aún no la han pedido, tengan la certeza de que cerca de sus casas hay un recurso público que va a sujetar su mano y las va a acompañar.

Hay un terreno en el que nos jugamos mucho: la educación. Es en las aulas y en las casas donde se forman las ideas que guían la vida.

Educar en igualdad es enseñar respeto, dignidad y libertad; es explicar que el talento y el esfuerzo no tienen genero, y que nadie puede decirle a una niña «esto no es para ti».

Tampoco podemos mirar hacia otro lado con ciertas actitudes en las redes sociales. Los mensajes de desprecio o provocación no son inofensivos: terminan en humillaciones, que se traducen en violencia.

Frente a eso, la respuesta debe ser respeto, responsabilidad y leyes para garantizar nuestros derechos y nuestra convivencia.

La igualdad también tiene que ver con el desarrollo económico de Extremadura. No podemos permitirnos perder el talento de la mitad de la población. Cada proyecto que una mujer no pone en marcha por falta de apoyos, cada trabajo abandonado por no poder conciliar, es una oportunidad perdida para toda Extremadura.

Por éso, impulsamos el emprendimiento femenino y apoyamos a las mujeres que lideran un negocio, una explotación agraria, un proyecto digital o una iniciativa cultural. Porque nuestro objetivo es que ninguna extremeña se quede atrás por falta de respaldo.
Hoy quiero dirigirme de manera especial a las niñas y niños de Extremadura. A las niñas, para recordarles que no hay propósitos reservados para unos pocos: que tienen derecho a elegir su camino sin techos.

A los niños, para pedirles que entiendan que la igualdad depende también ellos: que ser hombre es aprender a respetar, a compartir responsabilidades, a no mirar hacia otro lado y ponerse del lado correcto cuando perciban cualquier tipo de desigualdad o acto de violencia.

A las mujeres de Extremadura: no nacimos para pedir permiso. Nacimos para elegir, para aspirar, para liderar, para equivocaros y para levantaros. Para decir sí cuando queremos y no cuando nos dé la gana. Que nadie nos reduzca. Que nadie nos empequeñezca.

De esto se trata el 8 de marzo, de ser conscientes de las desigualdades que arrastramos, nosotras mismas y todas nuestras compañeras.

De esto se trata, de que cada mujer se convierta en referente de decisión y libertad, en aliada para hacer crecer a las mujeres que le rodean y a aquellas que no conoce. Se trata de alegrarnos por los triunfos de las otras porque eso supondrá que avanzamos hacia una sociedad más justa.

A los hombres de Extremadura, les digo que la igualdad no es una amenaza ni un ataque a su dignidad. Al contrario, os hace más libres.

Este 8 de marzo no es un día más. Es una declaración. Es decir: ni un paso atrás. Por eso hoy reafirmo un compromiso que no admite excusas ni matices. Vamos a seguir avanzando en la protección frente a la violencia machista, en la conciliación y corresponsabilidad, en la educación en respeto y libertad, y en la igualdad de oportunidades reales. Con políticas útiles y con instituciones a la altura.

La igualdad que defendemos es concreta y medible: se nota en una nómina, en un recurso que llega a tiempo, en una mujer que se siente acompañada después de haber sufrido violencia, en una madre que no renuncia, en una niña que crece sin miedos ni barreras.

Sigamos construyendo igualdad con convicción y con verdad. Con convivencia, sí. Pero también con carácter. Porque la igualdad es justicia. Y cuando la justicia avanza, avanza toda Extremadura.

Muchas gracias.
MGM