Reportajes

De casas prefabricadas a BIM y gemelos digitales: la nueva construcción en Extremadura

Nuevos sistemas de fabricación y modelos digitales están cambiando un sector en el que la tecnología empieza a acompañar al proyecto desde su inicio.

La construcción industrializada, la metodología BIM y las herramientas digitales comienzan a abrirse camino en el sector y a encontrar sus primeros usos en ámbitos que van desde la vivienda hasta la gestión de carreteras, redes de agua y ciudades.

La tecnología sigue teniendo un papel complementario en buena parte del sector, pero empiezan a aparecer en Extremadura proyectos que apuntan hacia una mayor digitalización: viviendas que incorporan procesos de fabricación industrializada, actuaciones urbanas que utilizan modelos BIM y redes de abastecimiento que comienzan a contar con su propio gemelo digital.

Son todavía iniciativas en desarrollo, pero muestran hacia dónde puede evolucionar el sector. El cambio no tiene que ver únicamente con construir más rápido, sino también con mejorar la planificación, el control de costes y la coordinación entre profesionales, así como con facilitar el mantenimiento de las infraestructuras y la gestión posterior de edificios y servicios públicos.

Viviendas que se fabrican antes de llegar a la parcela

Uno de los ejemplos más visibles es el avance de la construcción industrializada, que traslada parte del trabajo de la obra a entornos controlados de fabricación. Determinados elementos o módulos se producen previamente en una planta y después se trasladan al terreno para su montaje, con el objetivo de reducir tiempos, mejorar el control de los procesos y limitar los residuos.

El modelo ya tiene presencia en Extremadura. Empresas como Atlántida Homes ofrecen viviendas prefabricadas e industrializadas mediante sistemas de hormigón y acero, y señalan que pueden producir una vivienda en unos cuatro meses y trabajar con un precio cerrado desde el inicio.

También existen iniciativas de formación, como MH Academy, de Modular Home, centrada en la construcción industrializada. El interés por este modelo está relacionado, además, con la falta de mano de obra especializada: PYMECON incluye su impulso entre las vías para mejorar la productividad y hacer frente a esta situación.

La Junta de Extremadura también ha destacado su potencial para reducir residuos y consumo energético, mejorar la seguridad y acortar los tiempos de ejecución. A nivel nacional, la Asociación Española de Construcción Industrializada (AECI) trabaja para impulsar este modelo, mientras publicaciones especializadas como la revista Tectonica o ConArquitectura siguen de cerca la evolución de la industrialización y las nuevas formas de construir.

BIM: una obra que empieza antes de llegar al terreno

Si la industrialización transforma la manera de construir, la metodología BIM (Building Information Modeling) cambia la forma de diseñar, coordinar y gestionar los proyectos.

BIM permite “centralizar toda la información de un proyecto (geométrica, documental, etcétera) en un modelo digital desarrollado por todos los agentes que intervienen”, explica Borja Sánchez Ortega, director de proyectos y del Máster BIM Manager Internacional (+IA y VR) de Espacio BIM. El modelo va más allá de una representación tridimensional: integra información del proyecto y permite a arquitectos, ingenieros, constructoras y administraciones trabajar sobre una representación común durante sus distintas fases.

El ecosistema BIM abarca todo el ciclo de vida de una infraestructura, desde el diseño, con herramientas como Revit, Allplan o Advance Steel, hasta la explotación y el mantenimiento, mediante soluciones como IBM Maximo o YouBIM.

Su implantación también avanza en el ámbito institucional. El Gobierno de España aprobó en 2023 el Plan BIM para la contratación pública, mientras que buildingSMART Spain trabaja en estándares abiertos que facilitan el intercambio de información entre diferentes herramientas y agentes.

Y ya existen proyectos BIM concretos en Extremadura. En Cáceres, la remodelación de la calle Camino Llano y la Plaza Marrón contempla la entrega del proyecto final de obra en formato BIM. Además, el Consorcio MásMedio de la Diputación de Cáceres adjudicó en octubre de 2025, por 58.308 euros, la creación de un gemelo digital basado en BIM del sistema de abastecimiento de Malpartida de Plasencia.

El caso demuestra que el modelo digital puede seguir siendo útil una vez terminada la obra, facilitando la explotación, el mantenimiento y el conocimiento del estado de la infraestructura.

Del edificio a toda la ciudad

La digitalización está ampliando además su ámbito de actuación. Ya no se limita a viviendas o edificios públicos, sino que empieza a aplicarse a la movilidad, la logística, el patrimonio y la gestión de servicios.

Un ejemplo es la resolución del programa RedCyTI, conocida en septiembre de 2026, que movilizará más de 8,9 millones de euros en tres proyectos extremeños.

El Ayuntamiento de Cáceres recibirá 1,78 millones para desarrollar Cáceres Smart Hub, centrado en nuevos productos y servicios digitales relacionados con las industrias creativas y culturales y la interpretación del patrimonio.

La Diputación de Cáceres contará con 2,2 millones para un Sistema Provincial de Logística y Movilidad Inteligente, mientras que la Diputación de Badajoz desarrollará un Centro Demostrador de Agroindustria, con una inversión de 5 millones, basado en datos, proyectos piloto y transferencia tecnológica.

El concepto de ciudad inteligente evoluciona así hacia un uso más amplio de los datos para conocer mejor el territorio, optimizar servicios y facilitar la toma de decisiones.

También para anticiparse al calor

La tecnología puede desempeñar además un papel en la adaptación de edificios y ciudades al cambio climático.

El proyecto europeo LIFE I-LiBIM, coordinado por INTROMAC, trabaja en soluciones arquitectónicas frente a fenómenos como las olas de calor. Cáceres participa como ciudad piloto junto a Toledo y Coímbra.

La iniciativa combina herramientas BIM con soluciones destinadas a analizar diferentes alternativas de adaptación en edificios y entornos urbanos. El modelo digital deja así de servir únicamente para representar una construcción y puede utilizarse también para estudiar su comportamiento y valorar posibles soluciones.

Una transformación que va más allá de construir

Todos estos ejemplos apuntan a un cambio de modelo.

Una vivienda puede comenzar su fabricación en una planta industrial antes de llegar al solar. Una calle puede incorporar información BIM para documentar su estado final. Una red de abastecimiento puede contar con un gemelo digital y una provincia puede utilizar herramientas digitales para mejorar la movilidad o la logística.

En torno a esta transformación crece un ecosistema formado por empresas, administraciones, asociaciones y publicaciones especializadas. Junto al Plan BIM, organizaciones como buildingSMART Spain trabajan en estándares e interoperabilidad, mientras que AECI impulsa la construcción industrializada. Publicaciones como Arquitectura Viva y Tectonica han contribuido también a documentar la evolución de los sistemas constructivos, los materiales y la tecnología aplicada a la arquitectura.

El reto está ahora en extender estas tecnologías a más empresas y administraciones, formar a los profesionales que deberán utilizarlas y facilitar su incorporación por parte de pequeñas y medianas empresas.

Porque el cambio no consiste únicamente en construir edificios diferentes. La transformación tecnológica afecta a todo el recorrido: cómo se diseña, cómo se fabrica, cómo se construye y cómo se gestiona una infraestructura durante su vida útil.

En Extremadura, ese proceso ya ha comenzado y tiene ejemplos que van desde una vivienda fabricada en una planta industrial hasta una red de agua convertida en un modelo digital.