Reportajes
ICTESS consolida su formación técnica a medida
Programas B2B en climatización protección contra incendios instalaciones eléctricas y transición energética diseñados sobre procedimientos de cada empresa
ICTESS, centro de formación técnica especializado en instalaciones, trabaja actualmente con varias empresas en programas de capacitación diseñados sobre sus propios procedimientos de trabajo. La compañía ha ampliado su catálogo de cursos técnicos B2B en climatización, protección contra incendios, instalaciones eléctricas y transición energética, dirigido tanto a empresas instaladoras como a ingenierías y departamentos técnicos, en respuesta a la presión normativa que soporta hoy el sector. La ampliación incorpora contenidos actualizados sobre RITE, reglamento de gases fluorados, RIPCI y auditoría energética industrial, en un formato pensado para empresas que necesitan cualificar a su plantilla sin sacar a los técnicos del trabajo más días de los estrictamente necesarios.
Una normativa que se mueve más rápido que la plantilla
El sector de instalaciones lleva varios años en una situación incómoda: la normativa se mueve más rápido que la plantilla. El RITE, el reglamento de gases fluorados, el RIPCI o los requisitos derivados de la directiva europea de eficiencia energética han cambiado la forma de proyectar, ejecutar y mantener una instalación. El efecto se nota en los dos extremos de la cadena. En la empresa instaladora, porque contrata técnicos con oficio que se encuentran con que la parte reglamentaria y documental se les queda corta. Y en la ingeniería, porque quien firma un proyecto tiene que justificar decisiones de diseño con criterios que hace cinco años no existían.
La foto es coherente en toda la cadena. La revisión del reglamento de gases fluorados ha modificado la clasificación de refrigerantes y los certificados personales que exige F-Gas. El RITE actualizado incorpora exigencias más estrictas en eficiencia estacional y en inspecciones periódicas. El RIPCI ha reforzado el régimen de mantenimiento de sistemas de PCI. Y las obligaciones derivadas de la trasposición de la directiva europea de eficiencia energética están afectando a un abanico de instalaciones que antes quedaban fuera del radar. Cada uno de estos frentes trae consigo obligaciones documentales concretas, criterios técnicos actualizados y responsabilidades personales o de empresa que no admiten postergación.
Formación construida sobre los equipos y procedimientos de cada empresa
ICTESS trabaja sobre esa brecha. El centro desarrolla cursos de formación técnica para empresas del sector de instalaciones —instaladoras, ingenierías, oficinas técnicas y departamentos de mantenimiento industrial—, con contenidos que se construyen a partir de los equipos, los procedimientos y la tipología de proyecto de cada cliente. No se trata de matricular a los técnicos en un curso de catálogo, sino de partir de lo que la empresa hace cada día y trabajar sobre ello.
Las áreas cubiertas incluyen climatización y refrigeración, protección contra incendios, instalaciones eléctricas de baja tensión, automatización y control, y un bloque creciente dedicado a transición energética: eficiencia en instalaciones industriales, auditoría energética, movilidad eléctrica e infraestructura de recarga, agua y medio ambiente.
Dentro de cada bloque, el temario se ajusta al perfil real del alumnado. Un programa de climatización puede centrarse en refrigerantes de baja carga y su implicación práctica sobre las salas de máquinas del cliente, o en el diseño y puesta en marcha de bomba de calor aerotérmica cuando la empresa está reorientándose hacia electrificación de la generación térmica. Un programa de PCI puede trabajar sobre la actualización de los procedimientos de mantenimiento a la última revisión del RIPCI, o abordar la coordinación entre detección, extinción y evacuación en instalaciones concretas. Un programa de eficiencia energética industrial trabaja con los datos de la propia planta y con la instrumentación instalada, no con casos de manual. Ese ajuste sistemático al cliente es lo que da sentido al formato in-company.
El modelo in-company
El formato habitual es el programa adaptado, en directo y con el técnico de ICTESS delante. Antes de diseñar el contenido, ICTESS revisa con el responsable técnico de la empresa qué instalaciones mantiene o proyecta, con qué equipos trabaja, qué incidencias se repiten y qué exigencias documentales le llegan de sus clientes. A partir de ahí se monta el temario y se decide la duración.
Los formatos que más se repiten van de las 6 a las 15 horas: seis horas repartidas en dos sesiones para una actualización normativa concreta, diez horas en tres clases cuando hay que entrar en profundidad en una tecnología, o quince horas concentradas en una semana cuando la empresa quiere resolverlo de una vez y sacar a la plantilla del trabajo el menor número de días posible. Es una decisión operativa tanto como formativa: en una instaladora con la agenda llena, la diferencia entre tres tardes y una semana completa decide si la formación se hace o se aplaza.
Los programas se imparten en directo, en dos modalidades: online con el tutor en sesión en vivo, o presencial en las propias instalaciones del cliente. Los grupos van de 4 a 20 técnicos, y al finalizar ICTESS emite certificado propio de aprovechamiento.
En este momento hay cinco empresas con programas en marcha.
La evaluación del alumnado se apoya en ejercicios prácticos construidos sobre el propio material de la empresa: planos, esquemas eléctricos, protocolos de mantenimiento, informes de auditoría. No es un cuestionario cerrado. El técnico resuelve situaciones que reconoce del día a día en su planta o en su proyecto, con criterio normativo actualizado. Al terminar el programa, el responsable de formación de la empresa recibe un informe con el aprovechamiento individual y una lectura conjunta de fortalezas y puntos a reforzar en el grupo.
Dos perfiles que se repiten entre los clientes actuales
Entre los programas actualmente en marcha hay dos perfiles que se repiten.
El primero es el de las cooperativas, sobre todo del ámbito agroalimentario. Son organizaciones con instalaciones propias de frío, climatización y potencia eléctrica considerable, y con personal técnico interno que ha aprendido en la propia planta. En estos casos la formación se orienta a ordenar ese conocimiento práctico y a completarlo con la parte normativa y de eficiencia energética, que es donde más agujeros aparecen. El punto de partida suele ser el mismo: técnicos con muchos años de experiencia resolviendo incidencias, que dominan el equipo pero no siempre disponen del vocabulario técnico y documental que exigen las auditorías externas y las inspecciones oficiales.
El segundo perfil es el de grupos empresariales del sector energético, con equipos técnicos distribuidos en varias delegaciones. Aquí el reto no es tanto el contenido como la homogeneidad: conseguir que un técnico de una delegación aplique el mismo criterio que otro a seiscientos kilómetros. La formación se estructura por niveles y se despliega por fases. El seguimiento del programa se coordina con el responsable técnico corporativo, y los materiales quedan a disposición del equipo para consulta posterior.
El profesorado son técnicos en activo
El profesorado son técnicos en activo. Es una decisión deliberada: ICTESS trabaja con profesionales que siguen ejerciendo en proyectos reales de climatización, PCI, instalaciones eléctricas o eficiencia energética, y que conocen tanto la normativa como lo que pasa cuando esa normativa se aplica en una sala de máquinas de verdad. Cada programa se asigna al tutor cuyo perfil encaja con el tipo de instalación del cliente.
Uno de los tutores de referencia del área de climatización es Antonio Uclés, ingeniero de climatización, que compagina la docencia con el ejercicio profesional.
«No vendemos un curso y que la empresa se adapte. Es al revés.»
El diseño del programa arranca con una reunión con el responsable técnico del cliente, antes de definir contenidos.
Un mercado donde la cualificación se convierte en requisito de entrada
La demanda de este tipo de formación ha crecido empujada por dos factores. Por un lado, los pliegos de licitación y los contratos de mantenimiento con grandes clientes incorporan cada vez más requisitos de cualificación del personal. Por otro, la entrada en vigor de las obligaciones derivadas de la directiva europea de eficiencia energética está afectando a sectores que hasta ahora no se veían interpelados, como el agroalimentario o la logística. Para instaladoras e ingenierías por igual, tener personal formado en auditoría y eficiencia ha pasado de ser un extra a ser un requisito de entrada.
El otro factor de fondo es reputacional. En una instaladora, el certificado personal en F-Gas del técnico que interviene sobre el circuito frigorífico determina si la actuación puede facturarse o no. En una ingeniería, el criterio con el que se justifican las decisiones de diseño frente a una revisión externa cambia si el equipo técnico tiene formación específica y actualizada. En un departamento de mantenimiento industrial, la capacidad para leer los datos de la propia planta con criterio de auditor decide cuándo se detecta a tiempo una ineficiencia que estaba costando dinero cada mes. Formar al personal deja de ser un gasto y se convierte en un elemento que se refleja directamente en la cuenta de resultados y en la relación con el cliente final.
Sobre ICTESS
ICTESS es un centro de formación técnica online especializado en el sector de instalaciones. Su catálogo cubre climatización y refrigeración, protección contra incendios, instalaciones eléctricas, automatización y control, eficiencia energética y transición energética, con cursos técnicos dirigidos a profesionales individuales, empresas instaladoras, ingenierías y departamentos técnicos. Los programas para empresa se desarrollan a medida sobre los procedimientos y equipos de cada organización