Reportajes
Máquinas recreativas en Extremadura: evolución del sector y situación actual
En regiones de España como Extremadura, las máquinas recreativas siguen siendo una de las partes más visibles del juego y la razón es bastante simple. Durante décadas las hemos visto emplazadas en bares, cafeterías y salones de juego, de tal modo que más que una forma de entretenimiento regulado, estos artefactos ahora son parte del paisaje.
Y aunque este segmento en particular tiene un marco específico muy fuerte que regula no sólo el acceso a determinado público, sino incluso la forma en que se hace la instalación y el lugar donde puede hacerse dentro del establecimiento, lo cierto es que pese a la expansión del entretenimiento digital y sobre todo, del juego online, las máquinas recreativas siguen teniendo una presencia muy relevante.
Regulación y control del sector en Extremadura
Como mencionamos recientemente, el funcionamiento de las máquinas recreativas en Extremadura está sujeto a una normativa autonómica que regula los requisitos para su explotación, autorización e inspección, de tal forma que las distintas administraciones públicas mantienen también una férrea supervisión fiscal de la cual se derivan tasas de explotación de este tipo de juegos.
Gracias a la Memoria Anual de la Actividad del Juego, por ejemplo, sabemos con precisión cuántas máquinas operan en toda la comunidad y en qué tipos de establecimientos podemos encontrarlas, de tal modo que hoy tenemos la certeza de que en los últimos cinco años, el número total de máquinas se ha mantenido relativamente estable, pese a que de las 4.089 que había instaladas en 2020, hayamos pasado a tener 3.977 en 2024.
Para el caso de Extremadura, casi un 60% de las máquinas recreativas se encuentran instaladas en establecimientos relacionados con la hostelería, donde desde siempre han cumplido la función de complementar los ingresos de bares y cafeterías, no obstante, también existen salones específicamente dedicados al juego presencial donde la oferta es más amplia.
De forma paralela, hay que señalar que el crecimiento digital ha ampliado el número de alternativas disponibles para los usuarios en la región, de tal modo que si alguien busca casinos con tragaperras, no siempre buscará un establecimiento físico, sino que puede recurrir a las opciones que le ofrecen la web y los operadores regulados por la DGOJ.
Evolución reciente del número de máquinas
El cambio de tendencia puede advertirse, aunque no es tan dramático como pretende hacerse ver, pues si bien las máquinas recreativas son uno de los pilares del juego presencial, la evolución en los indicadores demuestra cierta estabilidad, pese al descenso en algunas cifras concretas.
De allí que diversos informes sectoriales señalen que el número de máquinas tipo B, que son las más comunes en bares y cafeterías, se haya mantenido en cifras similares, pese a que algunos hayan optado o hayan sido obligados a prescindir de ellas, por razones como la cercanía a centros académicos o el cambio en su público habitual.
El impacto, sin embargo, no tiene solamente que ver con la transformación que el sector del ocio ha experimentado debido al auge del entretenimiento digital, pues por el otro lado también están las nuevas regulaciones autonómicas que desde el Real Decreto 958/2020, han introducido controles adicionales para el funcionamiento de los establecimientos de juego.
Lo que sí, es que pese a todos estos cambios, las máquinas recreativas son todavía parte del paisaje habitual de muchos locales de hostelería, en especial en esas localidades donde la población ha empezado a envejecer y el ocio presencial sigue teniendo un peso significativo.
Otras cifras interesantes de Extremadura
Más allá del sector del juego, algunos datos recientes permiten entender mejor el contexto socioeconómico de Extremadura y tienen justamente que ver con la variación etaria de la población y su poder adquisitivo, ya que según informes recientemente publicados, alrededor del 20 % de los extremeños propietarios de una vivienda tienen menos de 45 años, una cifra que refleja la evolución demográfica y económica de la comunidad.
Estas cifras nos sirven también para comprender el perfil de la población extremeña y entender la forma en que distintos sectores económicos, como el del ocio, deben adaptarse a las formas de vida específicas de pequeños municipios, en los que el tejido social y empresarial sigue basándose en pequeños negocios y actividades culturales y recreativas organizadas en torno a lo comunitario.
Un sector que sigue adaptándose
Las máquinas recreativas seguirán adaptándose a los cambios en los hábitos de consumo de la población, así que aunque veamos aparecer en el horizonte nuevas formas de entretenimiento digital y también nuevas regulaciones autonómicas, muy probablemente estos aparatos seguirán ocupando un espacio en muchísimos locales de aquí en adelante.
Quizás esto explica la razón por la cual muchos operadores no restringen su presencia al ámbito digital y siguen apostando por la idea de abrir salones físicos, ya que si bien las generaciones más jóvenes pueden preferir jugar desde el móvil, para los ciudadanos mayores que en su mayoría tienen un poder adquisitivo interesante, la experiencia de concurrir a un local es importante.