Reportajes
La magnetoterapia, como forma más vanguardista de cuidar tu salud
Es un tratamiento tan novedoso como particular, ya que utiliza un par de imanes para eliminar dolores y mejorar el pH del cuerpo, entre otros factores.
En concreto, la magnetoterapia se vale de las propiedades de los imanes para curar dolencias agudas y patologías varias utilizando un par biomagnético (un imán positivo y otro negativo), que interactúan entre sí aportando beneficios saludables para todos aquellos pacientes sobre los que se aplique. Partiendo desde la base científica que nos dice que nuestro organismo necesita tener un ph concreto para estar sano, las bases sobre las que se asienta esta técnica parecen estar claras: regular el ph de nuestro cuerpo y mantenerlo estable para eliminar así las posibles afecciones a las que este deba de enfrentar. Y aunque esta parezca más una técnica de película de ciencia ficción que otra cosa, la realidad es que el tratarse con imanes funciona, y está científicamente comprobado.
De hecho, y al margen de los muchos estudios que avalan la eficacia del biomagnetismo médico, también son muchos los profesionales y especialistas del medio que recomiendan su uso de forma complementaria al tratamiento que interponen los médicos, para así potenciar los efectos del mismo y sobre todo mejorar la salud del individuo que así lo requiere.
Beneficios de la magnetoterapia
Capaz de sanar enfermedades complicadas que la medicina tradicional no consigue tratar.
Terapia perfecta para apaciguar o eliminar por completo dolores crónicos. Sobre todo el de los huesos y articulaciones (por lo que es perfecta para tratar artritis, artrosis y cualquier derivado de las mismas).
Técnica 100% natural, sin contraindicaciones ni efectos nocivos para nuestro organismo. Esto la hace ser una alternativa perfecta a las vías actuales dentro del campo de la medicina, ya que además no ofrece ningún tipo de conflicto ante cualquier otro tipo de tratamiento, pudiendo llevar a cabo dos tipos de terapias distintas al unísono para beneficio de tu salud.
Capaz de regenerar el tejido óseo a largo plazo.
Reduce la inflamación.
Estimula la producción de colágeno.
Eleva la concentración de oxígeno en sangre y por tanto el riego sanguíneo.
Relaja los músculos.
Posibilidad de gestionar la frecuencia magnética para así adaptarla al sistema nervioso, el circulatorio y el aparato locomotor, ofreciendo diversos beneficios a los mismos a través de los campos magnéticos.
Gracias a estos beneficios sacamos en claro que esta técnica está especialmente recomendada para pacientes que padezcan de:
Estrés agudo.
Migraña.
Depresión.
Ansiedad.
Dolores de cualquier tipo.
Lesiones musculares (perfecta para deportistas).
Personas que padezcan de cáncer.
Como ves, el tratamiento con imanes ofrece gran cantidad de propiedades positivas para nuestra salud en distintos ámbitos, aunque sin duda te preguntarás qué tipos de magnetoterapia existen, y sobre todo qué son las frecuencias magnéticas de las que hablábamos antes cuya regulación influye de forma tan directa y notoria en ello. Pues bien, ambas características tienen relación y te lo explicamos a continuación.
Tratamientos de magnetoterapia a baja o alta frecuencia
Lo primero que deberemos de saber es que estas se clasifican en dos grupos: los campos magnéticos de baja y alta frecuencia. Por supuesto, la diferencia radica en la intensidad de cada una de ambas terapias.
Magnetoterapia de alta frecuencia: Hablamos de alta frecuencia cuando la potencia sobrepasa los 100Hz y se ejecuta de forma localizada en los lugares concretos donde se requiera de un mayor nivel de intensidad para llegar así a zonas más profundas.
Magnetoterapia de baja frecuencia: La más común de todas, aplicada por todo el cuerpo y especialmente recomendada para todo tipo de dolores y males menores.
Pese a tratarse de un tipo de terapia 100% natural, su uso puede llegar a ser peligroso en ciertos casos muy concretos, tales como los que te presentamos a continuación:
Personas con marcapasos, ya que la frecuencia magnética podría afectar negativamente al funcionamiento del mismo.
Personas con enfermedades que causen hemorragias internas.
Mujeres embarazadas. Aunque aún no existen estudios al respecto, es mejor no correr el riesgo.
Como ves, un porcentaje de casos aislados y prácticamente mínimos frente a la gran cantidad de ventajas que ofrece la magnetoterapia.