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La Diputación “repara” la memoria de las víctimas de la represión franquista en Cáceres

De la mano de AMECECA y la Sociedad Aranzadi, los primeros hallazgos acometidos en la fosa común del cementerio de la ciudad han descubierto seis cuerpos.

La documentación histórica sitúa los restos de 153 víctimas de la represión franquista en Cáceres, entre ellas cinco mujeres, en el denominado Cuartel 4 -conocido como el antiguo Limbo- del cementerio de la ciudad. Encontrarlos para reparar su memoria y dar a conocer su paradero a sus seres queridos es lo que persigue la Diputación de Cáceres que, desde el pasado 5 de octubre, está acometiendo trabajos de exhumación en esa parte del camposanto cacereño, donde ya se han podido localizar seis cuerpos.

En concreto, esta actuación, denominada ‘Exhumación de las fosas del Cementerio de Nuestra Señora de la Montaña y estudio antropológico-forense de los restos de víctimas de la Guerra Civil y la represión franquista en la ciudad de Cáceres’, cuenta con la financiación de la Institución provincial y del Gobierno de España, así como con el trabajo y la coordinación de la Asociación Memorial en el Cementerio de Cáceres (AMECECA) y la Sociedad de Ciencias Aranzadi, entidad de referencia en el ámbito de la arqueología y la antropología forense aplicada a la memoria democrática.

Fue en la tarde del pasado lunes, día 19, -concretamente a las 17:30 horas- cuando los trabajos que se están realizando en fosas clandestinas en el cementerio de Cáceres dieron sus primeros resultados con la localización de seis cuerpos –compatibles con sujetos masculinos jóvenes- que presentan lesiones perimortem compatibles con una muerte violenta. Entre los indicios observados por quienes trabajan en el lugar se encuentran lesiones compatibles con traumatismos por proyectil de arma de fuego en el cráneo.

Precisamente, la antropóloga forense de la Sociedad Aranzadi y directora del proyecto, María Fortuna Murillo, detalla que la investigación se centra actualmente en determinar el patrón de enterramiento y documentar la disposición de las fosas. Y es que, según los datos disponibles, en este cuadrante se prevé localizar al menos ocho filas, con entre una y cuatro fosas por fila.

Para ello, el equipo técnico dispone de documentación que recoge datos como las fechas y las edades de fallecimiento de las víctimas; una información que se contrastará con los resultados de los estudios antropológicos de los restos exhumados para elaborar propuestas de identificación.

Del mismo modo, la actuación –acometida en el espacio que actualmente ocupa el Memorial dedicado a las víctimas mortales de la represión franquista en la ciudad de Cáceres- permitirá avanzar en el conocimiento de las circunstancias de las muertes y, posteriormente, en la posible identificación de las víctimas mediante los procedimientos científicos correspondientes, incluidos los análisis genéticos cuando proceda.

No obstante, durante todo el proceso "se extremarán las precauciones para tratar de interferir lo menos posible en el normal desarrollo de la actividad habitual en el cementerio municipal", aseguran desde la Diputación cacereña.

TRABAJOS QUE CONTINUARÁN EN LOS PRÓXIMOS MESES

Cabe destacar que esta intervención constituye uno de los proyectos de memoria democrática más relevantes emprendidos hasta la fecha en Extremadura. De hecho, dada la gran entidad de esta fosa, que podría ser la que contara con más cuerpos a exhumar de toda la región hasta la fecha, la previsión es que los trabajos se desarrollen por fases a lo largo de varios meses.

Para ello, la planificación contempla dedicar el resto del año a las labores de excavación y exhumación en el Cuartel 4. Seguidamente, a comienzos del próximo año está previsto iniciar los estudios de laboratorio de los restos recuperados y comenzar simultáneamente los trabajos de excavación en el denominado cuartel 1, donde también se encuentran documentadas víctimas de la represión franquista –las fuentes documentales y los estudios históricos apuntan a la posible existencia de los restos de varios centenares de personas represaliadas-.

En este sentido, es AMECECA la que mantiene la coordinación con las familias para informarles de los avances y “acompañarlas” durante el proceso. Sin obviar, que los trabajos cuentan con la “atención permanente” de familiares que se acercan al cementerio para conocer la evolución de la intervención.

Así pues, poniendo en marcha este proyecto la Diputación Provincial de Cáceres reafirma su compromiso con la recuperación de la memoria democrática, la reparación de las víctimas de la represión franquista y el derecho de sus familias a conocer el paradero de sus seres queridos –situándolos “en el centro”-.

Y es que considera que la recuperación, identificación y entrega digna de los restos constituye “un ejercicio de justicia, reparación y reconocimiento, además de una contribución a la defensa de los valores democráticos y a la garantía de que la historia pueda conocerse y transmitirse a las generaciones futuras”.

"DARLES UNA SEPULTURA DIGNA"

Ante estos primeros hallazgos, el presidente de la Institución provincial, Miguel Ángel Morales, visitó el pasado viernes los trabajos de exhumación que se están desarrollando en el cementerio de Cáceres, “un paso histórico y trascendental en el largo camino iniciado con AMECECA en 2010 hacia la verdad, la justicia y la reparación que merecen las víctimas de la represión franquista en la ciudad de Cáceres y sus familias", apuntan desde la entidad que preside.

De esta forma, durante la visita, ensalzó el compromiso de la Diputación cacereña con las víctimas y sus familias, al tiempo que defendió la responsabilidad de las instituciones públicas de acompañarlas en el proceso de recuperación de los restos, identificación y de que puedan ser enterradas en una sepultura digna.

“Nos hemos comprometido con los familiares, con el equipo del departamento de Antropología de la Sociedad de Ciencias Aranzadi y con AMECECA a exhumar todos los cuerpos, identificarlos y llevarlos a tumbas dignas”, subrayó Morales, al tiempo que recordó que la Institución provincial ya ha participado en actuaciones similares, como la desarrollada en la mina Terría, en Valencia de Alcántara.

Del mismo modo, el presidente de la Diputación de Cáceres resaltó que el objetivo es contribuir a que las familias puedan cerrar una etapa de sufrimiento y honrar a sus seres queridos en una sepultura digna. “Esto no supone reabrir heridas; al contrario, supone cerrarlas. Se trata de resarcir a familias que necesitan saber dónde están sus seres queridos”, aseveró.

Por último, Morales incidió en la importancia de que estos trabajos contribuyan a transmitir a las nuevas generaciones los valores de respeto, convivencia y democracia. “Más allá de cómo pensemos cada uno, debemos respetarnos”, y eso se hace defendiendo el diálogo como herramienta fundamental para la convivencia, concluyó.

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