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En la Menéndez Pelayo, la Junta presenta su estrategia de simplificación inteligente

Un foro ha reunido a representantes de principales administraciones públicas españolas para analizar avances y retos de la modernización administrativas

La Junta de Extremadura ha presentado este lunes su modelo de Simplificación Inteligente en el encuentro nacional 'Simplificación Administrativa: retos y logros conseguidos', organizado por la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP) en colaboración con el Gobierno de Cantabria.

A través de la Consejería de Economía, Empleo y Transformación Digital, el Ejecutivo regional ha compartido la estrategia que está desarrollando para reducir cargas administrativas, eliminar trámites innecesarios y construir una Administración "más sencilla, eficiente y adaptada a las necesidades de ciudadanos y empresas".

La presencia de Extremadura en este encuentro, junto a comunidades autónomas como Madrid, Galicia, Andalucía y Cantabria, sitúa a la región entre las administraciones que están impulsando nuevas formas de gestionar los servicios públicos y de abordar la simplificación administrativa.

En representación de la Junta de Extremadura, el secretario general de Transformación Digital e Inteligencia Artificial, Juan Carlos Preciado Rodríguez, ha presentado la ponencia 'Hacia una Administración sincronizada con el ciudadano: Simplificación Inteligente', donde ha defendido una transformación que va más allá de la digitalización de procedimientos.

Según Preciado, el objetivo "ya no es digitalizar la burocracia, el objetivo es construir una Administración que comprenda mejor a ciudadanos y empresas, que pida únicamente la información imprescindible, que mida permanentemente su funcionamiento y que automatice todo aquello que no aporta valor para dedicar más capacidad pública a aquello que realmente requiere criterio humano".

RESULTADOS MEDIBLES DE LA SIMPLIFICACIÓN ADMINISTRATIVA

La estrategia impulsada por la Junta de Extremadura ya está produciendo resultados concretos. En los dos últimos años se han digitalizado más de 700 trámites, frente al centenar existente al inicio de la legislatura, y se han simplificado 431 procedimientos administrativos.

Estas actuaciones han permitido reducir de media un 57 por ciento los tiempos de tramitación, un 70 por ciento la documentación exigida y un 41 por ciento los datos solicitados a ciudadanos y empresas. Además, las cargas administrativas se han reducido un 26 por ciento, subraya en nota de prensa la Junta de Extremadura.

La transformación también se refleja en el uso de los servicios digitales. Las solicitudes electrónicas han pasado de 107.196 a más de 713.000, mientras que Extremadura se sitúa entre las comunidades autónomas más avanzadas en administración digital, superando la media europea y registrando un incremento del 46 por ciento en los trámites realizados por internet, según el último informe CAE.

PRÓXIMA TRANSFORMACIÓN: UNA ADMINISTRACIÓN INTELIGENTE

Durante su intervención, Juan Carlos Preciado ha explicado el concepto de Administración Inteligente, un modelo que persigue que la complejidad de los procedimientos sea asumida por la propia Administración mediante tecnología, automatización, interoperabilidad y medición continua, en lugar de recaer sobre ciudadanos y empresas.

En este sentido, ha defendido avanzar hacia una Administración en la que "lo automático suceda automáticamente", reservando la intervención humana para aquellas tareas donde aporta un mayor valor.

"La verdadera transformación no consiste en sustituir personas por tecnología, sino en liberar a los empleados públicos del trabajo repetitivo para que puedan dedicar su tiempo a decidir mejor, acompañar mejor y generar más valor público", ha afirmado.

La participación de Extremadura en este encuentro nacional coincide, además, con los trabajos de elaboración de la futura Ley de Simplificación Administrativa Inteligente de Extremadura, una norma con la que la Junta pretende consolidar un modelo orientado a resultados y basado en la reducción de cargas administrativas, la interoperabilidad, el dato activo, la medición permanente y la mejora continua de los servicios públicos.