Mérida
El ballet Spartacus levanta el telón de la 72 edición del Festival de Mérida
El reconocido actor, Miguel Ángel Muñoz, se mete en la piel del mítico personaje que lideró la rebelión de los esclavos, a través de una voz en off
La danza y la palabra se fusionan en Spartacus, el espectáculo encargado de subir el telón de la 72 edición del Festival de Mérida el próximo viernes 3 de julio.
Esta obra, fruto de la colaboración entre el Düsseldorf Ballet Theater y el Festival Internacional de Teatro Clásico de Mérida, ofrecerá una "mirada contemporánea" de uno de los grandes mitos de la antigüedad.
Spartacus ha sido presentado esta mañana con la presencia del secretario general de Cultura, José Luis Gil Soto; el concejal de Cultura del Ayuntamiento de Mérida, Antonio Vélez; el director del Festival de Mérida, Jesús Cimarro; el actor Miguel Ángel Muñoz; la directora artística del espectáculo, María Graciani; la dramaturga Ana Graciani; el coreógrafo Peter Agardi, y el director musical, Tuti Fernández, además de otros miembros del cuerpo de baile.
Este espectáculo que "nace de la emoción", como ha señalado María Graciani, ha sido concebido expresamente para el Teatro Romano de Mérida y mostrará el "viaje emocional" y el "conflicto íntimo" de un héroe, pero desde el punto de vista humano en el momento de su muerte con la fuerza que Miguel Ángel Muñoz le va a transmitir al personaje.
María Graciani ha detallado que el ballet muestra la vida "que él antes de morir comienza a ver", a veces de manera más real y otras más onírica.
Miguel Ángel Muñoz debuta en el Teatro Romano de Mérida para dar vida al protagonista en un espectáculo "muy novedoso" al fundir teatro y danza.
Además, ha mostrado su emoción y nerviosismo por actuar en Mérida y en el Teatro Romano de Mérida, un espacio "muy importante" para él desde pequeño por su Tata y la vinculación emeritense.
La dramaturga Ana Graciani ha hablado de la complejidad de fundir distintos lenguajes escénicos, además de distintos idiomas y distintas localizaciones, porque en este espectáculo intervienen bailarines de Australia, Inglaterra, México y Francia.
En esta misma línea, se ha expresado el coreógrafo Peter Agardi al subrayar que es una producción "realmente internacional" para la que ha diseñado una coreografía que fusiona danza clásica con "un gusto más contemporáneo".
Tuti Fernández ha explicado que en la obra hay dos estratos de música, uno más anacrónico y atemporal que combina elementos como sintetizadores y guitaras eléctricas y otro sustrato identificado con lo terrenal, que es donde actúan los bailarines y que se refleja con música de compositores clásicos, confluyendo ambos al final del espectáculo con "una sinergia brutal".
Por su parte, el secretario general de Cultura, José Luis Gil Soto, ha subrayado la importancia que tiene "escuchar a los clásicos y seguir aprendiendo de ellos con una rabiosa actualidad".
Asimismo, ha recordado que el Festival de Mérida trasciende fronteras, como ocurrió, durante la presentación en Lisboa, al tiempo que ha mostrado la emoción que significa no solo levantar el telón, sino también por esa "atmósfera que se respira en el aire cuando empieza el festival" que nos brinda la oportunidad de conocer el importante legado que hemos recibido y que "tenemos que proyectarlo al futuro y disfrutarlo en el presente".
Sobre Spartacus
Spartacus es un espectáculo de danza que nos sitúa en los últimos instantes de vida del legendario esclavo rebelde. Herido tras la batalla final, Espartaco contempla su existencia mientras los recuerdos y las emociones se confunden con la realidad.
Los personajes, acontecimientos y conflictos que marcaron su destino aparecen ante él como visiones que cobran vida a través del ballet.
La música sigue igualmente esta doble dimensión: las composiciones originales de Tuti Fernández acompañan el mundo interior del protagonista, mientras las grandes obras sinfónicas de Mussorgsky, Rajmáninov, Saint-Saëns, Borodín y Chaikovski dan forma sonora a sus recuerdos, sueños y fantasmas.
Danza y música construyen así un viaje poético por la memoria de un hombre que, en el umbral de la muerte, revive por última vez el amor, la libertad y la lucha contra Roma.