Juventud
Un colegio de Badajoz con más de 20 nacionalidades en su alumnado fomenta la convivencia
Busca 'desarrollar un espacio de convivencia de toda la comunidad educativa' a través de la gastronomía típica de cada país de origen de su alumnado'.
El CEIP General Navarro de Badajoz ha desarrollado un año más la actividad 'Sabores del Mundo', con la que trabajan la convivencia entre las familias de su alumnado, compuesto por escolares de más de 20 nacionalidades diferentes, y el equipo docente del centro, elaborando y compartiendo platos típicos de sus países origen.
Panqueques y osmil de Honduras, tortilla de patatas de Villanueva de la Serena, congris y arepitas de Cuba, Gazpacho andaluz, una bandeja paisa de Colombia, unas cachapas de Venezuela, un pastel de choclo de Chile, brigadeiro de Brasil, apretados de Costa Rica, un bizcocho de Marruecos o un Sarmale de Rumanía... son solo algunos de los más de 40 platos elaborados por el alumnado y sus familias para la ocasión.
En concreto, la actividad, que se viene desarrollando desde el curso 2018/2019, se ha celebrado este pasado miércoles, día 29, en una sala polivalente del centro, debido a la imposibilidad de hacerlo en el exterior, al no contar con la zona de sombra que el centro viene reivindicando en los últimos años.
Así pues, se trata de una actividad que surge del propio contexto socioeducativo del colegio, que destaca por la diversidad cultural que aporta un alumnado procedente de más de una veintena de países de origen, característica que le hace ser "un centro con una enorme potencialidad y referentes en integración y convivencia", según informa el propio colegio en una nota de prensa.
"Gracias a la labor durante años de toda la comunidad educativa hemos logrado superar los retos que la sociedad nos depara y prepararnos para futuros desafíos", señalan desde la dirección del centro, que explica que desde este contexto surgió, gracias al trabajo de la AMPA, como órgano de representación de las familias, del equipo docente y del propio alumnado, esta actividad que se ha consolidado como un "eje vertebrador" de la acción didáctica del centro.
Una actividad que tiene como objetivo "desarrollar un espacio de convivencia de toda la comunidad educativa" a través de la gastronomía típica de cada país de origen de su alumnado, mediante una explicación y una pequeña degustación de platos típicos procedentes de las diferentes regiones y países que conviven en el centro, que elaboran las propias familias.