Extremadura

TSJEx suspende modificación ZEPA Valdecañas al ser atajo de Junta para frenar demolición

Magistrados subrayan la 'falta de credibilidad' de la justificación técnica esgrimida por la Consejería de Agricultura, Desarrollo Rural,

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El Tribunal Superior de Justicia de Extremadura (TSJEx) ha dictado el auto 100/2026, fechado el pasado 5 de junio, en el que acuerda la suspensión cautelar e inmediata del Decreto 180/2025, aprobado por la Junta de Extremadura el pasado 16 de diciembre, que modificaba los límites de la ZEPA Embalse de Valdecañas.

Con esta medida, la Sala da la razón a Ecologistas en Acción Extremadura, que recurrió la norma al considerarla un "fraude de ley diseñado a medida para excluir la isla del espacio protegido" y, de este modo, "intentar legalizar" el complejo turístico Marina de Valdecañas, cuya demolición total ha sido ordenada en sentencia firme por el Tribunal Supremo y avalada por el Constitucional.

Desde la asociación ecologista, se señala que el tribunal ha realizado una "dura lectura de las verdaderas intenciones del gobierno extremeño". Así, en su auto, los magistrados de la Sala subrayan la "falta de credibilidad" de la justificación técnica esgrimida por la Consejería de Agricultura, Desarrollo Rural.

De este modo, mientras la Junta sostenía que el decreto solo pretendía "corregir errores cartográficos" derivados de "imprecisiones en mapas en papel", la Sala concluye que no aprecia "una justificación técnica y ambiental real" para el cambio de delimitación que realiza el Decreto, que va "más allá de una corrección de errores con apariencia Resulta evidente que el nuevo decreto puede hacer extremadamente difícil ejecutar las sentencias firmes".

El tribunal califica la operación de "extemporaneidad" -es decir, fuera de tiempo y lugar-, señalando que la exclusión de la zona ZEPA de la Isla Valdecañas "puede suponer en definitiva un atajo para resolver otros problemas".

Y añade un razonamiento "demoledor", según Ecologistas en Acción Extremadura contra la estrategia de la Junta, al señalar que "es evidente que existe el periculum in mora ya que, si el Decreto entra en vigor, el fundamento de la orden de demolición podría suponer la apertura de un nuevo frente litigioso, lo que afecta a la ejecución de sentencias firmes."

INTERÉS AMBIENTAL SOBRE EL ECONÓMICO

Por otro lado, la organización ecologista destaca como uno de los aspectos más destacados del auto que le exima de prestar cualquier tipo de caución (fianza) para que la suspensión sea efectiva.

El tribunal fundamenta esta decisión en que la medida cautelar tiene "como finalidad la protección de un bien colectivo como es el medio ambiente", y que la organización recurrente actúa en ejercicio de una acción popular. La Sala recuerda además el Convenio de Aarhus y su objetivo de garantizar el acceso a la justicia en materia ambiental.

Tras este auto, el abogado ambientalista y profesor de Derecho Ambiental y Urbanístico de la UAM, Jaime Doreste, que defiende a Ecologistas en Acción tanto en este recurso como en el procedimiento de ejecución de la demolición del complejo, ha valorado el auto señalando que el TSJEx ha "desnudado por completo la maniobra de la Junta".

"No estamos ante una corrección técnica, sino ante un fraude de ley en toda regla. La Sala habla de 'atajo', de 'extemporaneidad' y de ausencia de justificación ambiental real. Es la constatación judicial de que el decreto se redactó en un despacho, no sobre el terreno, con un único objetivo: intentar rescatar urbanísticamente la Marina de Valdecañas a costa de violar el Estado de Derecho", señala.

Asimismo, argumenta que Doreste añade que "esta suspensión no es la sentencia final, pero es un golpe casi definitivo a las pretensiones de la Junta", dado que el decreto está ahora paralizado, no puede surtir efectos, y la ZEPA mantiene su integridad.

Además, el hecho de que el tribunal haya eximido a Ecologistas en Acción de prestar caución tiene una "enorme relevancia", al considerar el interés público ambiental como prevalente sobre cualquier interés económico o patrimonial.

"Ahora toca ir a la sentencia de fondo para que se declare la nulidad radical del decreto, y exigir de una vez por todas que se ejecute la demolición. Ni una piedra se ha movido aún, y eso es ya una vergüenza nacional", exige el abogado.

Por su parte, el coordinador regional de Ecologistas en Acción de Extremadura, Julio César Pintos, subraya que la Junta ha sido "pillada in fraganti", y añade que durante casi dos décadas ha desplegado una "estrategia obstruccionista", primero con el PIR "nulo"; luego, con la ley "a medida"; y ahora, este "decreto 'blanqueo'".

"El auto deja claro que los tribunales no están dispuestos a tolerar que se utilicen procedimientos cartográficos pretendidamente neutros para vaciar de contenido sentencias firmes del Supremo. La suspensión cautelar es una advertencia severa", subraya el dirigente de la organización ecologista, que exige que, "de una vez por todas, se cumpla la ley y se proceda a la demolición total del complejo". "No vamos a permitir que se sigan buscando excusas ni atajos", concluye.

DECLARADO ILEGAL HACE 19 AÑOS

El complejo 'Marina de Valdecañas' -que incluye hotel, viviendas, campo de golf e instalaciones anexas- continúa plenamente operativo pese a llevar 19 años declarado ilegal, subraya la organización. El Tribunal Supremo ya sentenció que "la totalidad de las construcciones deben ser demolidas y el terreno restaurado a su estado original".

Sin embargo, ni la Junta de Extremadura, ni los ayuntamientos de Berrocalejo y El Gordo, ni la promotora han ejecutado el fallo.

Con este auto, la justicia "vuelve a cerrar la puerta a cualquier intento de elusión, dejando al gobierno extremeño sin su principal coartada para intentar legalizar lo que es radicalmente ilegal".