Extremadura
Quirónsalud Clideba: Inmunoterapia ha mejorado profundamente pronóstico de cáncer pulmón
Dr Pablo Ayala de Miguel afirma que este tratamiento tiene mejor tasa de supervivencia que otros más tradicionales, inclusos en fases avanzadas
El cáncer de pulmón es el más mortal de todos. Extremadura se sitúa, además, entre las regiones con más prevalencia de este tipo de cáncer año tras año, un dato que está directamente ligado con ser el territorio con mayor tasa de fumadores del país, según el Observatorio Contra el Cáncer de la Asociación Española Contra el Cáncer.
Dentro de todas sus posibilidades terapéuticas, es la inmunoterapia la que ha mejorado en los últimos años de forma profunda el pronóstico de cáncer de pulmón.
Así lo afirma el doctor Pablo Ayala de Miguel, oncólogo en el Hospital Quirónsalud Clideba de Badajoz, resaltando que, "en algunos pacientes, hemos pasado de un enfoque exclusivamente paliativo a hablar de enfermedad metastásica controlada a largo plazo, lo que ha transformado también la forma en que los pacientes afrontan el diagnóstico, con expectativas más realistas y claramente más esperanzadoras".
En qué consiste
La principal característica de la inmunoterapia frente a otros tratamientos es que actúa sobre el sistema inmunológico del propio paciente.
Mediante la administración de fármacos se potencia el sistema inmunitario del paciente, ayudando a que sus defensas reconozcan y ataquen las células malignas tumorales.
"A diferencia de la quimioterapia, que actúa directamente sobre células que se dividen rápidamente, como las de los tumores, o de la radioterapia, que actúa a nivel local, la inmunoterapia permite una respuesta más específica del sistema inmune frente al cáncer", resume el Dr. Ayala de Miguel.
Para ello, se utilizan fármacos que actúan sobre distintos puntos de control del sistema inmune, fundamentalmente inhibidores, recalcando que "son los tratamientos actualmente aprobados en España y recomendados por las principales guías internacionales", afirma el oncólogo del Hospital Quirónsalud Clideba.
Estos fármacos se administran por vía intravenosa, generalmente cada dos, tres, cuatro o incluso seis semanas, según el fármaco. Son infusiones de corta duración y entre una y otra se realizan controles periódicos para valorar la eficacia y detectar posibles efectos secundarios.
Aumento de la supervivencia
La principal ventaja de la inmunoterapia frente a tratamientos más tradicionales es, según el Dr. Ayala de Miguel, que ha demostrado aumentar la supervivencia en pacientes con cáncer de pulmón, incluso en estadios avanzados de la enfermedad.
"En algunos casos, se consiguen respuestas muy duraderas, algo poco habitual con la quimioterapia clásica", resaltando los efectos secundarios suelen ser distintos, y en la mayoría de los pacientes, mejor tolerados, lo cual se traduce en una mejor calidad de vida durante el tratamiento.
La elección de este tratamiento depende de la extensión de la enfermedad, algunas características del tumor y el estado general del paciente.
No obstante, el oncólogo apunta que, salvo en casos con alteraciones moleculares específicas, en la mayoría de pacientes se emplea inmunoterapia, ya sea sola o en combinación con quimioterapia.
También incide en que se utiliza cada vez en fases más tempranas de la enfermedad o como tratamiento complementario a una cirugía, antes o después de la misma, "con el objetivo de reducir el tamaño del tumor y facilitar intervenciones menos agresivas".