Extremadura

Club Sénior pide a Junta y Gobierno que exijan compensaciones a las eléctricas

Cree que las administraciones públicas favorecen los intereses de las grandes empresas, que se limitan a exportar la energía producida en la región.

Ep.

El Club Sénior Extremadura ha alertado de que la extremeña es la comunidad que mayor desequilibro presenta entre la energía que produce y la que utiliza de forma interna, además de la que tiene menor desarrollo económico e industrial pese a su "extraordinaria riqueza de energía eléctrica", ante lo cual ha pedido a la Junta y al Gobierno que exijan compensaciones a las eléctricas por la energía producida en la región.

"Estamos en una coyuntura que supone una amenaza o una oportunidad, estamos ahí en una posibilidad de coger un camino u otro y depende de los extremeños y de todos el que aprovechemos la oportunidad que supone este cambio de paradigma", ha señalado en declaraciones a Europa Press el ingeniero industrial y vicepresidente del Club Senior, Marcelo Muriel, que también es uno de los ponentes del libro 'Cómo evitar la tercera colonización energética de la región' presentado este miércoles, día 17, en Badajoz por dicho club.

Se trata de un libro redactado por un equipo de miembros del Club Sénior integrado por catedráticos de Universidad, ejecutivos de empresas, ingenieros industriales y economistas, y en el que se pone de manifiesto la "pasividad" de la Junta de Extremadura ante el despliegue de la industria fotovoltaica en la región y la ausencia de una "actitud reivindicativa" de las instituciones extremeñas ante las compañías eléctricas para que éstas se comprometan con el progreso económico y social de la comunidad.

Por el contrario, consideran que las administraciones públicas favorecen con esa actitud los intereses de las grandes empresas eléctricas, que se limitan a exportar la energía producida en la región sin colaborar a su desarrollo; de manera que el Club Sénior pide al presidente de la Junta de Extremadura, Guillermo Fernández Vara, y al Gobierno de la nación que exijan compensaciones a las eléctricas por la energía producida en Extremadura.

Según esta publicación, Extremadura es la primera comunidad en energía fotovoltaica; segunda en nuclear; segunda en termosolar y tercera en potencia hidráulica instalada; y, aproximadamente, la mitad de la riqueza industrial de la región corresponde a la producción eléctrica, aunque sólo mantiene 1.690 empleos estables, equivalentes al 5 por ciento del resto de los empleos industriales.

De esta manera, produce cuatro veces y media más energía que la que consume. Y es que, como ha remarcado Marcelo Muriel, Extremadura es la comunidad española que mayor desequilibro tiene entre lo que produce y la utilización interna de esa energía: "solo utilizamos el 20 por ciento de lo que producimos, o sea cuatro quintas partes van a otras comunidades, fundamentalmente Madrid, para allí lógicamente generar economía y puestos de trabajo y aquí nos quedamos solamente con los paneles".

SOLUCIONES DEL CLUB SÉNIOR

Ante ello, ha apuntillado que la solución es que, por una parte, las grandes empresas energéticas que están haciendo unas inversiones "enormes" en esta región "se den cuenta de que no podemos caer en lo que llamamos ya la tercera colonización energética", ante lo cual ha explicado que la primera fue la del agua con todos los pantanos, la segunda la nuclear y ahora la tercera puede ser la fotovoltaica.

"De todas formas, el hecho de que tengamos aquí inversiones no es negativo, el problema es que se vaya la energía, entonces, lo suyo es que un porcentaje mayor de esa energía se transforme en Extremadura creando industrias que ahora, además, con todo el tema de las ayudas europeas va a haber fondos suficientes", ha continuado, para destacar que "de hecho" la mayor parte de las empresas energéticas están anunciando inversiones "multimillonarias".

No obstante, ha lamentado que "desgraciadamente aquí solamente los espejitos" en alusión a los paneles fotovoltaicos, mientras que "después las fábricas de hidrógeno, las fábricas de baterías, todo, en otras comunidades". "Eso no puede ser", ha insistido.

En su opinión, ante ello "se pueden hacer muchas cosas" y, según ha ejemplificado, Andalucía tiene un borrador en el cual ya incluye el que haya "una especie como de canon complementario" al costo del alquiler que las empresas le paguen al propietario del terreno "que sirva, lógicamente, para hacer esas inversiones complementarias"; dado que "hay una capacidad de presión porque de alguna forma las empresas energéticas son conscientes de que están haciendo un negocio con Extremadura".

"El sentimiento que tenemos es que nos tratan un poco como, efectivamente, los colonizados y yo creo que, hoy día, los políticos tienen capacidad suficiente de convencimiento creando condiciones objetivas", ha planteado Muriel, para quien si en Extremadura se produce la energía "es mucho más barato que se consuma aquí", dado que solo el transporte a otros sitios ya supone unas pérdidas, más todas las redes que se están montando y que están llenando de cables el campo extremeño "para sacar la energía, cuando en realidad se podía consumir al lado de donde se produce".

A este respecto, ha expuesto que el "reto" es conseguir el autoconsumo y la generación distribuida y que, en lugar de macroplantas de 500 megavatios, sean de 50, máximo de 100, con autoconsumo en los alrededores, de forma que los pueblos se suministren de esas plantas solares a unos costos más reducidos o que se hagan polígonos industriales con energía procedente de esas plantas a un coste también más reducidos.

Así y como conclusiones principales de ese estudio, Marcelo Muriel ha citado en primer lugar reforzar que la administración, que tiene un órgano de gestión de la energía, le dote de mayor capacidad y que "inclusive" pueda llegar a acuerdos con las grandes empresas energéticas para que efectivamente una parte, que él fijaría en un tercio de la producción de cada planta, se consumiera en un radio de esa planta, creando allí industria o suministrándole a los municipios que están alrededor a unos precios más económicos.

POTENCIAL DE INICIATIVA Y CONTROL

Los redactores de este informe consideran, después de un análisis detallado del sector de la energía y de su trayectoria histórica, que las autoridades extremeñas, y en particular la Junta de Extremadura, "no han desplegado todo su potencial de iniciativa y de control para conseguir que las empresas eléctricas instaladas en la región colaboren a su desarrollo económico y social".

"Por el contrario, los gestores públicos extremeños han adoptado una actitud pasiva e indiferente ante la realidad incuestionable de que los recursos energéticos de Extremadura se utilizan para proveer de energía a otros territorios con notoria desprotección de los intereses de los ciudadanos extremeños", señalan.

Por otra parte, coinciden en reclamar a la sociedad extremeña una mayor implicación y movilización para reivindicar que el "excepcional" despliegue de las energías renovables en la región "responda a criterios de rentabilidad social", exigiendo a las instituciones de representación política "que actúen con independencia y con rigor en defensa del progreso social y económico de todos los ciudadanos".

Para ello, proponen impulsar "el espíritu crítico de los extremeños para impedir que la 'tercera colonización energética' de la región termine por consolidarse ante la permisividad de las instituciones y la pasividad de la sociedad extremeña", concluyen, para señalar "como elemento muy favorable" la decisión de ubicar en la región el Centro de Investigación en Acumulación Energética (CNIAE), a la vez que expresan su "confianza" en que se le dote de los recursos necesarios para convertirlo en "eje internacional de I+D+I en materia energética".