Extremadura
Unidas por Extremadura rechaza que cazadores puedan cazar en el estado de alarma
La Junta ha 'sucumbido a las presiones del lobby cazador' y que el control de las especies predadoras debe realizarse por personal de la Administración.
Así, lo ha señalado la portavoz del Grupo Parlamentario Unidas por Extremadura, Irene de Miguel, rechazando que los cazadores puedan volver a salir a cazar durante el estado de alarma.
Además, ha añadido que, tal y como está redactado la resolución de la Junta de Extremadura, "ésta supone de facto una vuelta a la caza sin limitaciones".
Por ello, el Grupo Parlamentario Unidas Por Extremadura ha solicitado a la Junta que revoque la resolución por la que permite a los cazadores realizar actividades cinegéticas para controlar la población de determinados predadores en la región.
Así, De Miguel ha pedido que ese control sea realizado por personal de la Administración autonómica, como los agentes especializados del medio natural, o en su defecto, por el Seprona, para "garantizar la seguridad de la ciudadanía".
Según la portavoz, es "un error que la Junta de Extremadura permita que se vuelva a salir a cazar, como si ésta fuera una actividad esencial en el estado de alarma"..
En este sentido, De Miguel ha añadido que con esta resolución la Junta "sucumbe a las presiones del lobby de los cazadores, que la semana pasada ya pidieron que les dejaran volver a salir a cazar, a pesar de que la temporada finalizó el pasado mes de febrero".
La portavoz de Unidas Por Extremadura ha considerado que el control de la población de los predadores que están dañando las cosechas, como jabalíes y conejos, "debe realizarse por profesionales de la administración, y no dejarlo al libre albedrío de los cazadores".
Para la portavoz, la resolución establece que sean los propios cazadores los que se encarguen de evaluar los daños y de ejecutar el control de la fauna salvaje, "sin que personal especializado, como agentes del medio o el propio Seprona, se puedan hacer cargo de la situación".
Junto con ello, ha recalcado que "hay que diferenciar lo que es una actividad de ocio, como la caza, realizada de forma privada por particulares, del servicio público que debería ser el control de una emergencia, que en ese caso tiene que estar en manos de la Administración".
De Miguel también ha lamentado que la Junta de Extremadura, además, haya dejado en manos de la Federación Extremeña de Caza la recogida y tramitación de las autorizaciones para poder realizar el control de la fauna silvestre.
Y, ha concluido que "sólo es necesario rellenar un formulario para solicitar las autorizaciones, por lo que nos tememos que se realizará una concesión general, sin protocolo científico alguno, que avale la actuación cinegética. Esto supone permitir de facto la vuelta a la caza sin ningún tipo de limitación".