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Blanca Martín: “Los parlamentos europeos deben trabajar de verdad para lograr la igualdad'

Esto ayudará a acabar con la 'lacra' de la violencia machista, ante la cual los hombres también se levantan en días como el 25N por una sociedad más justa.

En el año 1960 fueron asesinadas las hermanas Patria, Minerva y María Teresa Mirabal, en la República Dominicana. Seguramente nadie sabrá a día de hoy quiénes eran citándolas por sus nombres, pero si decimos que su asesinato marcó un antes y un después en la defensa de los derechos de las mujeres, no nos quedamos cortos. Y es que en el año 1981, el movimiento feminista latinoamericano convocó por primera vez -en homenaje a ellas- el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, una efemérides que se celebra desde entonces anualmente cada 25 de noviembre para denunciar la violencia que se ejerce sobre las féminas en todo el mundo y reclamar políticas en todos los países para su erradicación.

De hecho, desde el 17 de diciembre de 1999, la Asamblea General de las Naciones Unidas asume esta jornada de reivindicación por su trascendencia. No hay que obviar que pese a que se ha avanzado mucho en la lucha contra esta lacra por parte de las distintas instituciones y de la propia sociedad, hoy en día en Extremadura hay 1.773 casos activos dentro del sistema VioGen, es decir, 1.773 mujeres que tienen un seguimiento por ser víctimas de violencia de género. De todas ellas, 1.069, el 60,3% tienen algún tipo de protección policial; 464 cuentan con una orden de protección dictada por un juzgado; 350 víctimas son usuarias activas del sistema ATENPRO y 67 tienen algún dispositivo electrónico de seguimiento activo.

Además, solo durante 2021 se presentaron en la Comunidad Autónoma 2.592 denuncias por Violencia de Género, lo que supone 7 denuncias cada día; mientras que desde el año 2009, fecha desde la que se tienen registros, las denuncias se han incrementado en un 52,2%. Así pues, con todas estas cifras sobre la mesa, coincidimos en que aún queda mucho trabajo por hacer y en esto tienen mucho que decir instituciones como la Asamblea de Extremadura, uno de los “pocos parlamentos que, año tras año, condena por unanimidad la violencia machista y refuerza su compromiso con la consecución de la igualdad real entre hombres y mujeres”.

Así de rotunda se muestra la propia presidenta del Parlamento regional, Blanca Martín, en una conversación con Regiondigital.com, tan solo unos días después de haber expuesto en la Asamblea Plenaria de la Conferencia de Asambleas Legislativas Regionales de Europa (CALRE), las conclusiones de un estudio sobre brecha salarial elaborado en la propia Cámara extremeña en el seno del grupo de trabajo europeo que coordina sobre 'Igualdad y Reto Demográfico', del que seguirá al frente el próximo año, y que pone de manifiesto datos como que la tasa de desempleo en la región es del 16,7%, siendo más alta entre las mujeres, un 20,0%, frente a la de los hombres, una 14%; y que Extremadura es una de las tres CCAA, cuyos índices en los trabajos domésticos son mayores en mujeres que en hombres, superando el 90%.

URGE UNA “MAYOR IMPLICACIÓN INSTITUCIONAL” PARA ERRADICAR LAS BRECHAS DE IGUALDAD

Precisamente, el pasado viernes, 18 de noviembre, y acompañada por los vicepresidentes Primero y Segundo de la Cámara extremeña, Miguel Ángel Morales y Fernando Manzano, respectivamente, apostaba por una “mayor implicación institucional” en Europa para erradicar las brechas de igualdad, algo que califica de “necesario” y por lo que se va a seguir luchando desde la Asamblea de Extremadura.

“El año pasado exigí en una reunión de la CALRE que los encuentros de este órgano europeo no coincidieran con la conmemoración de efemérides importantes como ésta que nos ocupa”, recalca la jefa del Legislativo (en alusión al 25-N), quien considera que fechas como el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer “no son meros recordatorios en el calendario, sino días para exigir, reivindicar y evidenciar que a las mujeres nos siguen matando y nos asesinan por el mero hecho de serlo”.

De ahí que vea “necesaria” una mayor implicación entre las instituciones para que “acontecimientos como los vividos recientemente, con la pandemia provocada por la Covid-19, no sirvan para dar pasos atrás en materia de igualdad”. Desgraciadamente esto es algo que, a su entender, “lo vemos a diario, en países que incluso cuestionan la vigencia de acuerdos de gran calado internacional como el Convenio de Estambul”, por lo que “no podemos permitirlo”.

“Desde las instituciones democráticas, como los parlamentos regionales, como el nuestro, hemos de alzar la voz para exigir su cumplimiento, para garantizar los derechos de todos y de todas, de las mujeres en este caso”, resalta Blanca Martín.

De ahí que desde la Cámara extremeña se haya puesto el acento este año, a través del grupo europeo que ella misma coordina sobre ‘Igualdad y Reto Demográfico’, en “visibilizar, para denunciar, la existencia de brechas –como la salarial-, que aún nos impiden a las mujeres ser libres” y conseguir una igualdad real con los hombres.

Para ello, de cara a 2023, como presidenta de la Asamblea seguirá coordinando los trabajos de este grupo, por lo que “seguiremos incidiendo en la necesidad de abordar de manera conjunta estas brechas, estos abismos, que impiden que seamos iguales a nuestros compañeros varones”. No obstante, también el próximo año, “vamos a trabajar de manera coordinada con el parlamento italiano de Emilia Romagna, que asumirá la dirección de un grupo de trabajo concreto sobre “Violencia de Género”, adelanta.

“Creo que es sumamente importante que estos grupos se conformen en instituciones europeas como la CALRE. Y lo es porque hasta no hace mucho tiempo eran cuestiones que apenas recibían atención. Los parlamentos, las instituciones europeas, se centraban en asuntos como la subsidiariedad o la cohesión. No niego su importancia, pero, además, es esencial que todos y todas trabajemos para conseguir, de verdad, la igualdad. Es un compromiso que debe ser de todos y de todas. De lo contrario, ésta no se alcanzará nunca”, advierte Martín.

LA DIFERENCIA ENTRE EL SALADIO DE HOMBRES Y MUJERES “CADA VEZ MÁS AMPLIA”

Así pues, analizando el trabajo europeo que coordina la responsable extremeña sobre 'Igualdad y Reto Demográfico' en el seno de la CALRE, y que ha sido realizado gracias a las aportaciones de una veintena de parlamentos europeos procedentes de España, Alemania, Austria, Bélgica e Italia, el documento evidencia que lejos de erradicarse, la diferencia entre el salario que perciben hombres y mujeres "es cada vez más amplia". En el caso de Extremadura, la mujer cobra 1.000 euros mensuales y 14 pagas, tal y como lo estipula el salario mínimo vigente en la actualidad. No obstante, no hay que obviar que la tasa de desempleo en la región es del 16,7%, siendo más alta entre las mujeres, un 20,0%, frente a la de los hombres, una 14%.

De este modo, la presidenta de la Cámara extremeña considera que pese a contar con normativa, tanto a nivel europeo, estatal y regional, el objetivo de eliminar esta brecha no se ha cumplido, por lo que añade que la sociedad está ante un reto de “enorme calado” al que los parlamentos regionales han de hacer también frente. “No podemos perder ni un minuto más en trabajar para garantizar los derechos de la mitad de la población, de las mujeres”, defendió el pasado viernes ante la CALRE.

Y es que, tal y como insistió Martín, “ésta es una lucha que nos compete a todos y a todas”, independientemente del color político que gobierne en cada región, añadiendo que la lucha contra las desigualdades y a favor de la igualdad real debería formar parte de la agenda como otras cuestiones clave como la subsidiariedad o las políticas de cohesión. Por tanto, según sus palabras, “no hay sorpresas” en los resultados que revela el estudio realizado a nivel europeo, dado que corrobora no sólo la existencia de la brecha salarial, sino incluso la puesta en duda en algunas legislaciones autonómicas del propio Convenio de Estambul.

Así, la máxima responsable del Parlamento regional considera que la realidad que muestra este análisis “es tozuda” y los datos “incontestables”, puesto que vienen a indicar que los hombres siguen percibiendo un mayor nivel de ingresos por hora trabajada, que en todas las regiones en todas las franjas de edades existe una diferencia salarial clara y que en todas las regiones son, además, los hombres, quienes más acceden a puestos de responsabilidad. Dicho estudio apunta a varias causas para explicar esta diferencia, dos de ellas tienen que ver con la mayor carga doméstica que soportan las mujeres y el hecho de que sean también ellas quienes más tiempo dediquen a realizar trabajos asistenciales.

De la misma forma, la presidenta de la Asamblea destaca el hecho de que, pese a que no existe brecha para acceder a la educación primaria y de que las mujeres son mayoría en las universidades, sin embargo, son los hombres quienes más acceden a puestos de responsabilidad. A ello, añade que este documento también revela que son los países que cuentan con leyes de igualdad, como España, aquellos en los que las mujeres tienen mayor presencia en estos puestos y también en el ámbito político.

CONCLUSIONES DEL GRUPO DE TRABAJO SOBRE ‘IGUALDAD Y RETO DEMOGRÁFICO’ DE LA CALRE

Cabe recordar que Blanca Martín coordina los trabajos de este grupo europeo sobre ‘Igualdad y Reto Demográfico’ desde que en 2019 propusiera su creación. No obstante, en 2017 se creó el grupo en materia de ‘Igualdad’ y se decidió que éste fuese permanente porque hasta ese momento no era una de las temáticas con mayor trascendencia y seguimiento por parte de algunos parlamentos. A partir de ahí se consideró preciso ampliar los trabajos al 'Reto Demográfico', porque ésta también es una cuestión que tiene que ver con la igualdad en su sentido más transversal y un desafío que afecta a toda Europa.

De esta manera, la presidenta de la Asamblea ha reiterado su agradecimiento a todos los parlamentos que han participado en la elaboración de este análisis, cuya primera conclusión es más que evidente: a día de hoy, “existen disparidad de criterios en la Unión Europea relativos a garantizar un salario mínimo a la ciudadanía europea”. Se trata de la cantidad mínima de dinero que se le paga a un trabajador en un determinado país y a través de una ley establecida oficialmente, para un determinado período laboral, que los empleadores deben pagar a sus trabajadores por sus labores.

En el caso del modelo español de garantizar el salario mínimo por Ley, éste “garantiza la equidad y la seguridad laboral a la ciudadanía”. Además, el salario mínimo “garantiza el suelo de la retribución que un trabajador o trabajadora tiene que recibir por su esfuerzo laboral”. Además, “garantiza una equidad retributiva puesto de trabajo – salario”. Del mismo modo, “disminuye la cantidad de trabajos mal pagados, y con ello, la explotación laboral; garantiza especialmente a los trabajadores con menos ingresos que reciban una cantidad de dinero apropiada; y, por ende, existe un aumento generalizado del bienestar social y laboral”.

En segundo lugar, en este estudio, remitido a Regiondigital.com por el Parlamento extremeño, se observa que analizando los datos de desempleo superiores al 10 la brecha sur-norte de Europa “es más acuciante”, destacando mayormente las regiones del sur con tasas de desempleos “superiores al 10%”. De hecho, solo la región centro europea de Valonia-Bruselas tendría índices superiores al 20%.

En la tercera de las conclusiones, según las respuestas facilitadas por los parlamentos participantes en el Grupo CALRE ‘Igualdad y Reto Demográfico’, las regiones, federaciones, autonomías, participantes en este cuestionario desgranan que solamente la región italiana de Friuli-Venezia-Giulia presentan datos inferiores al 10% de la tasa de pobreza. Por contra, Extremadura, Valonia-Bruselas, Bremen, Canarias, Murcia, Valencia y Canarias presentan datos superiores al 20%.

La cuarta conclusión del estudio elude a que el Consejo de Europa recomendó en el año 2003, como porcentaje equilibrado de participación de hombres y mujeres, una participación femenina mínima del 40%. Sin embargo, “en la mayoría de los ámbitos políticos no se produce todavía una presencia equilibrada entre ambos sexos”. De ahí que “la concienciación social y las leyes específicas en igualdad puedan ser un camino eficaz y eficiente para el acceso de la mujer en la toma de decisión”. En este caso, las regiones españolas “cumplen con el equilibrio de la representación entre hombres y mujeres” debido a la existencia de leyes de igualdad estatales que regulan el Derecho electoral. Por contra, las regiones de Friuli-Venezia-Giulia, con un 87,75%, y Lombardía, con un 73,3%, son dos de las regiones que presentan índices más alto de representación masculina en sus parlamentos regionales.

No hay que olvidar que España, actualmente, ocupa el tercer puesto de parlamentos europeos con mayor presencia de mujeres con representación parlamentaria, siendo el primer país Suecia y el último Chipre. Por tanto, las leyes destinadas a la igualdad y la equidad de la mujer, y en especial las destinadas a la corrección de las desigualdades en los puestos de representación y de alta dirección, “demuestran que son efectivas allí donde están en vigor”.

ACCESO A LA EDUCACIÓN OBLIGATORIA DE MUJERES Y HOMBRES EN EL ÁMBITO EUROPEO

La quinta conclusión de este estudio subraya que el acceso a la educación obligatoria de mujeres y hombres en el ámbito europeo “llevan una condición de igualdad”. En concreto, en el caso de la educación superior no obligatoria y universitaria, los datos demuestran que son mayoría las mujeres que estudian grados universitarios frente a sus compañeros varones; mientras que si hablamos de estudios superiores al Grado, los hombres continúan su formación en mayor medida que las mujeres. También existe una menor presencia de estudiantes e investigadoras en áreas STEM, “un descenso especialmente preocupante en ingenierías y tecnologías”. Y es que pese al incremento de mujeres en ciencia, no todas continúan en la carrera investigadora y tampoco progresan a igual ritmo que sus compañeros.

En sexto lugar, según las cifras expresadas en los cuestionarios entregados por los parlamentos participantes en el Grupo de ‘Igualdad y Reto Demográfico’, se refleja un mayor ingreso de salarios en hombres frente a las mujeres. Se trata de una situación que se repite en todas las regiones, federaciones y comunidades autónomas, de hecho, las mujeres en la UE ganan de media casi un 13% menos por hora que los hombres.

La séptima conclusión refleja que en todas las regiones analizadas y en todas las franjas de edad “existe una brecha salarial clara”, siendo los hombres el que más retribución percibe frente a las mujeres. Siendo en Upper (Austria) la mayor brecha salarial entre 30 y 40 años con una diferencia de 51%, y la menor brecha salarial en Valonia, en las edades entre 21 y 34 años, con una diferencia del 1,2%.

Además, en el octavo punto, se pone de manifiesto que en todas las regiones analizadas son los hombres los que mayoritariamente acceden a puestos directivos. Siendo en Bremen (Alemania) donde más hombres acceden a puestos directivos, con casi el 80%, frente a casi el 20% de mujeres. En concreto, el informe ‘Women in business’ señala en el año 2022 que el 33% de las mujeres europeas ocupan puestos directivos, siendo del 32% a nivel global; España tendría un dato superior hasta llegar al 36%. Dicho informe está elaborado por Grant Thornton a partir de casi 5.000 entrevistas y encuestas realizadas a altos ejecutivos de 29 mercados de todo el mundo, de empresas de 50 a 500 empleados, 400 de ellas en España.

La novena de las conclusiones de este estudio de la CALRE subraya que la carga doméstica y de trabajos asistenciales recaen en las mujeres. Y es que teniendo en cuenta la totalidad de la población de la UE, los datos revelan que el 92% de las mujeres de la UE llevan a cabo con regularidad labores asistenciales, lo que significa que prestan cuidados no remunerados al menos varios días a la semana, en comparación con el 68% de los hombres.

Por último, la décima conclusión indica que, según las respuestas de los parlamentos participantes en el Grupo de Trabajo de ‘Igualdad y Reto Demográfico’, se visualiza la magnitud de la brecha de género en lo que se refiere al trabajo doméstico. Extremadura, Aragón y el País Vasco son las Comunidades Autónomas cuyos índices en los trabajos domésticos son mayores en mujeres que en hombres, superando el 90%. Siendo los datos, en todas las regiones, federaciones y autonomías, muy superiores en el sector.

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