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Los cajeros automáticos dan vida a 31 municipios pacenses sin entidades bancarias

La Diputación de Badajoz ha invertido 3,6 millones para sufragar la instalación, el alquiler y su mantenimiento durante cinco años.

“Cuantos más servicios tenga una población, mejor”. “La población respiró, ha sido un alivio”. “Ha servido de comodidad para todos los vecinos. El grado de satisfacción para ellos es de súper diez”. “Ha sido un acierto para todos”. Éstas son solo una muestra de las impresiones que tienen algunos de los alcaldes o alcaldesas de las localidades de la provincia de Badajoz menores de 20.000 habitantes que se han visto beneficiadas por el Plan de Lucha contra la Exclusión Financiera aprobado por la Diputación pacense en 2018.

Una vez adjudicado el contrato a Caja Rural de Extremadura, este proyecto quedó plasmado durante los años 2019 y 2020 a través de la instalación de treinta y un cajeros automáticos en otros tantos municipios pacenses que no contaban con entidades bancarias para dar servicio a sus habitantes. Por lo tanto, los beneficios económicos y sociales han sido más que notables desde su puesta en marcha, a lo que hay que sumar un punto más que positivo a la hora de retener a los vecinos y luchar contra la tan preocupante despoblación en el mundo rural.

Y es que todos los sectores de la población se han visto beneficiados de este programa, desde los más mayores, que ya están puestos al día sobre cómo funcionan los cajeros y no tienen que pedir favores a vecinos para ir a la ciudad al banco; hasta los más jóvenes o las familias que quieren ingresar o sacar dinero, así como abonar algún recibo. En definitiva, todos son beneficios que se extrapolan hasta a los turistas que llegan de visita al pueblo y pueden utilizarlos si no llevan dinero encima para comprarse una botella de agua en una tienda o tomarse un café o una cerveza en un bar.

Así pues, Regiondigital.com ha querido conocer más de cerca las impresiones de algunos de estos alcaldes o alcaldesas, cuyos municipios se han visto favorecidos con el Plan de Lucha contra la Exclusión Financiera de la Diputación de Badajoz, con la que la provincia se ha convertido en ejemplo y modelo a nivel nacional. De hecho, es reseñable el carácter pionero de esta iniciativa que se dio a conocer en su día en el Senado, dado que el grupo parlamentario del PSOE lo presentó como moción y fue aprobada en el Senado como medida para frenar la despoblación en las zonas rurales. La Diputación de Granada lo puso en marcha después.

Para ello, ha hablado con Sergio Tena Sáez, Inés Escobar Moreno y José Antonio Carmona González, primeros ediles de Barbaño, Magacela y Aljucén, respectivamente, así como con el Ayuntamiento de Risco, la localidad más pequeña de todas las beneficiarias con 150 habitantes. Todos ellos han coincidido en lo primordial: la comodidad de no tener que salir del pueblo para ir a la ciudad más cercana cuando necesitan realizar alguna gestión bancaria.

Son solo cuatro ejemplos de las 31 poblaciones de la provincia de Badajoz, cuyos cajeros automáticos están operativos y abiertos las 24 horas del día como si se trataran de una gran oficina bancaria al aire libre. Estamos hablando, aparte de las ya citadas, de Acedera, Atalaya, Baterno, Capilla, Casas de Reina, Cristina, Fuente del Arco, Gargáligas, Garlitos, Guadajira, Garbayuela, Helechal, Higuera de Llerena, Hinojosa del Valle, La Lapa, Malcocinado, Mengabril, Orellana de la Sierra, Reina, Sancti Spiritus, Tamurejo, Torremayor (la más grande con 957 habitantes), Trasierra, Valle de Matamoros, Valverde de Burguillos, Villarta de los Montes y Zarza Capilla.

“EN BARBAÑO HA SUPUESTO COMODIDAD PARA LOS VECINOS Y VISITANTES”

En la comarca de Tierra de Mérida-Vegas Bajas se encuentra el municipio de Barbaño, donde se instaló el cajero automático el 22 de mayo de 2019 para dar servicio a los 655 habitantes que tiene hoy en día empadronados. Instalado justamente en el edificio del Ayuntamiento, cuya fachada está en la Plaza de España, a éste se accede por un lateral de la Casa Consistorial, concretamente por la calle La Virgen.

Su alcalde, Sergio Tena Sáez, detalla que desde el punto de vista económico la instalación de un cajero en el pueblo “ha supuesto comodidad”. Por un lado, “para las personas que vienen a Barbaño a cualquier cosa y de repente necesitan comprar o sacar dinero, que no tienen que ir a Montijo o a Puebla de la Calzada, que son los pueblos más cercanos que tenemos para utilizar el cajero”. Y, por otro, “de cara al visitante, al que se le antoje comprar algo, que pueda sacar dinero sin ningún problema”.

A su vez, desde el punto de vista social, este servicio “ha facilitado bastante a nuestros vecinos que no tienen un vehículo propio para desplazarse, porque desde el cajero ya no es solo que puedan sacar o ingresar dinero, también pueden pagar recibos”. Así pues, “esto les ha facilitado mucho para no tener que desplazarse solamente para abonar algún recibo de basura, del IBI de Urbana o del rodaje de los vehículos, porque fácilmente ingresas el dinero y en ese momento se paga el recibo”.

Además, la instalación del cajero no solo ha beneficiado a las personas mayores, puesto que sobre todo lo ha hecho a la gente joven que, según sus palabras, “son los que más lo utilizan, aunque pensemos que no”. Y es que, tal y como destaca el primer edil barbañero, “el hecho de no tener que desplazarse –hablo también por mí mismo-, el hecho de no tener que coger el coche, que tienes la tranquilidad de que puedes sacar dinero en cualquier momento, la verdad que da más facilidad”.

“Es verdad que algunas personas más mayores, aunque tengan tarjeta y la suelan utilizar, son los hijos los que les tienen que ayudar, para poder hacer los trámites. Por tanto, el cajero realmente es utilizado por todo tipo de personas, pero la gente joven lo utiliza más de lo que nosotros pensamos”, insiste el máximo regidor de Barbaño, quien también hace hincapié en que esto es positivo a la hora de retener a los vecinos en el pueblo y luchar contra la despoblación.

“CUANTOS MÁS SERVICIOS TENGA UNA POBLACIÓN, MEJOR”

Precisamente, a este respecto considera que “cuantos más servicios tenga una población, mejor”, porque “al final tú te quedas en una población a vivir porque hay servicios… si tiene colegio, si tiene guardería, si tiene campo de fútbol o cualquier servicio que te puedan demandar los vecinos, y que cualquier otra población de mayor número de habitantes pueda tener”. De este modo, poner un cajero, a su entender, “también supone una importancia bastante grande”.

A colación de esto último, Tena Sáez recalca que “hoy en día casi nadie tiene dinero en efectivo en casa, como pasaba antiguamente; eso ya no existe”. “La gente está ya acostumbrada a pagar todo por el banco; y la mayoría de los trabajadores tiene las nóminas en el banco, por lo que obligatoriamente necesitan una tarjeta para no tener que ir al banco a cobrar su nómina”, argumenta.

Para finalizar, y como anécdota, el alcalde subraya que a la hora de pagar los recibos del OAR, “que siempre vienen con unos plazos, es verdad que hay veces que al final dices: ‘bueno, pues ya lo pagaré’; pero si no lo tienes domiciliado y tienen unos plazos, como no lo pagues, tienes que abonar luego un 20% de recargo”. Pues la instalación de este cajero “les ha venido genial” sobre todo a las personas que no tienen domiciliados esos recibos, porque así ya no se les olvida”. “Es lo que ellos dicen, van rápido, lo hacen, y no tienen que esperar a ir un día a Montijo o a donde tengan que ir a la oficina de su banco. Ya no es necesario”, concluye satisfecho.

“PARA LA POBLACIÓN DE MAGACELA HA SIDO UN ALIVIO, UN RESPIRO”

Enmarcada en la comarca de La Serena, la localidad de Magacela tiene a día de hoy 512 vecinos empadronados, pero durante los meses de verano, “fácilmente podríamos incluso triplicar la población con la llegada de nuestros emigrantes y turistas”. Así lo afirma su alcaldesa, Inés Escobar Moreno, quien destaca que el cajero automático en su localidad está situado en la Avenida de la Constitución, “justamente al lado del Ayuntamiento”, -lo separan dos casas-, en un edificio municipal que era la Antigua Cámara Agraria.

“Es un sitio emblemático, próximo también a la plaza del pueblo, el sitio es el idóneo”, admite la regidora, al tiempo que recuerda que el Ayuntamiento firmó el convenio con la Diputación de Badajoz y Caja Rural de Extremadura el 1 de marzo de 2019, pero no fue hasta agosto de ese año cuando el cajero empezó a funcionar. De este modo, tras cerca de dos años en activo, considera que “para la población ha sido un alivio, un respiro”.

“Es como que tú ves que no tienes nada, que llevas unos años que no hay absolutamente nada, que tienes que desplazarte a otras localidades simplemente para sacar dinero, para pagar algún recibo… y el cajero automático nos ha dado alivio, tranquilidad. Te diría de todo porque es un servicio más que ya tienes en el pueblo y no tienes que desplazarte para una simple gestión. Tú puedes gestionarlo, hacerlo y realizarlo en el cajero automático de tu pueblo”, argumenta la primera edil magaceleña.

De esta forma, Escobar Moreno insiste en que para su municipio “ha sido un servicio crucial, completo y sobretodo fundamental para la ciudadanía”. En definitiva, “una de las mejores iniciativas que Diputación ha hecho, por lo necesario que era”. Y es que no solo ha supuesto mejoras a nivel económico, sino también desde el punto de vista social, porque “también ha sido genial para todo el mundo, para toda la sociedad”, haciendo especial hincapié en las personas mayores.

Precisamente en relación a éstas últimas, la alcaldesa recuerda que Caja Rural de Extremadura “estuvo unos días explicando a dos trabajadores del Ayuntamiento” para que conocieran el funcionamiento que tenía el cajero, por lo que “nosotros, cuando viene una persona que no sabe o no entiende cualquier cosa, le ayudamos”. Eso sí, aclara que “los mayores se están acostumbrando a manejarlo y ya lo ven como algo normal”.

“LA MEJOR APUESTA DE LA DIPUTACIÓN PARA EL MUNDO RURAL”

Aparte de todo esto también añade que desde el punto de vista turístico, los turistas que visitan Magacela también utilizan el cajero “y eso también es riqueza para el pueblo”, porque “viene mucha gente a vernos y no teníamos cajeros, por tanto, ¿cómo sacaban dinero si tenían que comprar una botella de agua o cualquier cosa?”. Así, entiende que esto también va a ayudar a retener de alguna forma a los vecinos frente al grave problema de la despoblación al que se enfrenta Extremadura.

“Es súper importante, porque es una iniciativa muy positiva para el mundo rural. Desde mi punto de vista, es la mejor apuesta que la Diputación de Badajoz y Caja Rural de Extremadura han podido hacer para el mundo rural. Hemos ganado muchísimo porque son un montón de gestiones como ingresar o sacar dinero, pago de recibos… y esto evita que tú te desplaces, o sea que retiene a la población”, defiende la alcaldesa.

Y es que, anteriormente, cuando no existía el cajero automático y tampoco había entidad bancaria en el pueblo se producían situaciones como que se tenían que desplazar a poblaciones cercanas para realizar cualquier gestión bancaria. “Había gente que no tenía ni medio de transporte por lo que tenía, por ejemplo, que esperar al autobús que pasa a las ocho de la mañana y regresar a la una de la tarde”, e incluso, según sus palabras, “nosotros voluntariamente nos ofrecíamos a llevarles a Villanueva de la Serena o Don Benito, que son las localidades más cercanas, o inclusive a Campanario”.

Eso sí, Escobar Moreno se alegra de que el cajero se instalara en el verano de 2019, porque si no hubiera sido una realidad en el pueblo cuando se instauró el Estado de Alarma por la pandemia de la Covid-19 en marzo de 2020, no se lo quiere ni imaginar. “No hubiéramos tenido ninguna entidad bancaria en Magacela, ¿cómo podía ir la gente a sacar dinero, a gestionar recibos o cosas similares…?”, se pregunta.

Por tanto, a su entender, “la población respiró, porque es un alivio pensar: ‘caramba que no me tengo que desplazar’, ¿que necesito 50 euros?... pues voy ahora mismo al cajero y los saco; esa es la sensación que yo tengo de mis vecinos y mía propia”. De hecho, al estar instalado el cajero junto al Ayuntamiento, “si tú necesitas ir a pagar a algún sitio como está al lado, la gente va con su tarjeta, saca su dinero y rápidamente entra en las dos tiendas de enfrente o en el propio Ayuntamiento. En definitiva, es fácil la accesibilidad y el lugar donde está es un sitio muy cómodo y que la gente puede perfectamente acceder a él y utilizarlo”, sentencia.

“EN ALJUCÉN, DESDE EL PUNTO DE VISTA ECONÓMICO, SE HA NOTADO BASTANTE”

Situado en la comarca de Tierra de Mérida-Vegas Bajas se encuentra el municipio de Aljucén donde en estos momentos hay empadronados 260 habitantes, “aunque viviendo en el pueblo hay unos 200, pero también hay mucha gente que vive en los campos”, explica su alcalde, José Antonio Carmona González, quien destaca que en verano esa cifra “se multiplica por tres”, ya que llegan las familias que viven fuera el resto del año y que ocupan las casas de los padres.

Todos ellos, desde hace unos ocho meses, concretamente, desde el pasado 31 de julio de 2020, tienen a su disposición el cajero automático que la Diputación de Badajoz, junto con Caja Rural de Extremadura, han instalado en la Plaza Extremadura, un sitio emblemático en Aljucén, porque se trata “del sitio más céntrico y donde mejor lo podría ver la persona que lo quisiera utilizar”. Además, según defiende el primer edil aljucense, “la Plaza también está adaptada para esas perspectivas”.

Eso sí, el Estado de Alarma decretado en España por la pandemia de la Covid-19 retrasó su instalación en este municipio, así como la modificación de un anexo en el convenio relativo a la situación del cajero “que tuvimos que retocar”. “Se unieron las dos cosas”, indica el máximo regidor de Aljucén, quien recalca que pese a ese pequeño retraso por circunstancias extraordinarias, desde el punto de vista económico, la puesta en marcha de esta iniciativa en su pueblo “se ha notado bastante, porque viene gente de fuera y aprovechan para hacer algunos gastos en bares y en tiendas”.

Además, según sus palabras, “una vez ya que visitan el pueblo, pues de que les gusta, luego se presentan otras veces con las familias”. Eso sí, admite que en la situación actual por las restricciones de movilidad a causa de la crisis sanitaria, “sí que es verdad que ahora todo está un poquito parado”, teniendo en cuenta que “Aljucén es más de las visitas de los peregrinos que van haciendo el Camino de Santiago y como ahora no hay nadie… pero bueno el cambio se ha notado económicamente de tenerlo a no tenerlo –el cajero-“.

“EL GRADO DE SATISFACCIÓN ES DE SÚPER DIEZ”

Desde el punto de vista social, Carmona González subraya que también “ha venido muy bien, porque ha repercutido positivamente en todo y para todo, nos ha venido estupendamente”. Y es que, tal y como ha subrayado, “los vecinos antes nos teníamos que trasladar a Mérida para disponer de dinero y claro, hay gente mayor que no tiene medios para desplazarse; entonces tenían que estar hablando con otras personas para que les hicieran el favor de llevarlos a Mérida para sacar dinero”.

También es un hándicap, un punto a favor, a su juicio, ahora que se habla tanto de despoblación en el mundo rural, para que la gente se siga quedando en el municipio. “Porque, poblacionalmente como están los pueblos pequeños, el tener que ir a la capital a por todo es mucho más cómodo y mucho mejor el tenerlo aquí directamente”, resalta el alcalde, quien ha tenido la oportunidad de notar esa sensación de alivio y tranquilidad entre sus vecinos.

“Nosotros con los vecinos hemos notado que el grado de satisfacción es el máximo, porque el tener que estar cogiendo el coche y tener que ir a Mérida, o incluso en el bar había un muchacho que te pasaba la tarjeta directamente… Así que, de tener que desplazarse a la ciudad a tenerlo en el pueblo, ha servido de comodidad para todos los vecinos. Por tanto, el grado de satisfacción para ellos es de súper diez”, sentencia.

RISCO, LA LOCALIDAD MÁS PEQUEÑA DE LAS BENEFICIARIAS

Por último, en la comarca de La Siberia, se encuentra la localidad de Risco, la más pequeña de todas las que se han visto beneficiadas con el Plan de Lucha contra la Exclusión Financiera aprobado por la Diputación pacense. En este caso, el cajero se instaló en verano de 2019, en torno al mes de junio. Se encuentra instalado en el número 5 de la calle Francisco Pizarro, en un sitio emblemático como es la planta baja del Ayuntamiento, donde se hicieron incluso unas obras para acometer una rampa de acceso al mismo desde la calle.

Concretamente, desde el Consistorio risqueño detallan a Regiondigital.com, que el cajero se colocó ahí “porque era un punto céntrico en el pueblo y también por el motivo de que la persona que estuviera trabajando en el Ayuntamiento, bien fuera la auxiliar administrativo, el secretario o el funcionario que estuviera, prestara el servicio de ayudar a la gente que no sabía utilizarlo”.

Así, a la hora de su puesta en marcha, “las expectativas se cumplieron con creces”, porque al tratarse de un municipio “tan pequeñito”, en el que son muy pocos los habitantes, “la mayoría son mayores o dependientes de otras personas más jóvenes, que no tienen medios para trasladarse a una oficina, ni a una entidad bancaria”. De este modo, consideran que “ha sido un adelanto muy grande lo que se ha generado con la instalación del cajero automático y muy beneficiosa para el pueblo”. En definitiva, “una experiencia muy positiva”.

Desde el punto de vista económico, desde el Ayuntamiento creen que ha sido “un acierto porque la gente no tiene que desplazarse, ni pagar”, porque antes de su instalación sí que tenían que hacerlo, pese a que hay mucha gente mayor y no tiene medios de transporte. Por tanto, “se ha economizado en el aspecto de que la gente tenga que coger un coche, pagar un taxi o utilizar medios de transporte urbano para poder disponer de dinero, leer una cartilla del banco o pagar algún recibo… cualquier gestión que hace dos años suponía a los vecinos que no tenían medios, pagarse un viaje hasta otra localidad donde hubiera un cajero”.

A su vez, desde el punto de vista social, el hecho de disponer de un cajero automático en el municipio ha supuesto también una mejora “muy positiva” para todos los vecinos, “no ha habido ninguna crítica”. Especialmente para los mayores y las personas dependientes. De hecho, muchas veces llaman y le piden ayuda a la propia Auxiliar Administrativo del Ayuntamiento, Tania Sánchez Sánchez, que lleva seis años ocupando este puesto y que se ha ganado la confianza de sus vecinos, “para algo tan concreto y tan personal como es el dinero”.

“HA SIDO UN ACIERTO PARA TODOS”

Así, fuentes del Consistorio risqueño subrayan que “ha sido un acierto para todos”, en una población de tan solo 150 habitantes empadronados y en la que residiendo solo hay 100. De hecho, desde que está puesto el cajero, hay mucha gente mayor que ha aprendido a utilizarlo. “Se han vuelto ellos más independientes, lo que es muy favorable, porque ya todo es telemático, a través de Internet y de los móviles y demás”. No hay que olvidar que en el caso de Risco, la localidad más cercana a donde acudían los vecinos a la hora de realizar cualquier gestión bancaria era Siruela, que está a unos 12 o 15 kilómetros.

En cuanto a la despoblación, el hecho de que haya un cajero, recalcan que es un punto a favor para que la gente se siga quedando en el municipio, “porque es otro servicio del que no disponíamos y del que ya disponemos”. Además, desde el punto de vista del turismo, también es muy favorable. En este punto, detallan desde el Ayuntamiento, que en Sancti Spiritus, localidad vecina situada a 3 kilómetros, instalaron más tarde el cajero, por lo que “la gente venía a Risco a sacar dinero, porque lo tenían más cerca que de otras poblaciones”. De hecho, “hay mucha gente que se va caminando de un pueblo a otro porque estamos muy cerca”.

Como el resto de localidades extremeñas, en verano y en Semana Santa la cifra de habitantes de Risco siempre triplica su población. Concretamente, desde julio a septiembre, el pueblo está con mucha más población. “Sí que es verdad que ahora, con el tema de la pandemia y demás, hay muchas restricciones y quien no tiene su vivienda habitual aquí, pues no puede venir. Esperemos que este año, con la inmunidad que estamos consiguiendo con las vacunaciones y demás desde el Servicio Extremeño de Salud, sí que se pueda mover un poquito más el personal”, confían desde el Consistorio.

Para finalizar, y como anécdotas de estos casi dos años desde su instalación, fuentes del Ayuntamiento recalcan que la mayoría están relacionadas con los más mayores, quienes exclaman expresiones como: “bueno, yo me creía más torpe y fíjate tú lo que yo he adelantado en este tiempo, que de un cacharro saco dinero”. Sensaciones que llegan a ser “gratificantes” para quienes trabajan en la Casa Consistorial. “La gente es muy agradecida en general y eso reconforta mucho a nivel personal porque lo hacemos sin ánimo de nada, simplemente para ayudarles y ellos te lo agradecen. Para ellos es muy grande el que tú pierdas un poco de tu tiempo enseñándoles, porque se presentan con esa actitud de querer aprender a utilizarlos y nadie nace enseñado”, concluyen.