Economía

PP y Vox rechazan la ayuda a la aceituna manzanilla cacereña que pide el PSOE

Los socialistas han afirmado que querían responder al 'SOS' lanzado por un sector del que, subrayan, depende el futuro de los pueblos del norte de Cáceres.

Ep

Los grupos parlamentarios de PP y Vox han tumbado una propuesta de impulso presentada por el PSOE y apoyada por Unidas por Extremadura en la que reclamaban ayudas directas al olivar tradicional de montaña de la variedad Manzanilla Cacereña, entre otras medidas de apoyo al sector.

El diputado socialista Eduardo Béjar, ha recriminado al Ejecutivo regional que no recoja estas ayudas en el mayor presupuesto de la historia de la región, donde sí contempla una rebaja de la 'ecotasa' a la Central Nuclear de Almaraz con la que "regala" 28 millones de euros a las eléctricas, demostrando así, ha dicho, sus "prioridades".

En concreto, la iniciativa reclamaba una línea especifica de ayudas directas al olivar tradicional de montaña de la variedad Manzanilla Cacereña como compensación por la pérdida de rentabilidad y por los servicios ecosistémicos que presta, con un importe mínimo de 300 euro/ha, calculado según la metodología de costes evitados desarrollada por la Universidad de Extremadura.

Asimismo, reclama una nueva ayuda, en el marco del Plan Estratégico de la PAC, que reconozca los beneficios medioambientales de este olivar de manera que se garantice una compensación adecuada para estas explotaciones; reforzar las inspecciones de oficio en los puestos de recogida y en las industrias compradoras en cumplimiento de la Ley 12/2013 de mejora de la cadena alimentaria.

También pide un nuevo estudio oficial de costes de producción del cultivo e impulsar la creación de una Indicación Geográfica Protegida (ICP) para la aceituna de mesa Manzanilla Cacereña; y un Plan Integral de Protección del Olivar Tradicional de Montaña, así como reforzar las medidas de prevención de incendios forestales vinculadas al olivar tradicional.

Propuestas para atender a un sector que está "en riesgo" y que, además, no es una actividad económica cualquiera, sino que supone "la historia de muchas familias que se dedican todos los días a este cultivo".

Un sector, ha añadido Béjar, que "da paisaje, que está manteniendo a nuestros pueblos y que hay que ayudar" ante la falta de rentabilidad que provoca que las explotaciones no sean viables. "Es el momento de que todos estemos unidos en que el precio que se está pagando actualmente de 0,45 euros el kilo es inviable para la rentabilidad de los agricultores", ha lamentado.

Todo ello, derivado de que "no se está cumpliendo" con el observatorio de precios, ni con la Ley de la cadena alimentaria, ni con el estudio de costes de producción de la Universidad de Extremadura, así como tampoco con el precio de 1,25 euros el kilo que reclaman las organizaciones agrarias.

CUESTIÓN DE PRIORIDADES
Por ello, considera que la Junta de Extremadura debe establecer una ayuda, para la que además considera que tiene capacidad económica porque "hay dinero", si bien lamenta que el Ejecutivo regional haya vuelto a dejar claro que su "prioridad" es "regalarles 28 millones de euros a las eléctricas", que presentan beneficios "milmillonarios".

Los socialistas reclaman en este sentido que la Junta no renuncie a estos ingresos y que los destine a los sectores que "realmente tienen problemas, en este caso al olivar tradicional.

La propuesta ha recibido el apoyo de Unidas por Extremadura, cuya portavoz, Irene de Miguel, ha señalado que defiende el discurso de su formación "desde hace muchos años" y sostiene que quien niegue la importancia del olivar tradicional es que "no conoce esta tierra".

Asimismo, comparte el argumento sobre las prioridades del Ejecutivo de María Guardiola. "Decir que no hay dinero para ayudar al olivar tradicional cuando se perdonan más de 150 millones de euros a Iberdrola y compañía es un insulto, es una vergüenza y muestra cuál es su prioridad, que es seguir alimentando a los de arriba", ha dicho.

Para De Miguel hablar del olivar tradicional es hacerlo sobre el paisaje, protección ante los incendios forestales, la biodiversidad, pero también de "rentabilidad, de economía, de cultura, de seña de identidad...", por lo que considera que este cultivo debería ser "la verdadera prioridad regional" para la Consejería de Agricultura.

En su opinión, el primer causante de la situación que atraviesa el sector es el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, si bien no cree que el consejero, Juan José García, tenga "las suficientes agallas" para echarle las culpas. "Sí, al mismo que Vox le lame las botas es el mismo que ha puesto los mayores aranceles a la aceituna de mesa", ha apuntado.

PROPUESTA "INCOMPLETA" DEL PSOE

Por su parte, el diputado del Grupo Popular Javier García Argueta sostiene que esta propuesta no soluciona el principal problema que tiene el olivar tradicional, que es el precio de la aceituna. En su argumentación, tras compartir con la Cámara que lleva muchos años trabajando en el sector, ha presentado facturas que muestran la evolución del precio del cultivo y de los carburantes, que reflejan que "tienen unos costes de producción más altos" pero que les están "pagando muchísimo menos por cada kilo de aceituna".

A ello ha añadido un "dato demoledor", en alusión a la evolución de las importaciones de aceituna, que en el mes de julio de 2025 rondaban las 24.000 toneladas, y que este 2026 ya estaban en 40.000 toneladas, lo que supone un incremento del 67 %.

"Si la aceituna de fuera sale más barata, la nuestra, la de aquí, lo paga", ha advertido el diputado 'popular', quien ha pedido a los socialistas extremeños que exijan al Gobierno de España que se haga "fuerte ante las importaciones".

Por tanto, ha defendido que los 'populares' no están votando en contra del olivar tradicional de montaña, sino contra "una propuesta incompleta del Partido Socialista".

Finalmente, la diputada de Vox Marta Gervasia Garrido Moreno ha calificado de "ocurrencia" la medida, ya que no está dirigida ni siquiera a toda la aceituna, y en este sentido subraya que resulta "escandaloso" que atienda solamente al norte de Cáceres olvidando a la provincia de Badajoz y las explotaciones tradicionales de morisca, carrasqueña y verdial, a los de "Alburquerque, de Herrera del Duque o de Castuera, que para los socialistas "no merecen ni su cuidado ni su preocupación".

Asimismo, les ha reprochado que se presenten ahora con una "pretendida solución" cuando han sido "desde hace décadas los culpables de los problemas" del campo, con sus políticas "ambientalistas" impulsadas desde Bruselas y Madrid.