Economía
Extremadura podría perder más de 4.600 autónomos del comercio en la próxima década
Según alerta UPTA, el comercio autónomo extremeño ha perdido 1.863 afiliados desde 2021, cerca del 9%.
El Observatorio Económico del Trabajo Autónomo de UPTA España alerta de la "profunda transformación" que puede sufrir el mapa comercial de Extremadura durante la próxima década, de tal modo que a tenor de los datos disponibles y de mantenerse la evolución registrada en los últimos años, la comunidad podría perder más de 4.600 trabajadores autónomos del comercio hasta 2036.
En concreto, Extremadura cerró 2021 con 21.139 trabajadores autónomos en comercio y reparación, mientras que al finalizar 2025 quedaban 19.276. En apenas cuatro años se han perdido 1.863 autónomos, un 8,8 por ciento del total.
La evolución es más negativa que la registrada en el conjunto del país. Durante el mismo periodo, España ha pasado de 772.234 a 716.637 autónomos del comercio, una reducción del 7,2 por ciento. La caída acumulada en Extremadura supera, por tanto, en más de un punto y medio porcentual la media nacional.
De mantenerse el ritmo observado durante estos años, Extremadura podría perder alrededor de 4.650 autónomos del comercio durante la próxima década, situándose en el entorno de los 14.600 afiliados en 2036.
Para UPTA, estas cifras anticipan un "cambio estructural" del modelo comercial extremeño, con consecuencias económicas, sociales y territoriales "especialmente relevantes" por el peso que el comercio de proximidad mantiene en los pequeños municipios.
De este modo, la pérdida de comercio de proximidad adquiere una dimensión "especialmente preocupante" en Extremadura por la dispersión de la población y el elevado número de municipios de menor dimensión.
Esto debido a que en buena parte del territorio, el pequeño comercio no representa únicamente una actividad económica. Tiendas de alimentación, pequeños establecimientos y otros negocios de proximidad forman parte de la red de servicios que permite mantener la vida cotidiana en los pueblos.
Por eso, según informa en una nota de prensa UPTA, cada cierre tiene consecuencias que van "mucho más allá de la pérdida de una actividad económica". "En los municipios más pequeños puede significar también la desaparición de un servicio y obligar a sus habitantes a desplazarse a otras localidades para cubrir necesidades básicas", asevera.
Además, la reducción del comercio de proximidad amenaza con alimentar un círculo "especialmente peligroso", con menos comercio significa menos servicios; menos servicios reducen la calidad de vida y dificultan el mantenimiento de población; y la pérdida de habitantes disminuye, a su vez, las posibilidades de supervivencia de los negocios que permanecen abiertos.
Para UPTA, combatir la despoblación y garantizar el futuro del medio rural extremeño exige también preservar la actividad económica que permite mantener vivos sus municipios.
De esta forma, para el presidente de UPTA España, Eduardo Abad, los datos son "demoledores", toda vez que Extremadura ha perdido cerca del 9 por ciento de sus autónomos del comercio en apenas cuatro años. "Si no somos capaces de cambiar esta tendencia, podemos encontrarnos dentro de una década con más de 4.600 pequeños comerciantes menos", remarca.
"Durante años lo moderno fue llevar comercio, restauración y ocio a grandes complejos en las periferias. Creamos auténticos parques temáticos del consumo y vaciamos de actividad nuestras calles y barrios. Ahora estamos pagando las consecuencias", apunta.
Asimismo, Abad alerta especialmente del impacto en el medio rural: "Cuando cierra un comercio en un pequeño municipio de Extremadura muchas veces desaparece también un servicio. No podemos hablar de combatir la despoblación mientras dejamos desaparecer la actividad económica que permite mantener vivos nuestros pueblos. Esto sí debe ser una prioridad: salvar el comercio de nuestros barrios, de nuestras calles y de nuestros pueblos. Extremadura no puede resignarse a perder más de 4.600 autónomos del comercio durante la próxima década".
DATOS NACIONALES
En cuanto a las cifras a nivel nacional, España perderá cerca de 140.000 trabajadores autónomos en el sector del comercio hasta el año 2036 si se mantiene el ritmo de bajas y la evolución de los últimos ejercicios, según las estimaciones del Observatorio Económico del Trabajo Autónomo de la Unión de Profesionales y Trabajadores Autónomos (UPTA).
De acuerdo con los datos de la organización, España cerró 2021 con 772.234 trabajadores autónomos en el ámbito del comercio y la reparación, mientras que al finalizar 2025 la cifra bajó a 716.572. Esta evolución supone una pérdida de 55.662 autónomos en cuatro años, lo que representa una reducción del 7,2 por ciento.
De sostenerse esta tendencia, UPTA calcula que en 2036 el número total de autónomos del comercio se situará en torno a los 577.000 efectivos, registrando un descenso medio próximo a los 14.000 autónomos al año y de más de 1.100 cada mes.
IMPACTO EN LA ESPAÑA RURAL Y EN MUNICIPIOS PEQUEÑOS
Las estimaciones del Observatorio Económico de UPTA indican que el 40% de la destrucción de empleo autónomo prevista en el comercio se producirá en municipios de menos de 25.000 habitantes.
Desde la organización advierten de que en los territorios rurales cada cierre implica la pérdida de un servicio esencial, lo que genera un "círculo especialmente peligroso": menor oferta comercial y de servicios reduce la calidad de vida, dificulta la fijación de población y, a su vez, la caída de habitantes disminuye las posibilidades de supervivencia de los negocios restantes.
En paralelo a la pérdida de 55.662 autónomos entre 2021 y 2025, la gran distribución incrementó su capacidad de venta al sumar 222 nuevos establecimientos y alcanzar una facturación agregada superior a los 50.000 millones de euros, con un crecimiento del 4,75%, apuntan desde UPTA.
Por su parte, el comercio electrónico en España pasó de facturar más de 57.700 millones de euros en 2021 a superar los 114.800 millones de euros en 2025, duplicando prácticamente su volumen de negocio en cuatro años.
Al mismo tiempo, una parte importante de la actividad comercial y del ocio se ha desplazado fuera de las calles y barrios tradicionales, mientras el pequeño comercio ha tenido que competir con estructuras capaces de concentrar prácticamente toda la experiencia de consumo en un único espacio, los centros comerciales.
UNA "PRIORIDAD NACIONAL"
El presidente de UPTA España, Eduardo Abad, ha advertido de que "perder cerca de 140.000 autónomos en la próxima década supondrá un cambio radical del modelo comercial" en España.
"Durante años lo moderno fue llevar comercio, restauración y ocio a grandes complejos en las periferias. Creamos auténticos parques temáticos del consumo y vaciamos de actividad nuestras calles y barrios. Ahora estamos pagando las consecuencias", ha afirmado Abad.
"Esto sí es una prioridad nacional: salvar el comercio de nuestros barrios, de nuestras calles, de nuestras ciudades y del mundo rural. Convirtámoslo en una prioridad nacional", ha concluido.