Economía

APAG Extremadura Asaja exige un precio máximo para los combustibles

Denuncia el 'afán recaudatorio' del Gobierno sobre los combustibles, sobre los que recaen tanto el Impuesto sobre Hidrocarburos como el IVA.

APAG Extremadura Asaja ha denunciado la situación que atraviesan los agricultores ante "las reiteradas subidas del precio de los combustibles" y ha exigido que se establezca un precio máximo, en lugar de ayudas "que no solucionan el problema de fondo".

Así pues, por un lado, la organización agraria ha denunciado, a través de una nota de prensa, que la "mayoría" de agricultores todavía no ha cobrado la devolución del Impuesto sobre Hidrocarburos ni las ayudas aprobadas por el Gobierno de 0,20 euros por litro, medidas ambas recogidas en el Real Decreto aprobado en marzo para paliar el impacto de la crisis de Oriente Medio.

A este respecto, ha recordado que estas medidas fueron prorrogadas posteriormente hasta el 30 de septiembre, estableciéndose una rebaja en el Impuesto sobre Hidrocarburos de 0,15 euros por litro en julio, 0,10 euros en agosto y 0,05 euros en septiembre.

Sin embargo, APAG Extremadura Asaja considera que esta ayuda es "insuficiente" ante la realidad que vive el sector agrario, puesto que llega en un momento en el que los agricultores tienen que hacer frente a unos precios del combustible "totalmente desorbitados".

"Actualmente, el gasóleo A alcanza los 1,95 euros por litro, mientras que el gasóleo B se sitúa en 1,45 euros por litro. Desde APAG Extremadura Asaja denunciamos, además, el afán recaudatorio del Gobierno sobre los combustibles, sobre los que recaen tanto el Impuesto sobre Hidrocarburos como el IVA. Este último se aplica sobre el precio final del carburante, en el que ya se encuentra incorporado el propio impuesto especial sobre los hidrocarburos", ha apostillado.

Esta escalada, según ha añadido la organización agraria, se produce en un momento "especialmente complicado" para el sector agrario extremeño, que se encuentra en plena recolección de cultivos como el viñedo, el tomate y los frutales, lo que está provocando que el consumo de combustible de las explotaciones "se dispare".

En este contexto, la organización considera que "no es de recibo" que el Gobierno "continúe asfixiando económicamente" al sector agrario, "incrementando unos costes que están contribuyendo a arruinar y cerrar explotaciones, al mismo tiempo que esta situación afecta al conjunto de la sociedad".

De la misma forma, exige para el sector unos costes "asumibles" y que disponga de condiciones que le permitan mantener la rentabilidad de sus explotaciones. Así, ha solicitado que se establezca un precio máximo para los combustibles, en lugar de recurrir a ayudas "que no solucionan el problema de fondo" y que, además, "están favoreciendo el incremento que soportan las explotaciones", ha sentenciado.