Economía

UPA-UCE Extremadura reivindica mantener el olivar tradicional como 'cortafuegos natural'

Pide se establezca una mesa de seguimiento para que se cuente con los agricultores y ganaderos a la hora de elaborar las políticas de prevención.

La organización agraria UPA-UCE Extremadura ha abogado este lunes por mantener el olivar tradicional como "cortafuegos natural", y ha reclamado a la presidenta de la Junta de Extremadura, María Guardiola, que establezca una mesa de seguimiento para que se cuente con los agricultores y ganaderos a la hora de elaborar las políticas de prevención.

Una petición que UPA-UCE realiza, ante la situación de los graves incendios de estos días en diversos puntos del país, que están arrasando "miles de hectáreas en varias comunidades autónomas, poniendo en peligro la vida de muchas personas", lamentando que "todavía no se hayan tomado decisiones para solventar este problema".

En ese sentido, responsables de UPA-UCE Extremadura se han reunido, en Coria, con representantes de Asomanca, la asociación de olivareros de manzanilla cacereña, para abordar las conclusiones del informe técnico elaborado por la Universidad de Extremadura que valora el servicio de prevención de los incendios prestado por los olivares de montaña del norte de Cáceres.

Ambas partes defienden que el olivar tradicional genera riqueza y empleo en el norte de Cáceres, donde "ya se ha comprobado que se han frenado los incendios gracias al olivar".

El secretario general de UPA-UCE, Óscar Llanos, ha subrayado que "ee trata de un cultivo muy social y que está en zonas que no tienen otras alternativas" y, "no se entendería el paisaje sin el olivar, pero está en serio peligro por el cambio climático y la competencia del olivar superintensivo.

Esta organización agraria señala que "el olivar tradicional es el mejor cortafuegos natural contra los incendios, pero cada día tiene una peor situación", frente a lo que ha aludido al "elevado coste económico de apagar los incendios".

Por eso, reclama que las administraciones tengan en cuenta estos beneficios para arbitrar medidas que ayuden a garantizar la continuidad de este tipo de olivar.

Por eso, UPA-UCE reclaman que dentro de la nueva PAC se aumente el presupuesto en la ayuda asociada al olivar transicional, que ahora está en 29 millones de euros, pero es "claramente insuficiente para apoyar a los productores de la zona", por lo que pide "una ayuda mayor por hectárea y que se permita integrar mayor superficie".

También reclaman una medida, a través de los fondos de desarrollo rural, que denomina el "Contrato territorial de explotación", que consiste en que se establezca "un apoyo específico, para los agricultores que están viviendo en esta zona por la especial dificultad que tienen para desarrollar su actividad, tan necesaria para el conjunto de la sociedad".