Economía
Extremadura, CCAA que más ajusta el precio de la vivienda frente al año pasado: un 11,92%
La vivienda en Extremadura en enero de 2025 tuvo un precio de 960 euros por metro cuadrado, subiendo un 0,64% respecto a diciembre de 2024, según Pisos.com
La vivienda de segunda mano en Extremadura en enero de 2026 tuvo un precio medio de 841 euros por metro cuadrado, según el informe mensual de precios de venta de pisos.com. En concreto, esta cifra registró un descenso del -0,11% frente al mes de diciembre de 2025. Además, interanualmente, cayó un -11,92%, el recorte más intenso del país.
De este modo, Extremadura fue la autonomía más barata del país, teniendo por detrás a Castilla-La Mancha (953 €/m²).
A su vez, mensualmente, el descenso de la provincia de Cáceres (-0,14%) fue algo más pronunciado que el de Badajoz (-0,08%). Frente al pasado año, Cáceres (23,93%) recogió el repunte nacional más llamativo, mientras que Badajoz (9,92%) contuvo su incremento.
En cuestión de precios, Badajoz (934 €/m²) fue la cuarta provincia más barata de España, mientras que Cáceres (952 €/m²) fue la séptima. Frente a diciembre de 2025, ambas capitales extremeñas bajaron. Cáceres (-0,14%) se ajustó algo más que Badajoz (-0,08%).
Igualmente, frente a enero de 2025, Cáceres (-12,35%) registró el octavo descenso nacional más intenso, al tiempo que Badajoz (-9,50%) fue la décima capital española que más se ajustó. Con 834 euros por metro cuadrado en enero de 2026, Cáceres fue la quinta capital de provincia más barata. Badajoz (845 €/m²) fue la sexta.
A NIVEL NACIONAL
En cuanto a la vivienda de segunda mano en España, en enero de 2026 registró un precio medio de 2.426 euros por metro cuadrado. Esta cifra supuso una caída del -0,03% frente al pasado mes de diciembre. El repunte con respecto a enero de 2025 fue del 3,40%, según informa el portal inmobiliario.
En este sentido, el director de Estudios de pisos.com, Ferran Font, ha subrayado que “la principal explicación del encarecimiento sostenido de la vivienda usada sigue residiendo en el desequilibrio entre oferta y demanda”.
El experto señala que “muchos propietarios no están dispuestos a vender si no es a precios elevados, bien porque no necesitan liquidez inmediata, bien porque desean comprar otra vivienda mejor a los precios actuales”.
Font asegura que “la demanda se mantiene sorprendentemente sólida”, añadiendo que “existe una base de compradores con capacidad de ahorro y apoyada en un empleo estable que ve la vivienda como un activo refugio frente a la inflación y la volatilidad financiera”.
Además, esta demanda se ve impulsada por las actuales condiciones hipotecarias que, a juicio de Font, “siguen siendo, en términos históricos, especialmente competitivas”.
A su vez, para el portavoz del portal inmobiliario, “a lo largo del año, más que grandes movimientos, cabe esperar una evolución desigual y contenida, donde la ubicación y la calidad del inmueble marcarán la diferencia de forma cada vez más clara”.
A este respecto, el directivo estima que “el mercado residencial se ajustará más por la vía de la selección natural del comprador que por la corrección del valor de la vivienda”.