Cultura

La Biblioteca Municipal de Coria mejora su accesibilidad cognitiva

Dentro de una iniciativa destinada a avanzar en la eliminación de barreras cognitivas, sensoriales y de comunicación en los espacios públicos.

La Biblioteca Municipal Rafael Sánchez Ferlosio de Coria (Cáceres) cuenta ya con un nuevo sistema de señalización accesible destinado a facilitar la orientación, la comprensión y la autonomía de todas las personas que utilizan sus instalaciones. La actuación ha sido impulsada por la Diputación de Cáceres y desarrollada con la colaboración de Plena inclusión Extremadura.

El proyecto parte de un diagnóstico realizado en la propia biblioteca, que permitió identificar diferentes necesidades relacionadas con la orientación y la información disponible en el edificio.

Aunque sus tres plantas cuentan con accesibilidad física, se detectaron carencias en la señalización que podían dificultar que algunas personas comprendieran la distribución de los espacios y pudieran desplazarse de manera autónoma.

Con la actuación ya ejecutada, la biblioteca dispone de nuevos elementos de señalización que permiten identificar de forma más sencilla sus diferentes espacios y servicios.

Entre las mejoras se encuentra la instalación de un directorio general en el hall de entrada, junto al ascensor y las escaleras, que permite conocer de manera clara la distribución de las diferentes plantas y los espacios disponibles en cada una de ellas.

La nueva señalización incorpora pictogramas normalizados, textos en lectura fácil, información en braille y elementos en alto relieve, además de criterios específicos de tipografía, tamaño, contraste cromático y ubicación.

También se ha renovado la identificación de espacios como la sala de préstamos y la sala infantil, sustituyendo la señalización anterior por elementos que facilitan la comprensión y localización de estas dependencias.

El objetivo ha sido establecer un sistema de señalización integral y homogéneo en el conjunto del edificio, de manera que las personas usuarias puedan interpretar la información de forma sencilla e intuitiva.

La concejala de Cultura, Patricia Alfonso, ha indicado que "una biblioteca pública debe ser un espacio abierto a todas las personas. La accesibilidad no consiste únicamente en poder entrar en un edificio, sino también en poder comprenderlo, orientarse en él y utilizar sus servicios con autonomía".

El proyecto ha contado además con la participación de personas con discapacidad intelectual mediante procesos de validación y usabilidad, con el objetivo de comprobar que las soluciones planteadas resultan realmente comprensibles y responden a las necesidades de las personas usuarias.