Cultura
El Santuario de Belén de Cabeza del Buey avanza en su conservación
La actuación, con una inversión superior a los 55.000€, ha permitido instalar un sistema de cerramiento acristalado reversible que protege las arquerías.
La Diputación de Badajoz continúa avanzando en su "compromiso" con la conservación, rehabilitación y puesta en valor del patrimonio histórico de la provincia con una nueva actuación en el Santuario de Nuestra Señora de Belén de Cabeza del Buey, donde se ha llevado a cabo el acondicionamiento de su claustro con una inversión superior a los 55.000 euros.
En concreto, el diputado del Área de Infraestructuras, Movilidad y Ordenación del Territorio, Abel González, y la alcaldesa de Cabeza del Buey y diputada del Área de Desarrollo Rural, Reto Demográfico y Turismo, Ana Belén Valls, han visitado el espacio para conocer el resultado de una actuación impulsada desde ambas áreas de la Institución provincial, que contribuye a mejorar tanto las condiciones de conservación del conjunto como sus posibilidades de uso.
Al mismo tiempo, se refuerza el valor de uno de los enclaves patrimoniales más singulares de la localidad y de la comarca de La Serena. En concreto, los trabajos han consistido en la instalación de un sistema de cerramiento acristalado reversible en las arquerías de la planta baja y en los huecos de la planta primera del claustro, una solución que permite mejorar las condiciones de habitabilidad y confort ambiental de este espacio sin alterar de manera permanente sus elementos arquitectónicos.
El carácter reversible de la intervención resulta especialmente relevante en un inmueble de estas características, ya que permite compatibilizar la mejora funcional del espacio con el respeto a sus valores históricos y arquitectónicos, según informa en una nota de prensa la Institución provincial.
OCHO SIGLOS DE HISTORIA
El Santuario de Nuestra Señora de Belén constituye uno de los principales referentes patrimoniales de Cabeza del Buey y de la comarca de La Serena. El conjunto fue declarado Bien de Interés Cultural, con categoría de Monumento, por la Junta de Extremadura en 2017, reconociéndose su relevancia dentro del patrimonio histórico extremeño.
Sus orígenes se remontan al siglo XIII, vinculados al antiguo conjunto conventual relacionado con la Orden del Temple. Posteriormente, tras la desaparición de esta orden, el enclave pasó a la Orden de Alcántara y mantuvo durante siglos su función religiosa y su vinculación con la población de Cabeza del Buey.
El conjunto arquitectónico está integrado por la iglesia y el claustro, siendo precisamente este último uno de sus elementos de mayor singularidad. La zona más antigua conserva un claustro de dos alturas, con pilares octogonales de granito que sostienen arcos de medio punto, además de elementos de madera en sus estructuras.
La iglesia, cuya configuración principal corresponde a los siglos XVII y XVIII, completa un conjunto en el que destacan también sus pinturas murales del siglo XVIII, la reja de forja de 1635, el camarín de la Virgen y la portada principal. Las pinturas murales, yeserías, rejería y otros elementos arquitectónicos forman parte de los valores que justificaron la declaración del Santuario como Bien de Interés Cultural.
A su valor arquitectónico se suma además el significado cultural, religioso y social que el Santuario mantiene para Cabeza del Buey. El entorno cuenta asimismo con una importante presencia de árboles singulares y una riqueza paisajística que refuerza el atractivo del enclave.
A su vez, la actuación forma parte del Plan de Sostenibilidad Turística en Destino (PSTD) 'Paisaje Cultural, La Serena', financiado por los fondos Next GenerationEU en el marco del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia del Gobierno de España, a través del Ministerio de Industria y Turismo.
El plan, gestionado y ejecutado por la Oficina de Promoción Turística del Área de Desarrollo Rural, Reto Demográfico y Turismo de la Diputación de Badajoz, contempla distintas actuaciones dirigidas a mejorar y diversificar la oferta turística de La Serena, impulsar la puesta en valor de sus recursos culturales y paisajísticos y favorecer un modelo turístico más sostenible y vinculado al territorio.