Cultura
Muestra Cine y Cultura de la Vera sigue en Guijo Santa Bárbara con concierto escenificado
El origen de esta propuesta se encuentra en el Proyecto Raigambre, creado originalmente en la Escuela Superior de Música Reina Sofía.
La Muestra de Cine y Cultura de la Vera 'IndóMita continuó en la noche de este pasado miércoles con una concierto escenificado 'Que no muera yo en esta montaña', en un "novedoso espectáculo que entremezcla la representación teatral del mito de la Serrana de la Vera con la música barroca, sones populares y canto lírico".
En concreto, se trata de un espectáculo que es el resultado de una residencia artística desarrollada en el CRAC - Espacio Único de Cuacos de Yuste, y que pudo verse en el entorno natural del Mirador del Chinarral, en la localidad cacereña de Guijo de Santa Bárbara.
Acompañados por la directora de IndóMita, Mane Cisneros, al estreno asistieron la alcaldesa de la localidad, Clara Jiménez, y el presidente de la Fundación Gregorio Peces-Barba, Ángel Llamas, institución que ha impulsado la iniciativa con la financiación del Ministerio de Cultura.
El origen de esta propuesta se encuentra en el Proyecto Raigambre, creado originalmente en la Escuela Superior de Música Reina Sofía por las jóvenes artistas Iris Miralles (soprano) e Inés del Río (cuerda pulsada), en colaboración con la actriz Inés Collado.
La idea se centra en la música barroca de compositoras europeas y busca "establecer un vínculo directo con el folclore local de los territorios donde se presenta a través de talleres comunitarios y conciertos escenificados", según señala la organización de la muestra en una nota de prensa.
En esta nueva etapa, el proyecto une fuerzas con la dramaturga Irene Serrano para "profundizar en la relación entre la escena, la tradición y el mundo rural", que juntas dan una nueva vida al mito de la Serrana de la Vera: una mujer que, tras sufrir violencia, convierte la venganza en su propia forma de justicia.
Inspirada en los textos de Luis Vélez de Guevara y en el Romancero Nuevo, la obra entrelaza el movimiento, la narrativa y la música barroca para "proponer una profunda reflexión sobre la identidad femenina, la resistencia y la memoria del propio territorio", concluye.