Cultura

Badajoz recibe a grupos participantes en Festival Folklórico Internacional de Extremadura

Casablanca confía en que estos días puedan disfrutar de Badajoz, cuya gente se muestra acogedora con los grupos.

Ep.

La ciudad de Badajoz ha recibido este viernes, día 17, a los grupos participantes en el XLV Festival Folklórico Internacional de Extremadura que se celebra estos días con actividades como talleres de danza y actuaciones que permiten disfrutar de una amplia selección de músicas y bailes de todo el mundo que, junto al espectáculo artístico que supone, constituye también una celebración del folklore.

En concreto, este año los grupos participantes son el Conjunto Folklórico Razvitie de Bulgaria, Otrora Integración Folklórica Colombiana de Colombia, Compañía Artística Mien-Moh de Costa de Marfil, Rancho Típico da Amorosa de Portugal y Doina Timisului de Rumanía.

Mientras, a nivel nacional se trata de la AF 'Santa Cecilia' de Huesca, el Grupo Folk 'Regajales' de Alburquerque, CYD 'Luis Chamizo' de Talavera la Real y la Asociación de Coros y Danzas de Badajoz como anfitriona, además del Real Conservatorio Profesional de Danza 'Mariemma' de Madrid.

El salón de plenos del consistorio de la capital pacense ha sido sede de esta recepción que ha contado con algunos de los grupos participantes y la presencia del director del festival, Eduardo Fernández; el alcalde de Badajoz, Ignacio Gragera, y el concejal de Cultura y Ferias y Fiestas, José Antonio Casablanca.

En primer lugar, Casablanca ha apuntado que es un "placer" acoger un nuevo año en el ayuntamiento a los grupos participantes de este festival y también en la ciudad, que ya no se entiende sin este evento con 45 años de trayectoria; y ha reconocido que también lo es a título personal porque durante muchos ha sido presidente de la Asociación de Coros y Danzas y ha estado en el comité organizador de este certamen que vive como algo propio. También ha confiado en que estos días puedan disfrutar de Badajoz, cuya gente se muestra acogedora con los grupos.

Por su parte, Eduardo Fernández ha dado las gracias al alcalde y al concejal por la importancia que les supone que el festival y los grupos sean recibidos en el ayuntamiento, así como a las distintas agrupaciones que están haciendo un "muy buen" trabajo, como así lo aprecian en la gente y cómo les reciben y les felicita, ante lo que confía en que "todo siga igual" y continúe desarrollándose de manera satisfactoria tanto en Badajoz como en el resto de poblaciones en las que se celebra este año.

Finalmente, Ignacio Gragera ha calificado como un "inmenso honor" recibirles en el salón de plenos y poder compartir con ellos estos días y disfrutar de su folklore, en relación a lo cual ha definido este festival como una "ventana abierta al mundo", dado que gracias al mismo se puede conocer y comprender cómo se sienten, piensan o expresan a través del baile, su historia y su memoria, como también la ciudad y a través de los grupos locales participantes muestran cómo es y siente y su origen.

De este modo, todos aprenden en el marco de esta cita con el folklore que acumula 45 ediciones y que hace que Badajoz se llene de color, arte y cultura, a la vez que permite dar a conocer la ciudad y la región, que tienen "mucho que ofrecer", "mucha historia que contar" y patrimonio histórico y humano que comparten con los grupos.

El acto ha concluido con el tradicional intercambio de obsequios que, por parte del Ayuntamiento de Badajoz, ha consistido en una lámina con la reproducción en huecograbado de carácter original y pintado a mano de uno de los monumentos más representativos de la ciudad como la Puerta de Palmas.

Por parte de Rumanía han consistido en un juego de te y una pieza de cerámica pintados a mano, un pañuelo con motivos tradicionales y una flauta también hecha a mano; de Costa de Marfil una pequeña estatuilla con la silueta de África; de Bulgaria un licor típico y de Colombia una muestra del licor boyacense Aguardiente amarillo, junto con una figura de un balcón típico de Boyacá y un calendario del grupo con parejas de bailarines con trajes tradicionales de cada región.

Finalmente, desde el grupo anfitrión, la Asociación de Coros y Danzas de Badajoz, el obsequio es un plato de cerámica con el emblema de la agrupación.