Cultura

Festival Ibérico de Cine amplía sedes e incluye recital con bandas sonoras de Roque Baños

32º Festival Ibérico de Cine se celebrará del 6 al 10 julio y reforzará su carácter transfronterizo con la incorporación de Elvas, Campo Maior y Don Benito

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Como nuevas sedes junto a las habituales en Badajoz, Olivenza y San Vicente de Alcántara dentro de una programación que refuerza su apuesta por el cortometraje, la música de cine y la formación.

Así y junto a las proyecciones, se podrá disfrutar de un concierto de bandas sonoras de Roque Baños interpretado por la Orquesta de Extremadura, además de desarrollarse una jornada profesional dedicada al sector audiovisual y al tejido empresarial.

Bajo el lema 'Un festival, dos países' y con más de tres décadas de trayectoria, el festival continúa siendo el certamen más longevo de cuantos reúnen a creadores de España y Portugal y uno de los principales escaparates del cortometraje peninsular. Asimismo, los cortometrajes españoles seleccionados volverán a optar a la preselección de los Premios Goya y Premios Fugaz.

Así, este año se desarrollará en Badajoz, Olivenza, San Vicente de Alcántara, Don Benito, Elvas y Campo Maior, gracias al acuerdo alcanzado con las cámaras municipales portuguesas para incorporar a su programación el Festival dos Miúdos, la sección infantil del certamen, en una alianza que supone un nuevo paso en la construcción de una red ibérica de festivales de cortometrajes.

SECCIÓN OFICIAL Y CERTAMEN EXTREMEÑO

La Sección Oficial reunirá 22 cortometrajes, seleccionados entre las cerca de 1.200 obras recibidas de España y Portugal; y la programación ofrece un amplio abanico de géneros y estilos, desde la comedia o el cine fantástico hasta la animación y el falso documental, con historias que abordan cuestiones de plena actualidad como la vivienda, la salud mental, la inmigración, la igualdad o la identidad de género.

El talento extremeño volverá a tener un espacio destacado con el Certamen Extremeño de Cortometrajes, en el que cinco producciones dirigidas o producidas en la región competirán por el Premio Reyes Abades, un reconocimiento que mantiene vivo el legado del maestro de los efectos especiales ganador de nueve Premios Goya.

Junto al Festival dos Miúdos, con siete cortos, la programación se completa con propuestas que trascienden la exhibición cinematográfica, entre las que destaca la proyección del documental 'Pizarro is God', dirigido por el pacense Miguel Ángel Caldito, y que recupera la figura del músico y productor Juanjo Pizarro y su influencia en la historia del rock andaluz.

La música para el cine volverá a ocupar un lugar protagonista con dos citas, una en el Meiac de Badajoz el 8 de julio con el recital-conferencia 'El silencio entre fotogramas', protagonizado por el compositor Pablo Cervantes, autor de bandas sonoras para directores como José Luis Garci, Paz Vega o Patricia Ferreira.

La segunda será al día siguiente en el Palacio de Congresos de Badajoz con el recital 'Música para mirar: Bandas sonoras de Roque Baños', interpretado por la Orquesta de Extremadura con el apoyo de Fundación Caja Badajoz y cuyo programa incluirá el estreno mundial en concierto de una partitura compuesta por Roque Baños para la película 'Torrente, presidente'.

El festival mantendrá también su apuesta por la formación y el encuentro entre cultura y empresa con una jornada profesional dedicada al sector audiovisual y al tejido empresarial, centrada en las oportunidades de financiación y los beneficios fiscales vinculados al apoyo a proyectos culturales en la Cámara de Comercio de Badajoz. La clausura será el viernes 10 en la terraza del López de Ayala presentada por la actriz y periodista Patty Bonet.

CULTURA, CORTO E INDUSTRIA CINEMATOGRÁFICA

El secretario general de Cultura de la Junta de Extremadura, José Luis Gil Soto; el diputado de Identidad Cultural, Deportes y Juventud, Bienestar Social y Cooperación Internacional de la Diputación de Badajoz, Ricardo Cabezas; el concejal de Cultura del Ayuntamiento de Badajoz, José Antonio Casablanca; el director general de Fundación Caja Badajoz, Iván Manzano, y el director del Festival Ibérico de Cine, Francisco Espada, han presentado esta nueva edición junto a representantes de las localidades participantes y entidades colaboradoras y patrocinadoras.

En su intervención, José Luis Gil Soto ha destacado en relación a la frontera que lo "valioso" de un Festival Ibérico de Cine en Badajoz "no es que borre" o "desdibuje" una línea histórica en el mapa, sino que la convierte en un lugar de trabajo, programación, público, industria, infancia, talento o conversación, ante lo que ha puesto en valor el trabajo de todos los que lo hacen posible, en este caso con su 32º edición, y que es la prueba de "la cultura no siempre necesita grandes centros para ser el centro de algo".

Así, este festival no está en la periferia del cine, sino en un punto estratégico y un lugar donde España y Portugal "se encuentran, en este caso en una pantalla, en una sala, en una plaza, en una conversación después de cada una de las proyecciones que van a tener lugar" este año con Badajoz, Olivenza y San Vicente de Alcántara junto a Elvas, Campo Maior y Don Benito con distintas actividades y un especial protagonismo de la sección infantil dedicada a los espectadores del futuro.

Por su parte, Ricardo Cabezas ha felicitado los 32 años de historia del festival, lo que supone un "éxito", y ha destacado las temáticas que se abordan desde la mirada del cine y que están relacionadas con las políticas que impulsa la diputación pacense, como trabajar por la salud mental, la inmigración, la soledad, el machismo o la identidad de género, a la par que ha señalado que este certamen ha hecho que en la provincia se pueda hablar de una industria cinematográfica que se ha desarrollado, ha evolucionado y está consiguiendo premios a nivel nacional.

A su vez, José Antonio Casablanca ha dado las gracias a todas las instituciones que hacen posible que, un año más, este festival pueda seguir extendiéndose, creciendo y llevando la cultura a más gente "de la mejor manera posible" y "completamente accesible para todos" de la mano del cortometraje con 1.200 trabajos presentados, lo que da muestra de la importancia que "realmente" tienen tanto Extremadura como Badajoz ciudad y provincia en el cine a nivel nacional e "incluso" internacional.

Francisco Espada ha ido detallando la programación de un festival "más ibérico que nunca" y que se plantea como un espacio de resistencia cultural frente a la progresiva homogeneización del consumo audiovisual.

Previamente, Iván Manzano ha hecho hincapié igualmente en las 32 ediciones del festival, en su calidad y en la de las personas que están detrás del mismo, cuya programación llega a distintas poblaciones de Extremadura y de Portugal con el "apellido ibérico" como "clave del éxito" para que los programas culturales tengan esa singularidad y recorrido en el tiempo.