Cultura

Els Joglars celebra su 65 aniversario con El retablo de las maravillas en Cáceres

El lindo don Diego de Mic Producciones cierra la Escena Clásica el domingo en el escenario de San Jorge

Ep

El Festival de Teatro Clásico de Cáceres --por donde han pasado hasta ahora 5.500 espectadores-- encara su recta final con las representaciones de este fin de semana que tienen como protagonista a la compañía catalana Els Joglars, que celebra su 65 aniversario con la representación de su último montaje El retablo de las maravillas, este viernes en el escenario de San Jorge.

La comedia El lindo don Diego, de Agustín de Moreto, que podrá verse el domingo, día 28, clausura la programación de la Escena Clásica, aunque quedan en la programación dos actividades más, que serán un cóctel benéfico el lunes 29 en el Gran Teatro a favor de la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC) y Quijote y un aniversario muy especial, montaje extremeño de Emulsión Teatro, que contará con los niños que han participado en el Taller campamento de teatro infantil, y cerrará el festival el martes en el Gran Teatro.

La directora del Consorcio Gran Teatro, Marisa Caldera, ha destacado la buena marcha de esta edición del certamen teatral cacereño que ha contado con varios llenos absolutos. Hasta ahora, unas 5.500 personas han disfruado de las representaciones en la plaza de San Jorge por donde han pasado artistas como El Brujo o Pepe Viyuela, entre otros muchos.

Este viernes (22,30 horas) le toca el turno al humor satírico de Els Joglars, celebra este año su 65 aniversario en los escenarios y para este cumpleaños, el grupo fundado por Albert Boadella, del que se apartó en 2012, funde su devoción por los clásicos con la mirada más ácida y contemporánea en El retablo de las maravillas.

La compañía ha hecho entrega a la directora del Gran Teatro y del Festival de Teatro Clásico de una escultura artesanal realizada por el escultor Jordi Estivill. Se trata de una pieza única en forma de escenario teatral que simboliza el agradecimiento y el compromiso de Els Joglars con los teatros que les han acompañado su trayectoria.

Respecto al montaje de El retablo de las maravillas, el miembro de Els Joglars Ramon Fontserè ha destacado en rueda de prensa la actualidad del texto de Miguel de Cervantes que habla de los engaños y los complejos de una sociedad que mantiene muchas cosas en común a lo largo de los siglos. "La condición humana no ha variado mucho", ha dicho Fontserè, la figura estelar de la interpretación que encabeza un reparto de siete actores.

Sobre el escenario de San Jorge se podrá comprobar que sigue viva una de las principales virtudes de Els Joglars, como son el sarcasmo y el dominio escénico. Para ello han vuelto a contar con Boadella como autor/adaptador y director, que ha escrito, como las denomina, unas "variaciones contemporáneas sobre un tema de Cervantes", aludiendo a aquel otro Retablo de las maravillas cervantino, en el que la gente finge ver lo que no ve para no pasar por ignorante.

Boadella ha inventado para este montaje nuevas versiones actualizadas de ese papanatismo del aparentar ante lo que unos creen sublime, como se hace hoy ante determinado arte, determinada gastronomía o determinadas religiones. Actualmente, asegura Boadella "pillos, farsantes y sinvergüenzas de toda clase y condición, campan a sus anchas camuflados en gurús de la sociedad".

LINDO DON DIEGO

Las representaciones en la plaza de San Jorge concluyen el domingo, día 28, de nuevo con una comedia, El lindo don Diego, de Agustín Moreto, que presenta MIC Producciones. La obra se inscribe en una tradición cómica que pretende corregir costumbres a través del ridículo.

El actor Alfonso Lara ha explicado que la obra "es una reflexión sobre la ridiculez que suponen tantas muestras de vanidad" pero también una reivindicación de la importancia de quererse a sí mismo. El personaje principal es un anti galán, don Diego, que se cree atractivo e irresistible, un narcisista incapaz de ver más allá de sí mismo, atrapado en su autoimagen idealizada, convertida en el centro de su mundo y de su discurso.

A partir del contraste entre la imagen que don Diego tiene de sí mismo y la percepción que los demás personajes tienen de él surge la comicidad de esta historia, que se desarrolla cuando el personaje de don Tello concierta el matrimonio de sus hijas, a espaldas de ellas, con sus dos sobrinos.

La comedia entrecruza los personajes de doña Inés, doña Leonor, don Diego, don Mendo y don Juan para tratar temas como el amor, los celos, el honor o la libertad de querer a quien uno desee.