Cultura

Cuatro siglos después se resuelve el misterio de la Biblioteca de Barcarrota

El investigador Pedro Martín Baños identifica por primera vez al propietario del conjunto bibliográfico hallado emparedado en 1992.

El investigador Pedro Martín Baños ha asegurado que el hidalgo portugués Fernão Brandão fue quien ocultó los volúmenes de la Biblioteca de Barcarrota en 1559 para protegerlos de la censura inquisitorial.

Así lo revela Martín Baños en su libro 'La biblioteca oculta de Barcarrota y el hidalgo portugués Fernão Brandão', que presentó en la tarde de este pasado jueves en la Bibliteca de Extremadura en Badajoz, y y en el que alude por primera vez al propietario del conjunto de libros del siglo XVI hallado emparedado en una vivienda de Barcarrota en 1992, entre los que se encontraba una desconocida edición de 1554 del Lazarillo de Tormes.

En concreto, la presentación contó con la participación del propio autor, Pedro Martín Baños, el catedrático de la Universidad de Extremadura, Miguel Ángel Lama, y el director del Servicio de Publicaciones de la UEx, Jesús Conde Fuentes.

Así pues, en la presentación de este libro, su prologuista, Miguel Ángel Lama, recordó que entre el descubrimiento de los libros en 1992 y su catalogación pública en 1995 transcurrieron "años decisivos para su estudio y conservación", y destacó que la biblioteca se inauguró el 23 de abril, una fecha simbólica vinculada también a uno de los elementos centrales de la investigación: el amuleto fechado en 1551.

Además, el profesor Lama subrayó que una investigación de tanta trascendencia "no podía haber caído en mejores manos", tras lo que se refirió a Pedro Martín Baños como uno de los investigadores más destacados en su ámbito y autor de la reconocida biografía de Antonio de Nebrija.

Lama puso en valor también la segunda parte del libro, que ofrece la descripción bibliográfica más completa realizada hasta ahora de la Biblioteca de Barcarrota, analizando todos los elementos materiales de los libros y su carácter heterodoxo, que los convertía en piezas comprometedoras para su propietario.

"Es una biblioteca tan heterodoxa que no tiene parangón", afirmó Lama, al tiempo que destacó su valor para estudiar el comercio del libro, la censura y las disputas ideológicas y religiosas del siglo XVI.

EL PROCESO DE INVESTIGACIÓN

Durante su intervención, el autor Pedro Martín Baños explicó que el punto de partida de la investigación surgió al consultar archivos portugueses, donde aparecieron documentos que permitieron reconstruir la identidad del posible propietario de los libros.

La obra se organiza en dos grandes partes, una primera dedicada a la búsqueda del ocultador de los volúmenes y la segunda centrada en el estudio histórico y bibliográfico de la biblioteca.

El investigador también destacó el valor del amuleto hallado junto a los libros, una pieza poco común conocida como "nómina sacra" o amuleto textual, utilizada como objeto protector, y en este caso, el amuleto presentaba una dedicatoria especialmente extensa dirigida a Fernão Brandão, además de un mensaje en italiano fechado en Roma en 1551 que alude a la amistad entre su autor y el destinatario, según informa la UEx en una nota de prensa.

En el curso de la investigación, el autor localizó además documentos inquisitoriales portugueses que describen a Brandão como una persona acusada de irreligiosidad, blasfemia, prácticas mágicas y posesión de un libro de temática sodomítica, elementos que ayudan a comprender el contexto en el que pudo decidir ocultar su biblioteca.

UN HALLAZGO QUE MARCÓ LA HISTORIA BIBLIOGRÁFICA RECIENTE

En ese sentido, este estudio aporta una hipótesis sólida sobre uno de los enigmas históricos más conocidos del patrimonio bibliográfico extremeño, como es la identidad del dueño del conjunto de libros que apareció oculto en una casa de Barcarrota.

El hallazgo, que tuvo lugar durante unas obras en 1992, sacó a la luz diez libros impresos y un manuscrito del siglo XVI, ocultos cuidadosamente en una cavidad de la pared y protegidos con paja y ceniza, entre los que se encontraba una valiosa edición desconocida de 1554 del Lazarillo de Tormes, además de obras heterodoxas y polémicas para su tiempo, desde tratados de quiromancia o textos erasmistas hasta un diálogo erótico de temática homosexual difundido clandestinamente en la Europa del Renacimiento.

La clave para desvelar el enigma se encuentra en un singular objeto hallado junto a los libros, como es un amuleto circular de papel fechado en Roma en 1551, con una dedicatoria dirigida a Fernão Brandão.

A partir de este indicio, el autor ha rastreado documentación inédita en los archivos inquisitoriales de Lisboa y Évora que recoge denuncias contra este personaje entre 1547 y 1549, donde aparece acusado de irreligiosidad, prácticas mágicas y sodomía. Estas fuentes permiten reconstruir la biografía de un noble que habría terminado refugiándose en Castilla para escapar de la persecución.

Cabe destacar que el libro ha sido publicado por el Servicio de Publicaciones de la Universidad de Extremadura, con la colaboración de proyectos de investigación del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades desarrollados en el Seminario de Estudios sobre el Renacimiento de la Universitat Autònoma de Barcelona.