Cáceres y Provincia

Exigida más seguridad jurídica para turismo rural, tras ocupación en Baños de Montemayor

Los ocupantes se niegan a abandonarlo desde el 8 de octubre alegando un contrato de alquiler de siete años que los dueños niegan haber firmado

La Federación Empresarial Extremeña de Turismo Rural (Feextur) ha mostrado su apoyo a Carlos Regidor y Mariluz García, propietarios de los Apartamentos Turísticos La Plazuela, en Baños de Montemayor (Cáceres), donde, según su relato, los ocupantes de uno de los apartamentos se niegan a abandonarlo desde el 8 de octubre alegando un contrato de alquiler de siete años que el matrimonio niega haber firmado.

En concreto, esta federación, que integra a la Asociación de Turismo del Norte de Extremadura (Aturnex) y a Destino Sur Extremadura, reclama una legislación que dé seguridad jurídica a los negocios turísticos y traslada al sector pautas para prevenir estos casos.

Y es que, según los propietarios, la reserva se hizo a finales de septiembre para una estancia de una semana, con salida prevista el 7 de octubre, que después se amplió un día. La huésped completó el registro de entrada y abonó el importe acordado, y el 8 de octubre comunicó que no se marcharía porque disponía de un contrato de alquiler de siete años, que se presentó en el Ayuntamiento para solicitar el empadronamiento. Los propietarios aseguran que no han podido ver ese documento y que el empadronamiento no se ha concedido.

Así pues, según informa Feextur en una nota de prensa, el matrimonio ha denunciado los hechos ante la Guardia Civil y ha tenido que cancelar temporalmente sus reservas por las molestias que, según explica, se producen en el inmueble. Los vecinos de Baños de Montemayor les han mostrado su apoyo con caceroladas frente al alojamiento, como la del pasado viernes 16 de octubre, a la que se sumaron numerosos socios de la federación del Valle del Ambroz.

El presidente de Feextur y de Aturnex, y también abogado, Ignacio Lozano, el caso demuestra lo expuesto que está el sector, ya que "para ocupar ilegalmente un alojamiento turístico no hay que emplear la fuerza ni violencia, ni saltarse por una ventana, simplemente hay que pagar uno o varios días".

La federación recuerda que corresponde a los tribunales determinar la validez del contrato y las responsabilidades que puedan derivarse, pero advierte de que la vía civil podría demorarse mucho tiempo y de que, mientras tanto, los propietarios no pueden trabajar. "Mariluz y Carlos no pueden esperar ni un día más", ha subrayado Lozano. "Necesitamos una legislación que garantice la propiedad privada y la seguridad jurídica de un negocio", ha subrayado.

Feextur recuerda que el turismo es un sector cada vez más importante en Extremadura y que muchos pueblos ven en él una herramienta frente a la despoblación. "Si no se garantiza que la actividad pueda ejercerse con tranquilidad se desprotege uno de los pilares de la economía y la sociedad rural", advierte la federación.

PAUTAS PARA PREVENIR Y ACTUAR

Lozano publicó el pasado 15 de octubre en el Blog de Turismo de Sierra de Gata el artículo 'Ocupaciones ilegales o no autorizadas en Turismo', en el que reúne las recomendaciones que la federación lleva años trasladando a sus socios. Parte de la idea de que en el turismo rural "hay que ser bueno pero no tonto" y hay que "esperar lo mejor del cliente pero prepararnos para lo peor".

Entre sus pautas están las normas de régimen interior, que debeb estr firmadas por todos los huéspedes en cada reserva, con el día y la hora de entrada y de salida y la cantidad que se cobrará por cada hora de permanencia no autorizada.

Realizar un inventario valorado con una relación del mobiliario con su valor económico, que permita reclamar daños o pérdidas. Cobrar una fianza o garantía con tarjeta de la que hay que informar al cliente al hacer la reserva, nunca por sorpresa a la llegada, y con un plazo de devolución de una semana como máximo. En Extremadura no está regulada, pero tampoco prohibida.

Si el cliente no se marcha, hay que "recordárselo con respeto y en presencia de un testigo, llamar a la Guardia Civil para que levante acta y presentar denuncia con toda la documentación de la reserva, como normas firmadas, comunicación de viajeros al Ministerio del Interior y mensajes o correos que fijen las fechas".

Lozano advierte de que este tipo de ocupaciones "se van a incrementar en el sector del Turismo", por una legislación que considera favorable al arrendatario y por los plazos lentos de la Administración y la Justicia. "Hoy pueden parecer casos aislados, pero en el turismo rural casi nunca pasa nada, hasta que ocurre y pilla desprevenido al propietario", ha advertido.

Feextur ha ofrecido a Carlos y Mariluz toda la ayuda que necesiten. "Creemos que las asociaciones debemos estar en situaciones difíciles como la que nos ocupa", ha afirmado Lozano.