Cáceres y Provincia

CHT invierte 1M€ en planes emergencias de presas de Gabriel y Galán, Valdeobispo y Jerte

La correcta gestión de estas presas en las avenidas extraordinarias registradas en 2025 y 2026 impidió daños significativos a personas y bienes.

La Confederación Hidrográfica del Tajo (CHT), organismo autónomo adscrito al Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, ha invertido más de un millón de euros en los proyectos de implantación de los Planes de Emergencia de Presas (PEP) de tres embalses en la provincia de Cáceres, concretamente se trata de las presas de Gabriel y Galán, Valdeobispo y Jerte.

En concreto, las tres presas se encuentran en el cauce del río Alagón, al norte de la provincia de Cáceres, y son esenciales para la regulación de avenidas, el riego y, en el caso de Jerte, para el abastecimiento de la población de Plasencia.

Así pues, una vez aprobado el plan de emergencia de cada presa, la CHT, como titular de estas infraestructuras, procederá a su implantación mediante la instalación de una sala de emergencia, el establecimiento de un sistema de gestión de emergencia y de aviso a la población -en este caso en forma de sirenas- y su divulgación a través de trípticos explicativos, formación al personal y simulacros con protección civil.

La empresa Lafcarr Project & Design SL ha sido la adjudicataria del contrato de obras del proyecto de implantación del plan de emergencia de las presas de Gabriel y Galán y Valdeobispo, por un importe de 694.996,17 euros (IVA incluido) y del Jerte por 351.621,16 euros (IVA incluido). El plazo de ejecución de las obras es de diez y ocho meses respectivamente, iniciándose la ejecución de los trabajos el 1 de octubre de 2026.

Este proyecto está cofinanciado por el Fondo Europeo de Desarrollo Regional (Feder), con el objetivo de minimizar las posibilidades de que se produzca una situación crítica, mediante la puesta en marcha de un procedimiento reglado que permite gestionar y coordinar estas situaciones.

Y es que, según informa la CHT, "la correcta gestión de las presas impidió en las avenidas extraordinarias registradas en 2025 y 2026 daños significativos a personas y bienes mediante la reducción de los caudales de salida respecto a los caudales de entrada".

En definitiva, un ejemplo destacado fue la presa de Jerte que laminó el 5 de febrero de 2026 una avenida con caudales de hasta 400 metros cúbicos por segundo y un caudal de salida de 200 metros cúbicos por segundo, la mitad del agua que recibía.