Cáceres y Provincia
Las obras de la muralla de Cáceres se retrasan en la zona del Foro de los Balbos
Se debe a la nidificación de las aves; SEO/BirdLife lamenta que la ciudad monumental se haya quedado sin cigüeñas porque 'algo no se está haciendo bien'.
Ep.
Las obras de la muralla de Cáceres, que se están ejecutando en su tercera fase en el tramo que va desde el adarve del Padre Rosalío y la plaza del Conde de Canilleros, se van a retrasar en la zona que afecta al Foro de los Balbos para no interferir en el periodo de nidificación de aves, sobre todo vencejos.
En esta zona se intervendrá pasado el periodo estival una vez estas y otras aves migratorias hayan abandonado la ciudad, por lo que el proyecto de restauración de la muralla almohade se ha adaptado para respetar la estancia de cientos de aves, una circunstancia que ha posibilitado que la parte antigua cacereña haya sido denominada Zona de Especial Protección de Aves (ZEPA) y se convierta en uno de los pocos cascos urbanos en tener este reconocimiento por su riqueza ornitológica.
El delegado de SEO/BirdLife en Extremadura, Marcelino Cardalliaguet, ha explicado este jueves en una rueda de prensa que tanto la empresa constructora que está ejecutando la obra, como el Ayuntamiento de Cáceres, han accedido a "adaptar" el calendario del proyecto para no perjudicar a las aves.
"La obra se ha demorado porque afectaba a demasiados nidos y en toda la época reproductora y en la zona del Foro de los Balbos se deja ya para después de la época reproductora", ha indicado Cardalliaguet, quien ha recalcado que se ha adaptado el calendario "para causar el menor impacto posible a las aves".
De hecho, la organización conservacionista ha asesorado a la empresa sobre cómo llevar a cabo la restauración de la Torre de Bujaco para hacer compatible la nidificación de los vencejos y la rehabilitación del monumento, según ha indicado el técnico de especies y espacios de SEO/BirdLife Diego Navarro, quien ha reconocido que "las cosas se han hecho bien".
Cabe recordar que cuando empezaron las obras la organización remitió al Ayuntamiento de Cáceres y a la Dirección General de Sostenibilidad de la Junta de Extremadura, sendos escritos pidiendo información sobre las nuevas obras y las medidas previstas para que "se respeten e integren los nidos de las aves protegidas de estos edificios y la previsión de las fechas de parada biológica legalmente establecidas", según recogía el texto.
La Fase III de restauración de la muralla, que está ejecutando la empresa Construcciones Abreu con un presupuesto de 1,5 millones de euros, interviene en espacios tanto intramuros como extramuros como la Puerta de Santa Ana, el Adarve de la Estrella, el Arco de la Estrella, la Torre de Bujaco, la Torre de la Yerba, y el Foro de los Balbos, entre otros.
SIN CIGÜEÑAS EN CÁCERES
El asesoramiento que ha brindado SEO/BirdLife a las obras de la muralla buscan establecer protocolos y mecanismos que permitan compatibilizar la conservación del patrimonio y cultural con la conservación del patrimonio natural que albergan, para evitar situaciones como la desaparición de las cigüeñas de las torres de la parte antigua cacereña donde ya no se instalan nidos.
"Aquí lo importante realmente es la disposición, la voluntad de una administración de cuidar ese patrimonio que también es de Cáceres y que se puede perder como hemos perdido las cigüeñas blancas. Si veis ahora mismo no queda ninguna dentro del casco histórico", ha lamentado Cardalliaguet.
Según ha explicado no queda ninguna en buena parte porque no se ha cuidado de que dispongan de sus nidos, porque se han hecho obras que han durado mucho tiempo y no han podido nidificar donde lo hacían y han tenido que buscarse otra ciudad, otro pueblo, otro sitio donde nidificar. "Y nos hemos quedado sin ellas", ha apuntado.
Así, ha recalcado que perder del paisaje urbano una especie emblemática como es la cigüeña blanca "no nos gusta a los cacereños en general", porque además era un reclamo turístico del que disfrutaban los visitantes observando torres y tejados de edificios históricos con los nidos, y poder presenciar su periodo de cría.
"Hay turistas como los ingleses o los escandinavos, que es una especie que no existe en sus países. Y para ellos, pues era un emblema y creo que para toda la ciudad. Entonces es un ejemplo evidente de que algo no se está haciendo bien y se puede cambiar", ha subrayado.
Según el último censo nacional realizado se han perdido en Extremadura "miles de parejas de cigüeña blanca", lo que no significa que se hayan muerto, sino que se han ido "a otros sitios más acogedores o donde hay más alimento, donde hay condiciones más saludables".
"Hay que tener en cuenta que las cigüeñas viven en nuestros pueblos y ciudades y comen en los campos donde cultivamos nuestra comida. Si nada de eso les cuadra, pues igual tenemos un problema nosotros también", ha concluido Cardalliaguet.