Región Digital
alentejo hoje rectagular

Amor, desamor y tendencias de ligue

Desde tiempos inmemoriales el hombre se las ha apañado bien para las artes amatorias. Cualquiera que fuese el ritual, las distintas civilizaciones y culturas han logrado perpetuar la especie durante más de 70 millones de años. Ya por entonces dicen que el hombre habitaba la Tierra al evolucionar desde los mamíferos insectívoros. El primate más antiguo que se ha encontrado es el denominado Purgatorius, encontrado en las Montañas Rocosas de Norteamérica.

28 octubre 2016

Está más que claro que los animales y los seres humanos siempre necesitaron reproducirse y producir crías sanas, es por esto que los especímenes necesitan llamar la atención del sexo opuesto, siendo fundamental poseer características específicas que logren atraer a las hembras. Sin embargo a lo largo de la historia los patrones de atracción han cambiado mucho, esta fue la causa por la que –sobre todo los machos- han tenido que cambiar su forma de cortejar, innovando colores, sensualidad y un sinfín de otras características con tal de llamar la atención del sexo opuesto.

A lo largo del curso de la historia las reglas del juego han ido cambiando al ritmo evolutivo de las diferentes civilizaciones y culturas. Por ejemplo, en los tiempos prehistóricos las mujeres querían hombres que fueran capaces de alimentar bien al clan, mientras que los varones se sentían atraídos por las mejores tejedoras y cultivadoras del campo. A medida que la civilización se fue desarrollando, el matrimonio se convirtió en una estrategia social para mejorar el lugar que ocupaba la familia en la política y en los negocios, pasando a tratarse de una cuestión de poder y dinero.

El amor romántico se puso de moda cuando la revolución industrial permitió al ser humano abandonar el grupo familiar y ganar independencia financiera y personal. Los matrimonios concertados empezaron a caer en desuso, pero seguía existiendo el cortejo dentro de la misma clase social. A las mujeres se las presionaba para aceptar los avances de cualquier "candidato" apropiado, les gustara o no, ya que dependían económicamente de la figura masculina.

Entrados ya en el siglo XX la idea del amor se expandió para incluir la atracción sexual mutua. Pero incluso durante los años sesenta muchas mujeres tenían que dar prioridad a la capacidad masculina de proveer financieramente. Por su parte, ellos seguían buscando la perfecta ama de casa que cuidara de la prole y la familia. Cuentan que a mediados del siglo pasado enamorar a una mujer en los pueblos del sur suponía todo un ritual. La calle principal tenía bien delimitado el uso de sus dos aceras. Así, en los días de fiesta por una de ellas caminaban calle arriba los varones y por la otra hacia abajo abajo las mujeres. La observación mutua era constante y detallada, entre risas y reojos, indispensables los y las celestinas y como si de pavos reales se tratasen, ellos tiraban de habilidosas piruetas, piropos y hasta había casos en los que cantaban saetas a sus enamoradas, como si de una Virgen bajo palio se tratase.

Revolución sexual

Gracias a la revolución sexual y al perfeccionamiento de los métodos anticonceptivos, las mujeres comenzaron a decidir cuándo formar una familia y a no depender financieramente del matrimonio. Y como la supervivencia ya no es un problema básico, la chica soltera es libre para elegir un compañero con quien conectar en lo emocional, sexual e intelectual, suponiendo un gran paso hacia la conquista de su libertad. Con todo, aún existen sociedades en las que las mujeres siguen sujetas a toda clase de presiones que condicionan la designación, condicionada por terceros, de la persona con la que compartir su vida.

Hoy en las sociedades modernas la relación de igual a igual entre hombres y mujeres depara una liturgia más directa, no exenta de matices a la antigua usanza que todavía perviven. En el cortejo el hombre rinde pleitesía a la mujer acaparando casi por completo su pantalla sensorial y, en especial, vista y oído. Si tomamos como cierto que el hombre se enamora por lo que ve y las mujeres por lo que escuchan, un hombre ha de ser aparente pero, principalmente, persuasivo a la hora de manifestar sus sentimientos hacia la hembra deseada.

Enamorar a una mujer difícil no es tarea fácil –ya se sabe que lo bueno cuesta- pero no es imposible. Existen muchas teorías al respecto, consejos para enamorar a una mujer difícil, pero quédense con dos requisitos indispensables para que a las primeras de cambio no nos den con la puerta en las narices: ser aseado y capaz de hacerlas reír. Asimismo, en mayor o menor medida, añadan el atractivo, manos y ojos, elegancia, poder adquisitivo, sinceridad, generosidad y el galanteo, entre otros muchos factores. Otros expertos en la materia advierten sobre técnicas de seducción testadas, con exitosos resultados y que hacen referencia a la sutileza en el trato, la mirada y la fortaleza mental. A estas alturas las redes sociales y los dispositivos móviles que nos hiperconectan han sustituido a aquella calle principal del pueblo, pero en su esencia el cortejo se ha mantenido inalterado con el paso del tiempo. Así que toma buena nota y a por ella.

OPINIÓN DE NUESTROS LECTORES

Da tu opinión

Incorrecto intentelo de nuevo
NOTA: Las opiniones sobre las noticias no serán publicadas inmediatamente, quedarán pendientes de validación por parte de un administrador del periódico.

NORMAS DE USO

1. Se debe mantener un lenguaje respetuoso, evitando palabras o contenido abusivo, amenazador u obsceno.

2. www.regiondigital.com se reserva el derecho a suprimir o editar comentarios.

3. Las opiniones publicadas en este espacio corresponden a las de los usuarios y no a www.regiondigital.com

4. Al enviar un mensaje el autor del mismo acepta las normas de uso.